Una de las tecnologías más mimadas por Samsung es la que viste a sus pantallas más admiradas: la tecnología AMOLED. Esta tecnología ha definido a cada uno de sus buques insignia de cada generación, por lo que su serie S ha funcionado con pantalla AMOLED desde el primer Galaxy S que llegó al mercado. En la iteración que nos ocupa, su smartphone de referencia, el Samsung Galaxy S4, vuelve a utilizar la misma tecnología pero además de todo, mejorada, pues según indica la firma surcoreana, el nuevo terminal llega pisando fuerte con una resolución de pantalla nunca vista en ningún terminal Samsung, un display con FullHD 1920×1080 píxeles y una profundidad de 440 ppi. Esta es la pantalla SuperAMOLED que viste al Samsung Galaxy S4, y que hoy queremos comparar con el resto de pantallas de la competencia más potente: las del iPhone 5, Nexus 4, HTC One y el ya desfasado Galaxy S3.
Definición del patrón de subpixels PenTile, RGBG
Cabe destacar una serie de aspectos que definen la tecnología utilizada por Samsung para sus pantallas antes de empezar a comparar los displays de los grandes terminales de referencia. El Samsung Galaxy S4 lleva una pantalla con tecnología SuperAMOLED 1080p con aproximadamente 440-441 píxeles por pulgada, y el patrón de subpixels PenTile en la matriz. El patrón PenTile, que ya aparecía en el Galaxy S3, conlleva una serie de ventajas, pues cambia el patrón RGB tradicional de ordenación de subpixels por uno conocido como RGBG, de manera que permite ahorrar un subpixel por cada pixel dejando más espacio para meter más píxeles y optimizar consumos.
Pero encontramos también desventajas: el hecho de que falte un subpixel hace que un pixel no sea capaz por sí solo de mostrar toda la paleta de colores que debería. En esas ocasiones tiene que recurrir a los subpixels de los pixels de su alrededor, haciendo perder definición local a la imagen resultante si la densidad no es suficientemente alta. En paneles con menos resolución esto podía traducirse en contornos con bordes irregulares o franjas de color en textos muy finos.
Vemos a continuación un ejemplo de cómo funciona este tipo de tecnología PenTile que caracteriza a las pantallas de Samsung y que viste a su Samsung Galaxy S3, frente a una pantalla LCD como la que lleva el HTC One X.
Pero esto ya no ocurrirá con el Samsung Galaxy S4, ya que el patrón de subpixels PenTile de su matriz se deshace de la desventaja que sí experimentábamos en el anterior S3 y en anteriores paneles PenTile para quedarse sólo con la ventaja del ahorro de subpíxeles por cada píxel. Gracias a la altísima densidad del S4 y a su matriz tipo «diamond», los posibles artefactos son prácticamente imperceptibles a distancias de uso normales, manteniendo los beneficios de consumo y vida útil del panel.
Además, la tecnología AMOLED del S4 aporta negros profundos (los píxeles se apagan por completo), un contraste percibido muy elevado y modos de color que permiten ajustar la saturación. En el otro lado, las LCD tradicionales con matriz RGB completa suelen ofrecer una reproducción de color más neutra de fábrica y un brillo de pico más alto, algo que incide en la visibilidad exterior.
Pantallas grandes y con mucha resolución: dónde se sitúa el Galaxy S4

En la gama alta, la tendencia consolidada ha sido rozar o superar las 5 pulgadas con resolución 1080p, llevando la densidad por encima de 350 ppp. El Galaxy S4 encaja en este perfil con su panel SuperAMOLED de 4,99 pulgadas. Compite de tú a tú con propuestas LCD de referencia como el HTC One (Super LCD3 de 4,7″ a 1080p y ~469 ppp) y el Sony Xperia Z (5″ 1080p con ~441 ppp bajo la denominación Reality Display). Frente a estos, el Nexus 4 (True HD IPS+ de 4,7″ a 1280×768 y ~318 ppp) y el iPhone 5 (IPS Retina de 4,0″ a 1136×640 y 326 ppp) quedan por debajo en resolución pura.
- Paneles y ppp: Galaxy S4 (SuperAMOLED ~441 ppp), HTC One (Super LCD3 ~469 ppp), Xperia Z (Reality Display ~441 ppp), Nexus 4 (True HD IPS+ ~318 ppp), iPhone 5 (IPS ~326 ppp), BlackBerry Z10 (LCD 4,2″ 1280×768 ~356 ppp) y Nokia Lumia 920 (IPS PureMotion HD+ 4,5″ 1280×768 ~332 ppp).
- Relación de aspecto: el 1080p aporta un 16:9 más estándar; los 1280×768 de Nexus 4 y Lumia 920 son 15:9, lo que afecta a la visualización de vídeo y el espaciado de la interfaz.
- Tecnología: AMOLED ofrece negros perfectos y saturación ajustable; LCD aporta mayor brillo de pico, tonos blancos muy limpios y subpíxeles completos.
Samsung Galaxy S4 Vs. Samsung Galaxy S3
A primera vista la pantalla del Samsung Galaxy S4 es tan viva como las AMOLEDs anteriores de Samsung, pero experimentamos una cantidad de brillo muy superior en los máximos niveles de brillo. Además vemos también un aumento considerable en la densidad de píxeles por pulgada, por lo que dejaremos de notar cualquier tipo de bordeado irregular alrededor del texto de la pantalla, algo que sí observábamos en los patrones PenTile de menor resolución.
Pantalla Samsung Galaxy S4
Lo vemos comparándolo con la pantalla SuperAMOLED HD 720p que vestía al anterior Galaxy S3. Podemos verificar que el Galaxy S4 es mucho más brillante y no presenta ningún tipo de decoloración en las áreas blancas, seguramente por el nuevo patrón en la matriz. El Galaxy S3 utiliza un patrón RGBG, como hemos indicado anteriormente, por lo que presenta unas imágenes más propensas a la decoloración del gris y el blanco hacia tonos más verdosos. Además, la imagen del S3 es menos nítida, como podemos ver en la imagen a continuación.
Pantalla Samsung Galaxy S3
En cifras, pasar de aproximadamente 306 ppp en el S3 a ~441 ppp en el S4 supone un salto que se percibe con claridad en lectura de texto fino, iconografía y bordes de elementos de la interfaz. También mejora la uniformidad de los blancos y la escala de grises, reduciendo el tinte verdoso que podía apreciarse en el S3.
Samsung Galaxy S4 Vs. HTC One
En cuanto al tema de la nitidez, debemos mencionar que, si bien el Galaxy S4 tiene una densidad de píxeles de 440 ppi, el hecho de que utilice una disposición de subpíxeles PenTile significa que, como hemos explicado anteriormente, tiene sólo dos subpíxeles por cada píxel, en lugar de tres subpíxeles por cada píxel como ocurre en las pantallas LCD estándar. Esto es algo que teóricamente debería darle puntos a la competencia que utiliza paneles LCD; sin embargo, en la realidad el display del Galaxy S4 es lo suficientemente fuerte frente a un LCD presentando una definición de 1920×1080 y unas dimensiones de cinco pulgadas.
Pantalla HTC
Aún así, deberíamos darle puntos también a la pantalla LCD del HTC One, uno de los rivales directos. El terminal empaqueta el mismo número de píxeles por pulgada en una pantalla SuperLCD3 de 4,7 pulgadas. Misma definición, en menos pulgadas, y además más subpíxeles por cada píxel debido a la tecnología LCD, debería otorgarle una clara ventaja al HTC One frente al Galaxy S4 en textos extremadamente pequeños. Además, según las opiniones parece que el HTC One presenta una mejor visibilidad a la luz del día debido a mayores niveles de brillo y una mejor adaptación del brillo automático en interiores, que según parece no funciona como debería en el Galaxy S4.
En contrapartida, el Galaxy S4 ofrece negros genuinos e impacto visual en contenidos multimedia, algo muy valorado al ver películas o escenas oscuras. En ángulos de visión ambos rinden a un gran nivel, con la LCD del HTC One manteniendo blancos más neutros y la AMOLED del S4 conservando el contraste absoluto.
Samsung Galaxy S4 Vs. Nexus 4
Pantalla Nexus 4
El Nexus 4 ofrece también una mejor visibilidad a la luz del día con una pantalla LCD de 4,7 pulgadas y una resolución de 1280×768 píxeles a 320 píxeles por pulgada de profundidad, pero sus colores son menos vivos que los del Samsung Galaxy S4 o los del HTC One. También pierde en resolución, aunque este sea un aspecto más difícil de diferenciar para el ojo humano. Su relación de aspecto 15:9 introduce ligeras franjas en ciertos vídeos 16:9, aunque en la interfaz aporta algo más de anchura útil.
Respecto a la nitidez, la diferencia se aprecia en letras pequeñas y gráficos vectoriales. En términos de contraste, el AMOLED del S4 vuelve a destacar; en reproducción cromática, la LCD del Nexus 4 tiende a un tono de blanco algo más cálido, con buena uniformidad.
Samsung Galaxy S4 Vs. iPhone5
Pantalla iPhone5
En cuanto al terminal de Apple, presentando una resolución de 1136×640 píxeles, con una densidad de píxeles de 326 ppi, en una pantalla de cuatro pulgadas, queda, al menos en la teoría, muy por debajo de los competidores aquí mencionados. El hecho de que vista una pantalla de cuatro pulgadas hace que la bajada de resolución sea menos notable en todo caso. Pero el Samsung Galaxy S4 cuenta con una definición, una calidad y una profundidad de píxeles muy por encima de una pantalla como la LCD del iPhone5, por mucho que esta presuma de altos niveles de claridad y calidad de color.
Donde el iPhone puede destacar es en la calibración cromática de fábrica, muy próxima a sRGB, y en su uniformidad de blancos. Sin embargo, en contraste percibido y en impacto visual del contenido, la SuperAMOLED del S4 suele ofrecer una experiencia más cinematográfica gracias a sus negros perfectos.
Y frente a otras pantallas destacadas: Xperia Z, Lumia 920 y BlackBerry Z10
Además de los clásicos rivales, merece la pena ubicar el Galaxy S4 frente a otras pantallas bien valoradas. El Sony Xperia Z equipa un Reality Display de 5 pulgadas a 1080p con ~441 ppp: aporta un panel muy definido con buena gestión de reflejos y una reproducción de color tendente a lo frío en ciertos perfiles. El Nokia Lumia 920 monta IPS PureMotion HD+ de 4,5″ a 1280×768 (~332 ppp) con alta tasa de refresco y excelente respuesta táctil, además de buena visibilidad en exteriores. Por su parte, el BlackBerry Z10 integra una LCD de 4,2″ a 1280×768 (~356 ppp) que equilibra nitidez y color, con un blanco agradable y un brillo competente.
En términos globales, el Galaxy S4 mantiene su ventaja en contraste infinito y saturación configurable, mientras que estos LCD suelen ganar en pico de brillo sostenido y, en algunos casos, en fidelidad cromática directa sin necesidad de ajustar perfiles.
Visibilidad exterior, ángulos y calibración: lo que realmente notarás
Más allá de los números, hay factores que definen la experiencia. En exteriores, el brillo máximo y el índice de reflectancia del cristal marcan diferencias: el HTC One y algunos IPS (como en Nexus 4) tienden a rendir mejor bajo sol directo, mientras que el Galaxy S4, aun habiendo mejorado, puede requerir subir más el brillo para alcanzar la misma legibilidad. La ventaja del S4 llega por la noche o en escenas oscuras, donde el negro real reduce la fatiga visual.
En ángulos de visión, los tres contendientes fuertes (S4, HTC One, Xperia Z) rinden alto, con el AMOLED del S4 conservando contraste y el LCD manteniendo blancos más estables. En calibración, el S4 ofrece modos de pantalla que permiten ajustar saturación y temperatura; en LCD, la calibración neutra suele venir de fábrica con menor variación por perfil.
Otro punto que notarás es el algoritmo de brillo automático: algunas unidades del S4 ajustan el brillo de forma conservadora en interiores; el HTC One suele reaccionar más rápido y con mayor precisión a los cambios de luz. Son detalles de software que pueden pulirse con actualizaciones, pero impactan la experiencia diaria.
Notas útiles de las comparativas generales (contexto de la gama)
Aunque este análisis se centra en pantalla, parte de la información que rodea al Galaxy S4 en comparativas completas ayuda a entender su contexto competitivo:
- Dos variantes de hardware: el Galaxy S4 se comercializó en versiones con Exynos 5 Octa y con Snapdragon 600, según mercado. Esta diferencia no afecta a la calidad del panel, pero sí a conectividad (como LTE) y a la gestión de energía.
- Tamaños, pesos y diseños: todos los modelos de gama alta mueven dimensiones similares, con el S4 apostando por un cuerpo ligero y muy aprovechado alrededor de su pantalla de 5″. Factores como resistencia al agua (ej. Xperia Z) o acabado determinan preferencias, pero el protagonismo sigue siendo del panel.
- Sistemas y capas: TouchWiz, Sense o Android puro (en la versión Google Edition del S4) influyen en perfiles de color, animaciones y cómo se presentan las fuentes. Un Android stock tiende a perfiles de color más contenidos, lo que puede variar ligeramente la percepción de saturación.
- Extras ajenos a pantalla: en estas comparativas también se reseñan detalles como cargadores incluidos por fabricante o el flash LED dual en ciertos modelos, mejoras que no afectan directamente al panel pero sí al conjunto del producto.
- Rendimiento: aunque los benchmarks son fríos, ubican al S4 en la parte alta en potencia. Para la pantalla, esto se traduce en animaciones fluidas, reescalado rápido y reproducción de vídeo sin tirones a 1080p.
Para bien o para mal, Samsung parece que va a continuar con el uso de paneles SuperAMOLED en sus smartphones de gama alta. En el caso del Samsung Galaxy S4, ha conseguido optimizarlo con una gran pantalla de colores intensos y negros profundos, sacrificando a cambio los aspectos de visibilidad a la luz del día y una menor densidad de subpíxeles, apenas apreciable por el ojo humano. Sumando el contexto de sus rivales LCD y las variaciones de software entre capas, queda claro cómo se reparte el terreno: el S4 es la opción para quienes priorizan contraste y saturación ajustable, mientras que los LCD de referencia ofrecen brillo exterior y calibración neutra sobresalientes.




