Una de las nuevas opciones que ofrece la última versión del sistema operativo de Google es la posibilidad de gestionar los permisos en Android 6.0 respecto a las aplicaciones que se instalan en los teléfonos o los tablets. Esto es muy útil, ya que, por ejemplo, puedes negar el acceso a contactos si así lo consideras. En definitiva, se da mayor control al usuario, lo que resulta especialmente positivo.
El caso es que esto se puede indicar en el propio proceso de instalación, pero puede que en alguna ocasión se desee gestionar los permisos de las apps para restar opciones a un desarrollo o proporcionarle más para que su funcionamiento sea más completo. A continuación indicamos los pasos que se deben dar para hacer esto una vez que ya se tiene instalada una aplicación. Estos, por cierto, no son complejos ni ponen en peligro la integridad del sistema operativo.
Lo que se tiene que hacer
Para gestionar los permisos en Android 6.0 ya otorgados (o limitados) a un desarrollo, lo primero es acceder al apartado Aplicaciones que hay en Ajustes, al que se llega con el icono de rueda dentada de la barra de notificaciones. Una vez aquí, verás el listado de apps instaladas.
Si deseas cambiar la configuración de una app concreta, pulsa sobre ella y, en la nueva pantalla, toca en Permisos. Verás el listado de los que necesita y un deslizador para activar o desactivar cada acceso. Cambia lo que consideres oportuno.
Existe una forma adicional, más eficiente en muchos casos: cambiar permisos por tipo. En el mismo menú de Aplicaciones, pulsa el icono de rueda dentada en la parte superior y entra en Permisos de aplicaciones. Elige el tipo (por ejemplo, Contactos) y verás qué apps lo usan para permitir o denegar en bloque.
Según la versión del sistema y el fabricante, es posible que encuentres esta vista en Seguridad y privacidad > Privacidad > Gestor de permisos. En permisos como ubicación (consulta cómo gestionarla), cámara o micrófono pueden aparecer opciones como: Permitir solo con la app en uso, Preguntar siempre o No permitir (y, para ubicación, a veces Todo el tiempo).
Aplicaciones antiguas

Antes de finalizar este apartado, conviene conocer un detalle: algunos desarrollos aún no se han adaptado a la gestión de permisos en Android 6.0, por lo que al realizar una modificación aparece un aviso. Es posible manipular las opciones a discreción, pero ciertos trabajos dejan de funcionar si no tienen todas las opciones activadas (porque su código no contempla la ausencia del permiso). Tenlo en cuenta y verifica la app tras cambiar algo.

Opciones avanzadas de privacidad y seguridad

Además de cambiar permisos por app o por tipo, Android permite medidas globales. En Seguridad y privacidad > Privacidad > Controles de privacidad puedes desactivar el acceso a cámara o micrófono para todo el sistema. Es útil si quieres bloquear temporalmente sensores sensibles sin ir app por app.
Otra función muy práctica es la revocación automática de permisos en apps que no usas. En la ficha de cada app verás “Pausar actividad si no se usa” o similar. Al activarla, el sistema retirará permisos sensibles pasados unos meses sin uso, reduciendo riesgos.
Tipos de permisos y qué significan

Para tomar mejores decisiones, conviene saber qué protege cada categoría. Entre los más comunes: Calendario (eventos), Contactos (agenda), Registros de llamadas (historial), Teléfono (llamadas), SMS (mensajes), Ubicación (posicionamiento), Cámara (fotos/vídeo), Micrófono (audio), Archivos/Fotos y vídeos (almacenamiento), Música y audio (medios), Dispositivos cercanos (Bluetooth/nearby), Notificaciones (avisos), Actividad física (movimiento) y Salud/bienestar (datos de sensores corporales).
En versiones recientes, cuando una app te pide acceso a ubicación, cámara o micrófono puede aparecer la opción “Solo esta vez”. Es un permiso temporal que se revoca en cuanto dejas de usar la app o al cabo de un breve periodo.
Consejos para evitar fallos al revocar permisos
Si desactivas permisos básicos para la función principal de una app, esta podría fallar. Por ejemplo, un servicio de mensajería sin acceso a notificaciones, almacenamiento o red perderá funcionalidades. Si notas problemas tras un cambio, reactiva selectivamente lo imprescindible y prueba de nuevo.
Cuando una app pida un permiso especial, fíjate en el contexto: otorga solo si vas a usar esa función. Si no estás seguro, elige Preguntar siempre o No permitir y ajusta más tarde desde Ajustes.
Para desarrolladores: buenas prácticas de permisos
Si desarrollas apps, solicita permisos en tiempo de ejecución y en contexto, únicamente cuando el usuario active la función. Comprueba el estado con una API de verificación del permiso y, si procede, muestra una justificación antes de lanzar la solicitud. Tras la respuesta, maneja la denegación con una degradación elegante de la función afectada, evitando bloquear la interfaz.
La ubicación requiere consideraciones especiales: primer plano (ACCESS_COARSE/FINE_LOCATION) y, si aplica, segundo plano (ACCESS_BACKGROUND_LOCATION), además del tipo de servicio en primer plano para la ubicación cuando corresponda. En versiones recientes, puedes revocar por programación permisos que ya no uses para reforzar la confianza del usuario.
Para pruebas, existen opciones de instalación que conceden permisos automáticamente y, durante la depuración, puedes inspeccionar el estado de permisos para detectar denegaciones permanentes. Si tu app gestiona llamadas o SMS, recuerda que ciertos permisos sensibles exigen ser el controlador predeterminado de esa función.
Otros tutoriales para el sistema operativo de Google los puedes conocer en este apartado de Android Ayuda, seguro que encuentras más de uno que te sirve de ayuda.
Con estas opciones podrás decidir qué comparte cada app y en qué momento, reforzando la privacidad sin renunciar a las funciones que realmente necesitas. Ajusta poco a poco, verifica el comportamiento y aprovecha las vistas por tipo de permiso para tenerlo todo bajo control.
