Cada vez tenemos más ganas de poder ver, por fin, Project Ara, uno de los proyectos desarrollados por Google más interesantes que podemos encontrar actualmente. Sean o no el futuro, la apuesta de los teléfonos modulares es muy interesante y Toshiba será una de las compañías que más componentes ofrecerá, en concreto tres módulos de cámara, una de ellas para selfies. Conoce todos los detalles de cada uno de ellos y cómo encajan en el ecosistema Ara, que sigue creciendo con demostraciones en ferias como el Mobile World Congress y encuentros de desarrolladores.
Módulos de cámara de Toshiba para Project Ara
Durante el día de hoy Toshiba ha presentado algunos módulos de cámara que permitirán a los poseedores de un teléfono modular de Project Ara, personalizar cómo quieren sus fotografías. Cada uno de estos tres módulos es único, con sus propias características que permitirán obtener una mejor o peor calidad en las imágenes. Una de las cámaras está destinada a los selfies mientras que las dos restantes pretenden añadir un sensor en la parte trasera. Además, se han mostrado prototipos funcionales en el Modular Phones Forum, confirmando la madurez del hardware.

Por un lado, la cámara para selfies se ha diseñado para colocarse encima de la pantalla y ofrecerá una resolución de 2 megapíxeles –según parece, no podemos esperar grandes resultados con este módulo, aunque sí con el resto–. En el caso de las cámaras para la parte trasera, Toshiba ha decidido crear módulos de 2×1 con una resolución de 5 y 13 megapíxeles, aunque también tiene preparados varios sensores realmente interesantes que alcanzan incluso los 20 megapíxeles y ofrecen opciones como estabilizador de imagen, HDR, grabación 4K a 30 fps y modos de alta velocidad como 900 fps (a 320 x 240 píxeles) o un modo brillante a 240 fps en Full HD. Se añade, además, reducción de ruido de color para mejorar el detalle en escenas con poca luz.
Los módulos traseros ocupan tamaño 2×1 dentro del esqueleto de Ara, pero Toshiba también ha trabajado en variantes 1×1 y 2×2 para distintos usos, manteniendo un formato de referencia compacto (por ejemplo, piezas de 20 x 40 mm en algunos prototipos). Esta flexibilidad de tamaños permite montar dos cámaras simultáneas para efectos especiales, como capturas en 3D o mayor rango de zoom.
Obviamente la dificultad de conseguir una compatibilidad y funcionamiento plenos es bastante más complicada que la que podemos pensar en un smartphone convencional. En el vídeo que hemos enlazado podréis ver un prototipo de una de estas cámaras siendo conectada a una placa de desarrollo para comenzar a funcionar, así sin más, como si de una webcam USB se tratara. En demostraciones públicas se ha mostrado, por ejemplo, el módulo de 5 MP funcionando en tiempo real.
En paralelo a Toshiba, otros socios como Vestigen, Innolux, Sennheiser o Lapka han enseñado conceptos de módulos adicionales, y Google ha lucido prototipos como Spiral 2 para atraer a más desarrolladores. El enfoque no se limita a reemplazar piezas típicas: el valor crecerá con módulos especiales que añadan funciones poco habituales, útiles en contextos profesionales o creativos.
Fases del proyecto y módulos especiales en el ecosistema Ara
Actualmente el proyecto de Toshiba se divide en tres fases. Phase One, que es la que acabamos de describir, se centra en cámaras funcionales y estables. Phase Two añadirá módulos de conectividad como NFC, memorias externas, y una tecnología de corto alcance y gran velocidad como TransferJet (con tasas que pueden alcanzar hasta 375 Mbps en sus especificaciones), junto con módulos Wi‑Fi/Bluetooth reforzados con protecciones ESD/TVS. También se han mostrado ideas de carga inalámbrica y un módulo de pantalla con conector de auriculares desarrollado en colaboración con Sennheiser para ahorrar ranuras. Phase Three, que aún no está plenamente decidida, apunta a integrar sensores más avanzados y nuevas categorías pensadas para nichos concretos.
Más allá del hardware, el equipo de Ara ha valorado propuestas como un módulo de privacidad que, al retirarlo, elimine datos personales del teléfono; o la venta de un kit base asequible (Google llegó a citar una cifra objetivo alrededor de los 50 dólares para la placa inicial) que se ampliaría con módulos temáticos para fotografía, aventura o viajes. Incluso se han probado formatos de distribución creativos cercanos al usuario, con puntos móviles de demostración para que cualquiera pueda probar y personalizar su configuración antes de comprar.
Por ahora, Toshiba es una de los grandes integrantes de Project Ara y por tanto, uno de los grandes aliados de Google en una guerra que comenzará dentro de muy poco. Además de cámaras, informes del sector han señalado su papel como proveedor clave de procesadores y controladores para el ecosistema, reforzando una estrategia que combina diseño de referencia e innovación de terceros. Vía GSM Arena.
El panorama que dibujan estas pruebas deja claro que la modularidad no solo permite actualizar la cámara cuando surgen mejoras, sino también adaptar el móvil a necesidades cambiantes con módulos de conectividad, energía o audio; una ambición que, de consolidarse, podría alargar la vida útil de los dispositivos y abrir un mercado vibrante para fabricantes como Toshiba.