Cómo crear rutas con paradas en Google Maps para planificación

  • Google Maps permite crear rutas con varias paradas, pero limita a 10 ubicaciones por trayecto y no optimiza automáticamente el orden.
  • Google My Maps sirve para crear mapas personalizados con cientos de puntos, agrupar sitios en capas y planificar itinerarios largos.
  • Las rutas complejas con muchas direcciones se gestionan mejor combinando Google Maps con planificadores externos de optimización de rutas.

Planificar rutas con paradas en Google Maps

Si usas el coche a diario, haces repartos, eres comercial o simplemente te encanta organizar viajes por carretera, seguramente te habrás preguntado más de una vez cómo crear rutas con varias paradas en Google Maps sin volverte loco. La app es gratuita, está en todos los móviles y funciona de maravilla como GPS, pero en cuanto quieres ir más allá del típico trayecto de punto A a punto B, empiezan las limitaciones y los apaños.

La buena noticia es que Google ofrece varias formas de planificar rutas con paradas intermedias: desde la función clásica de indicaciones, pasando por mapas personalizados en My Maps, hasta combinarlas con extensiones de navegador o con software específico de optimización de rutas. Vamos a ver cómo exprimir todas esas opciones paso a paso, qué se puede hacer solo con Google Maps, dónde están sus topes (como el famoso límite de 10 paradas) y en qué casos te compensa usar herramientas más avanzadas.

Por qué usar Google Maps para planificar rutas con paradas

Google Maps se ha convertido en la app de navegación por defecto para millones de personas porque es fácil de usar, fiable y está siempre a mano. Ofrece indicaciones para conducir, ir andando, en bici, transporte público, moto, coche compartido… con información de tráfico en tiempo real, límites de velocidad (en zonas donde está disponible), avisos de incidencias y la posibilidad de consultar Street View para reconocer lugares antes de llegar.

Cuando solo necesitas ir de un sitio a otro, Maps brilla: calcula la mejor ruta según tráfico, distancia y tiempo estimado, te permite evitar peajes o autopistas y te muestra alternativas en gris junto a la opción recomendada en azul. Sin embargo, cuando quieres organizar una ruta con muchas paradas (repartos, visitas a clientes, un road trip con varios puntos turísticos…), la cosa se complica.

El motivo es que Google Maps, tal y como viene de serie, no es un planificador profesional de rutas múltiples. Permite añadir varias paradas, sí, pero tiene un límite y no optimiza automáticamente el orden para hacer el recorrido más rápido. Aun así, conociendo todos sus trucos y combinándolo con otras herramientas, puedes sacarle muchísimo partido.

Cómo crear una ruta con varias paradas en Google Maps (escritorio y móvil)

La forma más directa de usar Google Maps como planificador de rutas con varias direcciones es la función de indicaciones de toda la vida. Funciona tanto en ordenador como en móvil, aunque para planificar con calma suele ser más cómodo hacerlo en pantalla grande y luego enviar la ruta al teléfono.

Elegir primer destino y abrir las indicaciones

El primer paso es buscar en el mapa el lugar al que quieres ir: puedes escribir la dirección exacta, introducir el nombre de un negocio o punto de interés o incluso hacer clic directamente sobre el mapa. Si se trata de una ciudad o un lugar conocido, verás su ficha con fotos, reseñas y la opción de obtener indicaciones.

Cuando lo tengas localizado, pulsa en «Cómo llegar» o en el icono de indicaciones. En el ordenador se abre en la columna de la izquierda el panel de ruta; en el móvil aparece la pantalla con el destino listo para que añadas el punto de partida.

Configurar el punto de inicio de la ruta

En el campo superior podrás elegir desde dónde sales. Puedes dejar «Tu ubicación» si quieres que empiece desde donde estás, o introducir manualmente una dirección distinta (tu almacén, tu casa de campo, la oficina…). En cuanto completes origen y destino, Maps generará la primera ruta básica entre ambos.

Este primer tramo suele ser ya la opción más rápida basada en el tráfico actual y el tipo de transporte que tengas seleccionado (coche, a pie, bici, moto, etc.). Es buen momento para asegurarte de que el icono del medio de transporte es el correcto, porque algunas funciones, como añadir varias paradas, no están disponibles para transporte público o avión.

Añadir paradas adicionales a la ruta

Crear rutas con paradas en Google Maps

Para convertir este trayecto simple en un recorrido con varias paradas, tienes que utilizar la opción «Añadir destino» (en escritorio) o «Añadir parada» (en la app móvil). En ordenador la verás justo debajo de los campos de origen y destino; en el móvil suele aparecer en el menú de los tres puntos o directamente en la interfaz según la versión.

Cada vez que pulses ese botón, se añadirá un nuevo campo donde introducir una dirección más o seleccionar un punto del mapa. Puedes ir escribiendo las direcciones una a una o tocando sobre los lugares que quieres visitar. Poco a poco, en el mapa se dibujará la línea que une todos los puntos, aunque de inicio con un orden bastante aleatorio.

En este modo, Google Maps permite hasta 10 ubicaciones por ruta contando el origen y el destino final. Es decir, podrás tener tu punto de partida y un máximo de 9 paradas intermedias. Este límite se aplica tanto al navegador como a la app, y afecta a todos los modos de desplazamiento salvo el transporte público y el avión, que directamente no aceptan múltiples paradas.

Reordenar, mover o ajustar las paradas

Una vez creadas todas las paradas que necesites (hasta el límite), verás en la columna izquierda o en la lista del móvil todas las direcciones en el orden en el que las has añadido. Es raro que este orden sea el más lógico o eficiente, así que toca reorganizar.

En ordenador, puedes pasar el ratón sobre cualquier parada y verás un icono con seis puntos que te permite arrastrar esa línea hacia arriba o hacia abajo en la lista. En móvil el funcionamiento es similar: mantén pulsado sobre una parada y arrástrala. Cada vez que cambies el orden, Google Maps recalculará la ruta y el tiempo total del recorrido.

Además de reordenar, también puedes mover los puntos directamente sobre el mapa. Si arrastras una chincheta a otro lugar, la app dibujará de nuevo el camino. Esto viene genial cuando quieres ajustar un poco el trayecto para evitar rodeos, entrar en otra calle o hacer una parada rápida en algún sitio intermedio sin cambiar toda la secuencia de paradas.

Guardar, fijar y compartir tu ruta

Cuando tengas la ruta a tu gusto, conviene no perderla. En la interfaz de escritorio puedes usar la opción de «Compartir o insertar en el mapa», que encontrarás en el menú principal (icono de tres rayas) o junto a la propia ruta. Ahí podrás copiar un enlace directo, muy útil para pegarlo en un correo, en WhatsApp o guardarlo en tus notas.

Otra opción es usar funciones como «Enviar al teléfono» o «Compartir indicaciones». En móvil, al pulsar en compartir, se abre el panel genérico de Android o iOS con todas tus apps para elegir cómo enviar el enlace. La persona que lo reciba solo necesitará tener Google Maps instalado para abrir la ruta tal cual la diseñaste.

Si se trata de un trayecto habitual, también puedes fijar la ruta en Maps (opción «Fijar» cuando ves las alternativas de trayecto). Así la tendrás siempre a mano en la sección de rutas fijadas sin tener que volver a introducir las direcciones cada vez.

Trucos y opciones avanzadas dentro de las rutas de Google Maps

Aunque Google Maps no es un optimizador de rutas profesional, sí incluye varias opciones para afinar el recorrido y adaptarlo a tus preferencias. Merece la pena conocerlas para evitar disgustos en carretera.

Mejores trucos Google Maps

Evitar peajes, autopistas y otros ajustes

Desde el panel de ruta, tanto en móvil como en escritorio, puedes abrir el menú de «Opciones» para activar casillas como «Evitar peajes» o «Evitar autopistas». Esto es útil si quieres ahorrarte dinero en peajes, prefieres carreteras secundarias o viajas en un vehículo que no puede circular por ciertos tramos.

También puedes cambiar la hora de salida o de llegada estimada (solo para rutas con un único destino) para que Maps calcule cuánto tardarías según el tráfico previsto a esa hora. Esta función es ideal si estás planificando con mucha antelación y quieres ver qué diferencia hay entre salir a las 8:00 o a las 10:00 de la mañana.

Previsualizar la ruta con Street View

En ordenador, cuando ya tengas una ruta creada, puedes ir a «Detalles» y luego a la vista ampliada. Si colocas el ratón encima de cualquiera de los pasos de las indicaciones, verás una miniatura de Street View cuando haya imágenes disponibles.

Al hacer clic sobre esa miniatura, se abre la vista de calle justo en el punto concreto del recorrido, lo que ayuda mucho a reconocer accesos complicados, entradas a parkings, giros raros o zonas poco señalizadas. Puedes avanzar paso a paso o ir saltando entre segmentos de la ruta usando los controles de la parte inferior.

Alertas de tráfico, orientación del mapa y límites de velocidad

Durante la navegación, Google Maps ofrece diferentes modos de orientación del mapa: puedes fijar el norte arriba o hacer que el mapa gire siguiendo la dirección de tu marcha. Solo tienes que tocar el icono de la brújula para cambiar entre uno y otro.

Además, la app puede mostrar datos de tráfico en tiempo real y avisos de incidentes. Puedes decidir si quieres indicaciones por voz completas, solo avisos de tráfico o silenciar completamente la locución, algo importante para no distraerte más de la cuenta.

En muchas carreteras también verás el límite de velocidad aproximado y, en algunos países, alertas si lo superas. Eso sí, son datos orientativos: siempre debes hacer caso a las señales reales de la vía, que tienen prioridad frente a lo que diga el móvil.

El límite de 10 paradas en Google Maps y cómo sortearlo

Uno de los mayores quebraderos de cabeza cuando se empieza a usar Google Maps para rutas complejas es el límite de hasta 10 ubicaciones por trayecto (origen más nueve paradas). Para mandados puntuales o un viaje corto, suele bastar, pero si tienes que visitar 15, 20 o 50 direcciones en un día, se queda claramente corto.

Google nunca ha explicado públicamente por qué mantiene este límite, aunque todo apunta a motivos de rendimiento y simplicidad: la mayoría de usuarios no necesitan tantas paradas y manejar rutas muy largas complica la interfaz y el cálculo de tiempos. El problema es que repartidores, comerciales, técnicos de servicio o viajeros empedernidos sí se quedan cojos con esta restricción.

Dividir la ruta en varios bloques

La solución más básica es la más obvia: partir tu lista de direcciones en varios tramos de 10 o menos paradas. Creas una primera ruta con origen y hasta 9 paradas intermedias; cuando la termines, arrancas una segunda ruta desde la última ubicación de la primera, y así sucesivamente.

Este método tiene la ventaja de que se hace solo con Google Maps, sin trucos raros ni herramientas externas. Pero también es un engorro: debes estar pendiente de cuándo termina un bloque para arrancar el siguiente, perderás una visión global del día y seguirás teniendo que ordenar las paradas manualmente en cada tramo.

Guardar todas las direcciones en Google My Maps

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Otra forma de lidiar con muchas paradas es usar Google My Maps, la herramienta de mapas personalizados. Con ella puedes crear un mapa propio y añadir cientos o incluso miles de puntos de interés distribuidos en capas, cada una con hasta 2.000 ubicaciones.

My Maps es ideal para visualizar de un vistazo todos los lugares que quieres visitar (tiendas, clientes, atracciones turísticas, gasolineras, restaurantes, etc.), agruparlos por categorías, colorearlos, poner iconos diferentes e incluso añadir notas, fotos o información relevante en cada marcador.

La parte menos buena es que My Maps no genera rutas optimizadas ni indicaciones en tiempo real como la app estándar de Google Maps. Para conducir, tendrás que ir sacando rutas parciales de 10 puntos desde tu mapa personalizado y usarlas con el navegador de siempre. Es decir, ganas en organización visual y en volumen de datos, pero no eliminas por completo el problema del límite.

Trucos avanzados con la URL de Google Maps

Existe un truco relativamente técnico que consiste en editar manualmente la URL de una ruta de Google Maps para combinar varios conjuntos de direcciones en un único enlace con más de 10 paradas. La idea es crear varias rutas, copiar sus URLs, eliminar la parte a partir de «/data=» y concatenar las direcciones separadas por «/».

Esto puede permitirte abrir rutas con un número de paradas superior al oficial, pero tiene varios inconvenientes: no está soportado por Google, es fácil cometer errores y puede dejar de funcionar de un día para otro si la compañía cambia el formato de las URLs. Es un apaño curioso para usuarios avanzados, pero no es una solución estable ni recomendable para uso profesional.

Extensiones y planificadores externos: ir más allá de Google Maps

Cuando llegas al punto en el que el límite de 10 paradas y la falta de optimización automática te frenan, lo más sensato es apoyarte en herramientas pensadas para rutas con muchas direcciones. Estas apps se encargan del cálculo inteligente, y luego te dejan navegar con Google Maps, Waze o la app que prefieras.

Extensión de Chrome para optimizar rutas

Hay extensiones para el navegador, como la de Routific, que se integran con Google Maps en Chrome. El funcionamiento general suele ser así: instalas la extensión, conectas tu cuenta de Google y dejas que la herramienta lea la información de tu ruta para aplicar su propio algoritmo de optimización.

Una vez que has introducido tus paradas en Google Maps, la extensión puede reordenar automáticamente las direcciones en el orden más eficiente según distancia y tiempo de viaje, ahorrándote el trabajo de ir probando combinaciones a mano. Después te devuelve una ruta optimizada que puedes compartir o enviar a tu móvil igual que cualquier otra.

Este enfoque es útil si ya estás acostumbrado a trabajar con la interfaz de Google Maps pero necesitas ese punto extra de inteligencia en el orden de las paradas sin cambiar completamente de herramienta.

Planificadores de rutas dedicados: Routerra, SimpliRoute y similares

calibrar brújula GPS Google Maps

Por encima de las extensiones están los planificadores de rutas dedicados, diseñados desde cero para gestionar decenas o cientos de direcciones y optimizarlas en cuestión de segundos. Algunos ejemplos son Routerra, SimpliRoute o las propias plataformas completas de gestión de entregas como Routific.

Estas soluciones permiten, en general, introducir muchas más paradas que Google Maps: hay herramientas que trabajan cómodamente con 20, 50, 100 o incluso más de 200 direcciones en una sola optimización. Además, suelen ofrecer importación masiva desde hojas de cálculo, pegado de listas de direcciones o incluso lectura automática desde texto desordenado.

El gran valor añadido está en sus algoritmos avanzados de optimización. No se limitan a dibujar el camino entre puntos, sino que calculan el orden ideal para minimizar tiempo o kilómetros, teniendo en cuenta tráfico, horarios de apertura, ventanas de entrega, duración estimada en cada parada, prioridades o restricciones del vehículo.

En el caso de Routerra, por ejemplo, puedes planificar rutas de 20 a 200+ paradas, ajustar si prefieres distancia más corta o recorrido más rápido, fijar tiempos de parada, evitar peajes y exportar el resultado directamente a Google Maps, Waze o Apple Maps para la navegación paso a paso. Se convierte, en la práctica, en el «cerebro» que decide por dónde ir, mientras que Google Maps hace de «boca» que te va dando las instrucciones con la voz y la interfaz que ya conoces.

SimpliRoute, por su parte, está muy orientado a empresas de reparto y logística. Además de la optimización de rutas múltiples, incorpora seguimiento en tiempo real de conductores, análisis de rendimiento, comunicación con clientes, gestión de comprobantes de entrega y muchas funciones propias de una flota profesional. Es más que un simple planificador; es una plataforma logística completa.

La mayoría de estas herramientas ofrecen planes gratuitos limitados (por ejemplo, Routerra permite probar rutas con hasta 20 paradas sin coste) y versiones de pago para volúmenes altos. Si tu día a día implica visitar muchos puntos, el ahorro en tiempo de planificación y combustible suele compensar rápidamente la cuota mensual.

Google My Maps: mapas personalizados para viajes e itinerarios largos

Además de las rutas «normales» de Google Maps, merece capítulo aparte Google My Maps. No es un planificador de rutas al uso, sino una herramienta de creación de mapas personalizados que se guarda en tu cuenta de Google y se sincroniza con Google Drive.

Crear un nuevo mapa y añadir lugares

activar Live View en Google Maps para navegación a pie

Para empezar, entra en mymaps.google.com o accede desde Google Maps abriendo el menú y entrando en la sección de sitios guardados y luego en «Mapas». Ahí verás el botón «Crear un mapa nuevo» y la lista de mapas que ya hayas hecho.

En un mapa recién creado puedes usar la barra de búsqueda para localizar lugares y añadirlos con un clic. También puedes hacer clic directamente en cualquier punto del mapa para crear un marcador. Cada mapa admite hasta aproximadamente 2.000 lugares por capa, por lo que es perfecto para planear viajes complejos o recopilar mucha información sobre una zona.

Personalizar iconos, colores y notas

Uno de los puntos fuertes de My Maps es la personalización. Cada marcador puede tener su propio color, icono y nota descriptiva. Puedes, por ejemplo, usar un color para «imprescindibles», otro para «si sobra tiempo» y otro para «sitios solo si está cerca», o separar hoteles, restaurantes, miradores y actividades con iconos distintos.

También puedes cambiar el nombre de los sitios y añadir detalles prácticos como «cerrado los lunes», «pago solo en efectivo» o «no tiene entrada». Esto ayuda mucho una vez que estás de viaje, porque no tienes que estar buscando la información cada vez; la tienes guardada en el propio mapa.

Crear rutas dentro de My Maps

My Maps incluye una herramienta de dibujo de rutas: al pulsar en «Dibujar línea» y elegir «Añadir ruta de conducción», «ruta en bici» o «ruta a pie», puedes hacer clic en el punto de partida y en el siguiente destino para que se genere un trazado entre ellos.

Cada ruta de este tipo se guarda como una capa de indicaciones con hasta 10 destinos, igual que en el Google Maps normal. Puedes añadir varias capas de ruta si necesitas más paradas, pero seguirás trabajando en bloques de 10. Aun así, es una manera estupenda de calcular tiempos aproximados entre sitios y visualizar qué cosas combinar en el mismo día.

Si quieres ver un desglose con distancias y duración entre cada parada, puedes abrir el menú de la capa de ruta y elegir las instrucciones detalladas. My Maps no te dará navegación giro a giro en tiempo real, pero sí esa información de planificación que viene muy bien en la fase previa del viaje.

Compartir y usar el mapa en el móvil

Una vez terminado tu mapa, tienes la opción de compartirlo mediante un enlace desde el botón «Compartir». Puedes hacer que cualquiera con el enlace pueda verlo (ideal para pasarlo a tus compañeros de viaje) o limitarlo solo a ciertas cuentas.

En tu móvil, al abrir Google Maps y entrar en «Guardados» → «Mapas», verás todos tus mapas de My Maps listos para usar. Al tocarlos, aparecen en la app con todas sus capas y marcadores. No podrás navegar una ruta de My Maps como si fuera una ruta normal, pero sí tocar en un punto y pedir «Indicaciones» desde ahí cada vez que quieras ir a una parada concreta.

La dinámica habitual es: llegas a una zona, abres el mapa personalizado, eliges el siguiente sitio que quieres visitar y pides indicaciones en Google Maps. Terminas, vuelves al mapa, eliges el siguiente, y así sucesivamente. No es tan cómodo como tener todo en una sola ruta continua, pero para viajes largos con muchas posibilidades da mucha flexibilidad.

Usos prácticos de las rutas con múltiples paradas

cómo compartir tu ubicación en tiempo real a través de Google Maps

Planificar rutas con paradas en Google Maps (y en herramientas externas cuando haga falta) tiene aplicaciones muy diferentes según el tipo de usuario. No es lo mismo un repartidor que un grupo de amigos organizando un viaje en coche.

Repartos, logística y rutas de servicio

Para repartidores, empresas de mensajería, servicios técnicos o comerciales, la clave está en reducir tiempos de desplazamiento y consumo de combustible. Aquí Google Maps se queda corto en cuanto al máximo de paradas y a la falta de optimización automática, por lo que suele funcionar mejor como navegador final que como planificador.

Lo habitual en estos casos es utilizar un software especializado de optimización de rutas (Routerra, SimpliRoute, Routific, etc.) que genera recorridos eficientes para muchos destinos y luego exporta cada ruta a Google Maps para que los conductores sigan las indicaciones con la app que ya conocen.

Viajes por carretera y escapadas en grupo

Si estás preparando un viaje en coche con amigos o familia, Google Maps y My Maps te permiten dibujar todo el itinerario, marcar paradas de descanso, puntos de interés y gasolineras, además de guardar rutas frecuentes (por ejemplo, la del viaje de ida y la de la vuelta).

Con un poco de planificación previa, puedes organizarte para agrupar visitas por barrios o zonas, reducir vueltas innecesarias y aprovechar mejor el tiempo. My Maps es especialmente útil aquí para guardar ideas de sitios y luego decidir sobre la marcha cuáles visitar según el tiempo y las ganas.

Visitas comerciales y rutas de ventas

Los profesionales que deben visitar varios clientes en una jornada pueden apoyarse en una mezcla de listas de direcciones en hojas de cálculo, planificadores de rutas dedicados y Google Maps para la navegación. Crear un primer mapa con todos los clientes, optimizar el orden con una herramienta externa y luego seguir la ruta con Maps es una combinación muy habitual.

Planificación de itinerarios de viaje detallados

Más allá de la conducción, My Maps sirve como planificador de itinerarios muy visual. Puedes crear capas para tipos de lugares (hoteles, restaurantes, museos, miradores…), añadir notas sobre horarios y precios y luego, desde el propio mapa, construir rutas de 10 paradas para calcular tiempos de desplazamiento entre actividades.

Una buena práctica es dejar cierto margen diario para imprevistos (meteorología, sitios cerrados, cambios de humor…) y no llenar cada día hasta arriba de paradas. Google Maps te ayuda a visualizar lo que es razonable hacer en un día según las distancias y el tráfico estimado.

Combinando las funciones nativas de Google Maps, los mapas personalizados de My Maps y, cuando hace falta, planificadores externos como Routerra o SimpliRoute, es posible montar desde pequeñas rutas de recados hasta itinerarios complejos con decenas de paradas sin perderse en el intento. Entender las limitaciones (como el techo de 10 paradas por ruta) y las fortalezas de cada herramienta es lo que marca la diferencia entre improvisar a medias o tener un plan sólido que luego puedas ajustar sobre la marcha sin agobios.

Crear mapa personalizado en Google Maps
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