Enviar películas o vídeos de nuestro móvil a la televisión es cada vez más fácil. Aparatos como Chromecast o Android TV nos han permitido duplicar nuestra pantalla del móvil con el televisor ahorrándonos el uso de cables. Por eso, es muy útil que sepas cómo puedes compartir tus capítulos de series o películas con tu televisión a través de Chromecast. Aquí te enseñamos a hacerlo con la aplicación VLC y, además, te explicamos todas las opciones avanzadas para sacarle el máximo partido, tanto desde el móvil como desde el ordenador.
Chromecast es uno de los receptores multimedia más utilizados del mercado. Con él podemos lanzar contenido desde nuestro teléfono a la televisión sin muchas configuraciones y de forma sencilla. Aplicaciones de audio y vídeo populares como Netflix, HBO, Spotify o YouTube ya tienen la función de envío integrada, para que puedas compartir los vídeos o canciones fácilmente con un receptor como Chromecast.
VLC incorporó esta función a su reproductor, lo que supuso una gran mejora y alivio para los usuarios de esta app. Gracias a ello, ahora podemos usar VLC como centro multimedia para reproducir prácticamente cualquier formato y después enviarlo de forma inalámbrica al televisor con Chromecast, Android TV, Google TV e incluso a algunos altavoces inteligentes compatibles. Si necesitas instalar VLC manualmente, aprende a descargar VLC en móviles Huawei sin usar la Play Store.
¿Qué es Chromecast y por qué encaja tan bien con VLC?

Chromecast es un pequeño dispositivo que conectamos al puerto HDMI del televisor y que se alimenta mediante un cable USB. Muchos televisores modernos ya lo integran de serie a través de Android TV o Google TV, de modo que no hace falta pinchar ningún dongle adicional. Este dispositivo nos permite transmitir una amplia variedad de contenidos desde el móvil u ordenador a la tele: series, películas, vídeos de YouTube, música de Spotify o archivos que tengamos guardados en nuestro propio equipo. Además, optimiza el envío de pestañas del navegador a la TV.
Su función original es permitir enviar vídeos desde un móvil a la tele, sobre todo en televisores que no cuentan con función Smart TV. Sin embargo, combinado con VLC abre todavía más posibilidades: podemos reproducir películas en local (en el ordenador o el móvil) y enviarlas de forma inalámbrica a la televisión, incluyendo archivos pesados, formatos poco habituales o colecciones almacenadas en un disco duro o NAS.
Además, si cuentas con modelos avanzados como Chromecast Ultra o versiones con Google TV, tendrás soporte para resolución 4K y compatibilidad con HDR siempre que el archivo y el televisor lo permitan. También es posible reflejar la pantalla completa del ordenador o el móvil usando Google Chrome o las opciones de envío del propio sistema, de modo que Chromecast se convierte en una herramienta muy flexible para duplicar escritorio, presentaciones o juegos.
Chromecast no sólo recibe vídeos locales, también se integra con servicios en la nube y protocolos como MPEG-DASH, HLS o Smooth Streaming, lo que facilita que muchas plataformas online sean compatibles (por ejemplo, ver el contenido de tu navegador en el reproductor Chromecast). VLC aprovecha esta capacidad y, cuando el formato no es soportado de forma nativa por Chromecast, es capaz de convertir el flujo de vídeo al vuelo para que pueda reproducirse.
La combinación de VLC (software) y Chromecast (hardware) se ha convertido así en una de las soluciones más completas del sector multimedia doméstico, ya que permite ir desde usos sencillos, como lanzar un vídeo puntual, hasta configuraciones avanzadas con bibliotecas completas y servidores de medios.

¿Cómo sé si puedo enviar contenido a Chromecast?
Para saber si desde una aplicación de vídeo como YouTube o Netflix puedes lanzar contenido a Chromecast, tendrás que fijarte si hay en alguna parte visible de la aplicación un símbolo rectangular (como el de una pantalla) con rayas semicirculares en su esquina inferior izquierda. Podremos ver dicho símbolo cuando entremos en la aplicación y también cuando estamos viendo un vídeo, el cual podremos lanzarlo al televisor para que se reproduzca en él.
Ese mismo icono de emisión es el que encontrarás en VLC y en muchas otras apps compatibles. Siempre que veas ese símbolo, sabrás que es posible enviar lo que estás viendo o escuchando directamente al televisor, a un dispositivo Chromecast o a cualquier equipo compatible con Google Cast.
Recuerda que para que los dispositivos se detecten entre sí deben estar conectados a la misma red local. Puede ser WiFi en ambos, o bien el ordenador por cable Ethernet y el Chromecast por WiFi. Si el icono aparece pero tu Chromecast no sale en la lista, suele deberse a problemas de red o del firewall del PC, algo que se soluciona permitiendo a VLC comunicarse en la red privada.
En televisores con Android TV o Google TV, el icono de emisión suele controlar tanto el Chromecast integrado como otros dispositivos compatibles de la casa, como altavoces inteligentes o barras de sonido que admitan Google Cast, de manera que puedes mandar desde VLC no sólo la imagen, sino también música y listas de reproducción.
Ventajas de usar VLC junto a un dispositivo Chromecast

La unión de VLC y Chromecast combina dos de las herramientas más significativas del sector multimedia doméstico. Por un lado, Chromecast ofrece una forma muy versátil de recibir en el televisor todo tipo de contenidos. Por otro, VLC es un reproductor multiplataforma capaz de abrir casi cualquier archivo de vídeo o audio sin instalar códecs adicionales. Además, puedes complementar la experiencia con asistentes y controles remotos o incluso con sistemas de control alternativos.
Si dispones de una gran colección de películas o música en tu disco duro, puedes transmitirla a la TV mediante Chromecast usando VLC o servidores como Plex, y VLC es oficialmente compatible desde sus versiones modernas. Si tu Chromecast soporta 4K y HDR, también podrás disfrutar de contenidos en alta resolución siempre que el archivo y tu conexión de red estén a la altura.
Otra gran ventaja es que VLC está disponible en Windows, macOS, Linux, Android, iOS y más sistemas, por lo que puedes enviar contenido desde prácticamente cualquier dispositivo que tengas en casa y usar aplicaciones para Chromecast. Además, desde el ordenador es posible controlar con precisión la reproducción, las pistas de audio, las pistas de subtítulos y otros ajustes avanzados mientras el vídeo se ve en la tele.
Cuando el formato del archivo no es compatible de forma nativa con Chromecast (por ejemplo, ciertos MKV con códecs poco habituales), VLC puede encargarse de transcodificar el contenido en tiempo real. Esto implica un mayor uso de CPU, pero permite que muchos vídeos que otras aplicaciones no envían se puedan ver igualmente en el televisor.
Si lo deseas, también puedes complementar VLC con mandos remotos desde el móvil (usando apps específicas que se conectan a VLC a través de la red local) para controlar la reproducción sin levantarte del sofá, algo especialmente cómodo cuando envías el contenido desde un PC que no tienes junto a la tele.

¿Cómo lanzar un vídeo de VLC a Chromecast desde el móvil?

Es muy sencillo. Al abrir la app de VLC podrás ver todos los vídeos que posees en tu dispositivo. Encima de ese listado se encuentra el símbolo del que hablábamos, para conectar la app de VLC con Chromecast. Al pulsar sobre él, nos aparece una ventana emergente con las «pantallas» disponibles, es decir, los Chromecast, Android TV o Google TV que tenemos a nuestro alrededor. Bastará con seleccionarlo para empezar a enviar contenido.
Si pulsas sobre cualquier vídeo y lo empiezas a reproducir, también verás dicho símbolo en los controles del vídeo. Si lo presionas, compartirás en ese momento el vídeo que se está reproduciendo con tu Chromecast. En tu pantalla de móvil podrás ver, entonces, el símbolo de VLC y el del envío de contenido. En tu televisión verás el video reproduciéndose en ese momento.
Para desconectarlo, hay que seguir el mismo proceso: con pulsar el botón y darle a «desconectar» ya habremos dejado de enviar el vídeo a la televisión. Es posible que notes un pequeño retardo entre la orden desde el móvil y la respuesta en la tele, sobre todo con archivos muy pesados o si la red WiFi está saturada, pero en general la experiencia es muy fluida.
En Android, además, puedes usar las opciones del sistema para duplicar la pantalla completa si en algún momento VLC o el icono de cast no aparecen, aunque este método consume más recursos y no ofrece tanta calidad como el envío directo desde la propia app.
Enviar contenido de VLC a una TV con Chromecast desde el PC
Si prefieres enviar vídeos a la TV desde la versión de escritorio de VLC, el procedimiento es ligeramente distinto. Aquí es donde entra en juego el menú Reproducción > Procesador (Renderer). Antes de nada, asegúrate de que el ordenador y el Chromecast están conectados a la misma red local y, siempre que sea posible, usa cable Ethernet en el PC y banda de 5 GHz en el Chromecast para una mayor estabilidad.
Lo primero que debemos hacer es asegurarnos de tener instalado en nuestro ordenador el reproductor VLC y de que se trata de una versión reciente. Aunque el soporte de Chromecast lleva tiempo disponible, en las versiones modernas es mucho más estable. A continuación, abrir el vídeo que quieras reproducir en VLC, incluso puedes dejarlo en pausa.
Desde la barra superior, selecciona el menú «Reproducción» y después el apartado «Procesador». VLC te mostrará los dispositivos de cast disponibles en tu casa, como el Chromecast o televisores con Google Cast integrado. Al elegir tu Chromecast, el reproductor pasará a enviar el flujo de vídeo al televisor: en la ventana del PC verás el logo de VLC y, en la tele, el contenido reproduciéndose.
Mientras el vídeo se está mostrando en la televisión, podrás controlar la reproducción desde VLC en el ordenador: pausar, avanzar, retroceder, cambiar de audio o modificar los subtítulos. Si quieres volver a ver el vídeo en el PC, solo tienes que entrar de nuevo en Reproducción > Procesador y seleccionar «Local» como destino.
Otra alternativa, si VLC tiene algún problema para detectar el Chromecast, es usar la función Enviar del navegador Google Chrome para compartir el escritorio y maximizar la ventana de VLC. Esta solución no es tan eficiente (la calidad puede bajar y hay más retardo), pero sirve como método de emergencia para mostrar cualquier contenido en la TV.

Cómo lograr una reproducción fluida y sin cortes
Para disfrutar de una experiencia cómoda al enviar contenidos multimedia desde VLC al Chromecast, conviene cuidar algunos aspectos técnicos. Lo primero es la calidad de la conexión WiFi: si tu router y tu Chromecast lo permiten, utiliza la banda de 5 GHz, que ofrece mayor velocidad que la de 2,4 GHz (aunque tenga algo menos de alcance). También ayuda que el PC esté conectado por cable Ethernet y que no haya demasiados dispositivos consumiendo ancho de banda al mismo tiempo.
Otro factor importante es el propio archivo de vídeo. Los contenidos en 1080p codificados con H.265 o H.264 suelen dar muy buen resultado en la mayoría de equipos. En cambio, archivos 4K muy pesados, en formatos como ciertos MKV con bitrates muy altos, pueden provocar tirones si el ordenador es antiguo o la red WiFi no es lo bastante rápida. En esos casos, una opción es convertir el archivo a un formato más ligero antes de enviarlo.
También conviene reducir la carga de trabajo del equipo desde el que emites: cierra programas que consuman mucha CPU, memoria o red, como descargas torrent, juegos online o aplicaciones de videollamadas. De esta forma, VLC dispondrá de más recursos para decodificar el vídeo y enviarlo al Chromecast sin interrupciones.
Otros elementos que influyen en la fluidez son la potencia de la tarjeta gráfica (si VLC puede usar aceleración por hardware), el ancho de banda contratado a tu operador y el estado del router. Reiniciar periódicamente el router y mantener los controladores de red actualizados ayuda a evitar cortes, especialmente cuando varias personas usan la red para streaming al mismo tiempo.
Si pese a todo sigues notando saltos con archivos extremadamente pesados, valora bajar la resolución a 1080p o reproducir el contenido desde un dispositivo más potente. Chromecast sólo muestra lo que el equipo de origen es capaz de procesar y enviar, por lo que el rendimiento de ese ordenador o móvil es clave.
Solución de problemas frecuentes con VLC y Chromecast
En ocasiones puede que tu PC o tu móvil no detecten el Chromecast al intentar emitir. Suele deberse a que alguno de los dispositivos no está en la misma red WiFi, a que el Chromecast ha quedado en reposo porque la tele está apagada, o a que un firewall está bloqueando las conexiones de VLC. Revisa la red, reinicia el router si es necesario y comprueba que el televisor y el Chromecast están encendidos.
Si la reproducción va lenta o a saltos, acerca el Chromecast al router, conecta el PC por cable cuando sea posible y cambia a la banda de 5 GHz. Si el archivo es muy pesado o tu equipo tiene poca potencia, inevitablemente habrá limitaciones y quizá te convenga usar un ordenador más capaz para esa tarea o reducir la calidad del vídeo.
Cuando los problemas persisten, una secuencia sencilla suele resolver muchos errores: reiniciar VLC, apagar y encender el móvil o el PC, reconfigurar el Chromecast desde la app Google Home, borrar la caché de las aplicaciones implicadas e incluso reinstalar tanto VLC como la app de Google Home.
Si necesitas controlar VLC desde el sofá mientras emites al Chromecast desde un PC alejado, puedes recurrir a mandos remotos para VLC instalados en tu móvil o incluso utilizar tu teléfono como un ratón inalámbrico. Estas apps permiten pausar, adelantar, cambiar de pista o modificar el volumen sin moverte, siempre que el móvil y el ordenador estén en la misma red.
Conociendo cómo funcionan VLC y Chromecast, aprovechando una buena red WiFi y siguiendo estos pasos, podrás convertir tu televisor en una pantalla perfecta para disfrutar de tus películas, series y vídeos personales sin cables y con la máxima comodidad posible.

