
Cada vez que conectas el móvil al coche, a unos auriculares inalámbricos o a un altavoz Bluetooth, aparece un nombre en la lista de dispositivos disponibles. Muchas veces ese nombre es algo genérico tipo “Móvil MODELO” o “iPhone”, y cuando hay varios iguales alrededor puede ser un auténtico lío. Cambiar el nombre de tu dispositivo Bluetooth es una forma rápida de evitar confusiones y tener todo más ordenado.
Además, no solo afecta a cómo se ve tu móvil cuando lo emparejas con otros dispositivos: también influye en cómo aparece en la tienda de aplicaciones, en sistemas como AirDrop, en la radio del coche o incluso en tu PC con Windows. Ajustar este nombre a tu gusto tiene más ventajas de las que parece a simple vista, y en muchos casos se hace en cuestión de segundos desde los ajustes.
Aspectos a tener en cuenta antes de cambiar el nombre Bluetooth
Antes de ponerte manos a la obra, conviene que tengas claro que el proceso exacto puede variar ligeramente según el dispositivo y el sistema operativo que uses. En Android, por ejemplo, el diseño de los menús depende de la marca (Samsung, Xiaomi, Motorola, etc.) y de la versión de Android instalada, así que las rutas pueden cambiar un poco respecto a lo que veas aquí.
En muchos móviles Android podrás cambiar el nombre tanto desde los ajustes de Bluetooth como desde el apartado de información del dispositivo (donde aparece el modelo, número de serie, etc.). Según la capa de personalización, puede que el nombre general del teléfono sea el mismo que el que se muestra por Bluetooth o que exista un campo específico para el nombre de conexión inalámbrica.
En iPhone la cosa es algo diferente: el nombre Bluetooth está ligado al nombre general del dispositivo. Es decir, el nombre que ves cuando conectas el teléfono por Bluetooth es el mismo que se utiliza a nivel de sistema para identificar ese iPhone en iCloud, AirDrop, Finder, etc. Por eso, cuando lo cambias, lo modificas para todo.
¿Cómo cambiar el nombre Bluetooth en iPhone?
En los iPhone, Apple simplifica bastante el proceso porque solo existe un nombre principal para el dispositivo. Normalmente verás algo como “iPhone de María” o, si no lo has tocado nunca, directamente “iPhone”. Esto último es un problema si en casa hay varios iPhone con el mismo nombre o si te rodeas de gente con móviles de Apple y quieres enviar algo por Bluetooth o por AirDrop.
Para modificar el nombre asociado al Bluetooth en un iPhone, lo que tienes que hacer es entrar en la configuración general del sistema. Desde ahí se accede a un apartado donde se muestra toda la información del dispositivo: modelo, capacidad, número de serie y, por supuesto, su nombre actual, que es el que aparece cuando alguien intenta conectarse a tu móvil.
En esa pantalla basta con tocar sobre el cuadro donde se muestra el nombre para que aparezca el teclado en pantalla. En ese momento podrás escribir un nuevo identificador: puede ser tu nombre, un alias que uses siempre o algo más descriptivo como “iPhone Salón” si lo usas principalmente con cierto altavoz o equipo de música. Tras introducir el nuevo nombre, solo tendrás que confirmar el cambio y, a partir de ese momento, será el que se muestre al vincular el iPhone por Bluetooth y en el resto de servicios asociados.
Además del nombre general del iPhone, en el propio apartado de ajustes de Bluetooth puedes ver la lista de dispositivos que ya están emparejados con tu teléfono (cascos, relojes, altavoces, etc.). En algunos casos, dependiendo del accesorio, es posible cambiar su identificador tal y como lo ves en el móvil, lo que sirve para diferenciar, por ejemplo, varios auriculares iguales en la misma casa.
¿Cómo cambiar el nombre Bluetooth en Android?

En Android la personalización es mayor y eso se nota en la forma en la que se gestiona el nombre del dispositivo. Muchos móviles Android muestran el modelo por defecto, algo tipo “SM-XXXX” o “Mi 11”, que no es precisamente fácil de identificar si tienes varios aparatos de la misma marca. Modificar ese nombre es una forma muy práctica de localizar tu móvil al vuelo cuando vas a compartir archivos o a conectarlo al coche, y puedes consultar trucos para controlar dispositivos Bluetooth en Android para sacarle más partido.
La idea general es siempre la misma, aunque cambie un poco el nombre de los menús. Tendrás que entrar en los ajustes del sistema; normalmente se hace pulsando en el icono con forma de engranaje que aparece en el cajón de aplicaciones o en la barra de notificaciones. Dentro de esos ajustes suele haber una sección llamada “Conexiones”, “Dispositivos conectados” o algo muy parecido.
Una vez dentro de esa sección, toca en el apartado de Bluetooth. Ahí verás tanto el listado de dispositivos cercanos como los ya emparejados, y en la parte superior debería aparecer el nombre con el que se anuncia tu móvil. En muchas capas de personalización, al pulsar sobre ese texto se abre una ventana emergente donde puedes escribir el nuevo nombre del dispositivo.
El proceso suele consistir en escribir el identificador que quieres (por ejemplo, “Móvil Carlos”, “Tablet Cocina” o similares) y confirmar con el botón de aceptar. No hay riesgo para el funcionamiento del dispositivo: puedes repetir el cambio todas las veces que quieras sin afectar a la estabilidad del sistema ni a las conexiones. Si en algún momento te arrepientes, vuelves a entrar y pones otro nombre distinto.
Algunos fabricantes recomiendan reiniciar el dispositivo tras hacer este cambio para asegurarte de que en todos los servicios se muestra el nuevo nombre sin problemas. No es obligatorio, pero sí es una buena práctica si quieres que todo funcione fino, sobre todo cuando lo usas con coches, televisores o sistemas de sonido algo antiguos.
Un detalle importante: aunque cambies el nombre visible de tu Bluetooth, las vinculaciones ya creadas no se pierden. La conexión entre tu móvil y un altavoz, una radio de coche o unos auriculares se basa en la dirección MAC interna del chip Bluetooth, no solo en el nombre. Por tanto, en la mayoría de móviles Android no tendrás que emparejarlo todo desde cero tras cambiar el identificador.
Cambiar el identificador de otros dispositivos en los ajustes de Bluetooth
Tanto en Android como en iPhone puedes ir un paso más allá y revisar la lista de equipos emparejados para modificar el identificador de cada uno (cuando el sistema lo permite) o, como mínimo, desincronizarlos y volver a configurarlos desde cero. Esto viene genial si tienes, por ejemplo, dos auriculares iguales o varios altavoces repartidos por casa.
La forma más rápida de entrar en los ajustes de Bluetooth suele ser deslizar la barra de notificaciones hacia abajo y mantener pulsado el icono de Bluetooth. En muchas interfaces, si pulsas sobre el pequeño triángulo o la flecha del icono también se abre directamente el listado de dispositivos conectados y disponibles a tu alrededor.
Dentro de esa pantalla verás dos bloques principales: dispositivos vinculados y dispositivos cercanos. Al tocar en cada uno de los emparejados normalmente se abre un menú con opciones como “Olvidar”, “Desvincular” o, en algunos casos, la posibilidad de cambiar el nombre con el que se muestra en tu móvil. Si solo quieres actualizar el nombre sin tocar la vinculación, basta con editar ese texto en los modelos que lo permitan.
Si lo que prefieres es empezar de cero, puedes desincronizar el dispositivo y volverlo a emparejar. Para eso, primero lo eliminas desde la lista (olvidar o desparejar) y luego activas su modo de emparejamiento para que vuelva a aparecer. En ese nuevo emparejado, el nombre que verás será el que esté definido por el propio accesorio, aunque en tu teléfono puedes volver a cambiarlo si la capa de software lo soporta.
Usos del móvil a través de Bluetooth
La conectividad Bluetooth lleva con nosotros desde los primeros móviles con cámara, pero lejos de quedarse obsoleta se ha ido adaptando a nuevas necesidades. Hoy en día se utiliza para mucho más que para pasar fotos entre amigos: permite conectar el móvil al coche, a relojes inteligentes, pulseras de actividad, mandos de juego, altavoces, auriculares y un largo etcétera de dispositivos inalámbricos; incluso puedes usar teclado Bluetooth cuando lo necesites.
Esta tecnología se ha vuelto tan común como enchufar el cable de carga. La mayoría de usuarios la tienen siempre a mano para cambiar de canción desde el reloj, contestar llamadas con el manos libres o enviar archivos a un ordenador cercano. Disponer de un nombre claro y reconocible para tu dispositivo facilita todas estas acciones, sobre todo en entornos con mucha gente y varios equipos similares compitiendo por conectarse.
Transferencia de archivos vía Bluetooth
Una de las funciones más clásicas, pero que aún se sigue usando en muchos casos, es la de enviar archivos directamente por Bluetooth. Aunque ya no es tan habitual como antes por la existencia de apps de mensajería o servicios en la nube, sigue siendo útil cuando no tienes conexión a Internet o quieres compartir algo rápido entre dos dispositivos cercanos.
Con Bluetooth puedes mandar fotos, documentos, canciones o vídeos pequeños entre dos móviles o entre un móvil y un ordenador. Eso sí, esta tecnología no está pensada para ficheros de gran tamaño, por lo que las transferencias muy pesadas pueden tardar bastante o no ser la mejor opción. La gran ventaja es que no necesitas datos móviles ni WiFi, solo tener ambos dispositivos emparejados y con el Bluetooth activado. Si quieres saber cómo ver lo recibido, hay guías sobre cómo ver archivos recibidos por Bluetooth.
Con el paso del tiempo, la tecnología Bluetooth ha pasado de ser algo bastante básico a convertirse en una herramienta muy versátil. No se limita a enviar y recibir archivos: ahora se integra con toda clase de gadgets inteligentes. Su capacidad para adaptarse a nuevos usos es lo que la mantiene vigente en casi todos los móviles actuales.
Escuchar música en distintos dispositivos
Si eres de los que se pasa el día con música, podcasts o vídeos, seguramente ya disfrutes de auriculares y altavoces Bluetooth. Gracias a esta conectividad podemos olvidarnos de los cables en la mayoría de situaciones y usar cascos inalámbricos para movernos libremente por casa, hacer deporte o trabajar sin estar atados al móvil.
Emparejar unos auriculares con el teléfono es cuestión de segundos, tanto en Android como en iPhone. Normalmente basta con activar el modo de emparejamiento de los cascos, entrar en los ajustes del móvil y seleccionar el dispositivo en la lista. En Android, este proceso se hace desde la app de Ajustes, entrando en “Dispositivos conectados” o “Conexiones” y luego en “Vincular nuevo dispositivo” o directamente en Bluetooth; tras activarlo, eliges tus auriculares de la lista y listo. Para otros modelos puedes además usar Fast Pair para agilizar el emparejamiento.
En el caso de un iPhone, el camino pasa por la app de Ajustes, el apartado de Bluetooth y la activación de la conexión. Cuando el iPhone detecta los cascos en modo de emparejamiento, aparecerán en la lista de dispositivos y podrás tocarlos para vincularlos. El proceso es muy parecido para altavoces inalámbricos u otros equipos de sonido: activas el modo Bluetooth en el accesorio, entras en los ajustes del móvil y seleccionas el altavoz en cuestión.
Una vez hecho el emparejamiento, cuando reproduzcas música o vídeos podrás controlar la reproducción desde el teléfono o desde el propio altavoz o auriculares, siempre que tengan botones físicos para pasar de pista, pausar o subir y bajar el volumen. Esto resulta especialmente cómodo si estás lejos del móvil o lo tienes guardado en una mochila o en el bolsillo.
Manos libres en el coche con Bluetooth
Otro de los usos más prácticos de la conectividad Bluetooth es el manos libres del coche. Si tu radio o sistema multimedia lo permite, puedes enlazar tu teléfono con el coche y hacer llamadas o escuchar música sin necesidad de cables. Esto mejora mucho la seguridad, ya que puedes hablar sin soltar el volante ni apartar demasiado la vista de la carretera.
En este contexto, que tu móvil tenga un nombre claro cobra mucha importancia, especialmente cuando te subes a un coche donde ya se han conectado varios teléfonos antes. Al cambiar el nombre del Bluetooth, te aseguras de que lo puedas localizar al momento en la pantalla del salpicadero, evitando errores al seleccionar el dispositivo.
Hay vehículos que almacenan en memoria todos los móviles que se han conectado a lo largo del tiempo. En esos casos, al arrancar el coche puede intentar enlazarse con cualquiera de ellos automáticamente. Si conoces bien el nombre de tu teléfono y lo has personalizado, te resultará mucho más fácil activar la conexión correcta sin complicarte la vida desplazándote por listas llenas de identificadores genéricos.
Problemas de sincronización tras cambiar el nombre
Después de cambiar el nombre de tu móvil, es posible que te encuentres con un pequeño detalle: los dispositivos con los que ya estaba emparejado podrían seguir mostrando el nombre antiguo. Esto no significa que la vinculación se haya roto, simplemente que no se ha actualizado el identificador visible en el otro aparato.
Imagina que tu móvil antes se llamaba “Móvil MODELO” y ahora le has puesto “Móvil Ana”. En el televisor, en el PC o en la radio del coche puede que siga apareciendo con el nombre anterior, porque esos dispositivos guardan en su memoria el nombre con el que se emparejó la primera vez. Para forzar la actualización, en muchas ocasiones basta con desparejar y volver a emparejar el dispositivo afectado; las guías sobre pueden ser útiles en este proceso.
En el propio móvil, entra en los ajustes de Bluetooth y busca el dispositivo concreto (televisor, PC, coche, otro móvil…). Desde ahí podrás pulsar en “olvidar”, “borrar” o “desvincular”. Luego, pon ambos aparatos en modo de emparejamiento de nuevo y repite el proceso de conexión. Al hacerlo desde cero, el otro dispositivo tomará el nuevo nombre que tenga tu teléfono en ese momento.
El acceso al menú de Bluetooth, como comentábamos antes, puede hacerse de varias formas: deslizando hacia abajo la barra de notificaciones y manteniendo el icono de Bluetooth, buscándolo en el menú general de ajustes o escribiendo “Bluetooth” en el buscador interno de configuraciones del sistema. Una vez dentro, verás el listado de dispositivos disponibles y vinculados, y podrás gestionar cada uno por separado.
Cambiar el nombre de dispositivos Bluetooth en Windows

Cuando conectas un accesorio Bluetooth a un PC con Windows 10 o versiones similares, el sistema asigna un nombre basado en el modelo y el fabricante del dispositivo. Esa etiqueta suele venir definida por el propio producto (por ejemplo, el nombre comercial de los auriculares) y, en general, Microsoft no recomienda modificarla si no es necesario.
Aun así, es posible que quieras cambiarla para distinguir mejor entre varios dispositivos parecidos. En ese caso, puedes hacerlo desde el Panel de control, concretamente en el apartado “Hardware y sonido / Dispositivos e impresoras”. Allí verás todos los aparatos conectados, tanto por cable como por Bluetooth, y al hacer clic derecho en alguno de ellos puedes acceder a sus propiedades y ajustar el nombre con el que se muestra.
Es importante tener en cuenta que, después de cambiar el nombre en Windows, puede ser necesario apagar y encender de nuevo el dispositivo renombrado o desactivar y volver a activar el Bluetooth del PC. En ocasiones incluso conviene reiniciar el sistema. Desconectar y reconectar sin más no siempre actualiza el nombre, mientras que apagar el dispositivo y volverlo a encender suele forzar la actualización en la interfaz.
Si desemparejas por completo el accesorio Bluetooth y lo emparejas de nuevo, este volverá a mostrarse con su nombre por defecto, por lo que tendrás que repetir el proceso de renombrado. Esa es una de las razones por las que, si no es estrictamente necesario, muchas veces se recomienda dejar el identificador original tal cual.
Cambio de nombre mediante el Registro de Windows
Para usuarios avanzados existe una alternativa más técnica: modificar el nombre del dispositivo Bluetooth desde el Registro de Windows. Esto te permite cambiar todos los valores donde aparece ese nombre, aunque también conlleva más riesgos si no estás familiarizado con este tipo de herramientas.
El procedimiento consiste en abrir el editor del Registro (regedit) desde el menú de inicio, seleccionar “Equipo” o “Computadora” en el panel izquierdo y usar la opción “Buscar” dentro del menú “Editar”. Ahí podrás introducir el nombre actual del dispositivo Bluetooth que quieras cambiar y activar la opción de “coincidir todas las palabras” para localizar las entradas exactas relacionadas con ese identificador.
Una vez el buscador vaya encontrando resultados, tendrás que ir avanzando con “Buscar siguiente” para localizar todas las claves donde aparezca ese nombre. Tras ello, podrás modificar manualmente el valor por el nuevo nombre deseado. Después de esta operación, el dispositivo debería aparecer con el nuevo identificador en “Dispositivos e impresoras” y en otros apartados de Windows que usen esa información.
Modificar el Registro no es algo que se recomiende a cualquier usuario. Tocar las subclaves o valores equivocados puede provocar problemas serios en el sistema. Es fundamental hacer una copia de seguridad del Registro antes de cambiar nada, para poder restaurarlo si algo sale mal. Microsoft dispone de artículos de soporte específicos donde explica cómo crear esa copia de seguridad y cómo restaurarla en caso de necesidad.
Ventajas de cambiar el nombre de tu dispositivo
Cambiar el nombre del móvil, la tablet o cualquier otro dispositivo no es solo una cuestión estética. A nivel práctico, facilita mucho la identificación cuando estás intentando sincronizar dos equipos por Bluetooth, sobre todo si el entorno está lleno de dispositivos similares. Por ejemplo, en una oficina, en una clase o en casa con varios móviles de la misma marca.
Otra situación muy habitual es cuando descargas aplicaciones desde la tienda oficial y tienes varios aparatos asociados a la misma cuenta. En Google Play, por ejemplo, a veces el sistema muestra únicamente el modelo del dispositivo, lo que no siempre resulta fácil de memorizar. Cambiar el nombre puede hacer más ágil la tarea de elegir en qué móvil o tablet quieres instalar una app sin tener que investigar en los ajustes cuál es cuál.
En el ecosistema Apple también se nota. Si en una casa hay más de un iPhone, es bastante normal que ambos aparezcan solo como “iPhone” al conectarse a ciertas funciones. Eso complica elegir rápidamente el dispositivo correcto cuando quieres compartir algo por Bluetooth o a través de AirDrop, especialmente si no tienes a la otra persona en tu agenda de contactos.
En el caso de AirDrop, si no has guardado el número en tu agenda, lo que se muestra es el nombre del dispositivo y no el nombre del contacto. Contar con un identificador claro y personalizado hace que sea mucho más sencillo decidir a qué iPhone quieres mandar fotos, vídeos o documentos, sin miedo a equivocarte y compartirlos con la persona equivocada.
Incluso en Windows, poner un nombre claro a tus auriculares, mando, impresora o cualquier otro accesorio ayuda a evitar confusiones cuando hay varios dispositivos conectados a la vez. Aunque a veces el sistema recupere el nombre de fábrica, renombrar desde el Panel de control permite tener un entorno más limpio y manejable, especialmente en PCs que se usan con distintos periféricos a lo largo del día.
En definitiva, dedicar unos minutos a ajustar el nombre Bluetooth de tus equipos y el identificador con el que se muestran en otros sistemas te ahorra tiempo y quebraderos de cabeza a largo plazo, y mejora tanto la organización como la comodidad al usar auriculares, altavoces, coches, ordenadores y cualquier accesorio inalámbrico que se conecte a tu móvil. Comparte la guía y más usuarios sabrán todo sobre como cambiar el nombre del Bluetooth en dispositivos.
