Los dos nuevos relojes inteligente, el LG G Watch, y el Samsung Gear Live, fueron presentados oficialmente, y tienen un precio de 200 euros. Sin embargo, ¿cuál de los dos relojes inteligentes es mejor? Tratamos de determinar cuál de los dos relojes inteligentes es mejor en esta comparativa: LG G Watch vs Samsung Gear Live. Además, ambos están basados en Android Wear, con compatibilidad con smartphones Android 4.3 o superior y correas intercambiables estándar (ancho de 22 mm), lo que facilita personalizar su diseño sin complicaciones.
Pantalla
Los dos relojes inteligentes, el LG G Watch, y el Samsung Gear Live, cuentan con una pantalla con tamaños prácticamente idénticos, aunque con diferente resolución y tecnología. La pantalla del LG G Watch es de 1,65 pulgadas, y cuenta con una resolución de 280 x 280 píxeles. La pantalla del Samsung Gear Live es de 1,63 pulgadas, con una resolución de 320 x 320 píxeles. Aunque la pantalla del LG es de menor resolución, lo más probable es que la diferencia no sea demasiado notable en el uso diario para tratarse de un reloj inteligente, si bien el Samsung muestra mayor nitidez en tipografías pequeñas.
También hay diferencias en la tecnología del panel: el LG apuesta por IPS LCD, mientras que Samsung integra Super AMOLED. El AMOLED ofrece negros más profundos y mejor eficiencia con fondos oscuros (ideal para la pantalla siempre activa de Android Wear), y el IPS suele brindar colores más naturales y buena visibilidad en exteriores. En ambos casos la interfaz se adapta a paneles cuadrados, con esferas y tarjetas optimizadas para leer de un vistazo.
Procesador y memoria RAM
Es realmente relevante conocer la capacidad de procesamiento con la que cuentan estos dos relojes inteligentes. El procesador y la memoria RAM con la que cuentan los relojes inteligentes es lo que define las aplicaciones que serán capaces de ejecutar. El LG G Watch cuenta con un Qualcomm Snapdragon 400 a 1,2 GHz con GPU Adreno 305. Es el mismo procesador con el que cuenta el Motorola Moto G, por lo que podría decirse que el reloj inteligente cuenta con una capacidad de proceso alta para su categoría. El procesador del Samsung Gear Live también corre a 1,2 GHz, con un rendimiento equivalente en tareas de Wear como notificaciones, control por voz y respuestas rápidas.
La memoria RAM del LG G Watch y el Samsung Gear Live es de 512 MB. Una memoria RAM de 1 GB hubiera sido ya del nivel de un smartphone de gama media. No obstante, hay que tener en cuenta que la batería de estos relojes inteligentes no es de alta capacidad, por lo que componentes más potentes podrían tener como consecuencia una autonomía inferior. Con 512 MB, Android Wear se mueve con fluidez para tarjetas contextuales, navegación por gestos y el clásico “OK Google” para comandos de voz.

Además, la combinación de Snapdragon 400 y Adreno 305 permite animaciones fluidas y esferas con efectos sin comprometer en exceso el consumo, un equilibrio clave en wearables. El sistema de pantalla siempre encendida usa modos de bajo consumo, reduciendo la frecuencia de refresco y el brillo.
Batería y memoria
La batería con la que cuentan estos dos relojes inteligentes sí es diferente. El LG G Watch cuenta con una batería de 400 mAh. Es una batería con mucha menos capacidad que la de un smartphone. No obstante, la pantalla es responsable del mayor consumo de batería, por lo que con pantallas de menor tamaño no es necesario contar con baterías de gran capacidad. Sin embargo, la batería del Samsung Gear Live es de 300 mAh, por lo que probablemente su autonomía será algo inferior, aunque el panel AMOLED puede compensar parte del consumo cuando predominan interfaces con fondos negros.
En lo referente al almacenamiento, los dos contarán con una memoria de 4 GB. Es una cifra adecuada para esferas, apps ligeras y datos temporales. Android Wear prioriza la sincronización con el teléfono, de modo que muchas funciones dependen del móvil sin requerir grandes capacidades internas en el reloj.
Sensores, salud y navegación
El Samsung Gear Live destaca por contar con un monitor de ritmo cardiaco, útil para estimar la intensidad del ejercicio y ajustar entrenamientos. El LG G Watch no integra este sensor de serie. En ambos, Android Wear aprovecha acelerómetro y giroscopio para gestos y seguimiento de actividad básica, y la brújula ayuda en apps de mapas y orientación.
Sobre otros sensores: estos modelos no incorporan GPS integrado, por lo que el posicionamiento se apoya en el teléfono vinculado; el GPS es muy útil para mapas, navegación y geoetiquetado, y cuando está presente en un wearable permite registrar rutas sin llevar el móvil. Tampoco incluyen sensor de temperatura ni barómetro; un termómetro podría alertar de cambios térmicos para evitar hipertermia, y un barómetro permite estimar altitud y prever cambios de clima (una caída brusca de presión puede anticipar tormentas), además de ayudar a que el GPS fije posición con mayor rapidez y precisión. Del mismo modo, no llevan sensor de cadencia específico para ciclismo; este mide revoluciones por minuto del pedaleo para afinar entrenos.
Resistencia, materiales y software
Debemos destacar también algo tan importante como la resistencia de los equipos. Ambos cuentan con certificación IP67, con protección total contra el polvo y resistencia a inmersiones de hasta 1 metro durante 30 minutos. El Samsung Gear Live añade Corning Gorilla Glass 3 para la pantalla, mejorando la protección frente a arañazos del día a día. Como siempre en IP67, conviene evitar inmersiones prolongadas o en agua a presión.
En software, Android Wear organiza tarjetas contextuales con información útil (tiempo, citas, vuelos, control de música), permite comandos de voz y gestos en pantalla, e incluye un modo no molestar para limitar notificaciones. Las pantallas siempre activas muestran datos esenciales con consumo reducido, y la experiencia es muy similar en ambos relojes. Además, la llegada de apps de música facilita el control de música desde la muñeca.
¿Cuál es mejor?
El LG G Watch cuenta con una batería mayor, y eso puede ser determinante para quienes priorizan autonomía. Sin embargo, lo cierto es que el Samsung Gear Live destaca por contar con un monitor de ritmo cardiaco y una pantalla Super AMOLED más nítida, algo especialmente valorado por usuarios deportistas y amantes de los paneles con negros puros.
Lo cierto es que son dos relojes inteligentes que se parecen muchísimo. Quizás en este caso, es una cuestión subjetiva el elegir el que cuente con un diseño que nos guste más. El precio oficial de lanzamiento ha sido muy parejo (en torno a 199–200 euros), por lo que la decisión puede depender de si prefieres autonomía y un panel IPS equilibrado (LG) o sensor cardiaco, mayor resolución y AMOLED (Samsung). El Motorola Moto 360 se ha erigido como referencia estética con formato circular, y su precio y disponibilidad marcan otra vía para quienes dan prioridad al diseño clásico.
Para quien busque un wearable simple, fluido y útil con Android Wear, cualquiera de los dos cumple con solvencia. Si tu foco es salud y entrenamiento, elige el Gear Live; si prefieres más batería y una experiencia de pantalla natural, el G Watch es una apuesta sólida.

