A la hora de controlar móviles con pantalla grande, los gestos son una gran alternativa para hacer nuestra vida más fácil. Os enseñamos a controlar vuestro teléfono móvil con gestos en los bordes de la pantalla y a sacar partido a todas las opciones que ofrece Android para manejar el dispositivo de forma más cómoda, rápida y accesible, incluso sin tocarlo.
Gestos: una de las soluciones de futuro para las pantallas grandes
Los smartphone están creciendo. Nunca han dejado de hacerlo, pero en la actualidad se nota más que nunca. Ya no son solo las versiones Plus, sino que las pantallas sin marcos son muestra de una realidad que ha acompañado al móvil desde sus inicios: cada vez tenemos más superficie útil y menos botones físicos. Lo que con el Galaxy Note era novedad hoy en día se queda hasta pequeño. Sin embargo, lo que se ha mantenido más o menos estable son las interfaces y la manera de utilizarlos.
Con lanzadores como Nova Launcher podemos configurar gestos sobre el escritorio, pero la idea va mucho más allá: ¿y si pudiésemos programar gestos en los bordes izquierdo y derecho de la pantalla? ¿Y en la zona inferior, aprovechando cada milímetro del panel para ejecutar acciones rápidas sin tener que buscar iconos o botones concretos?
Esta tendencia no solo responde a la comodidad. La navegación por gestos también ayuda a evitar problemas como el burn-in en paneles OLED, ya que reduce el tiempo que los botones de navegación permanecen fijos en la pantalla. De este modo se aprovecha mejor el espacio y se alarga la vida útil del panel, a la vez que la interacción resulta más fluida y visualmente limpia.
Hoy en día, en la mayoría de capas de Android es posible elegir entre la clásica barra de navegación (Inicio, Atrás y Recientes) o un sistema de deslizamientos desde los bordes. Un gesto desde la parte inferior lleva al inicio, un gesto prolongado abre las apps recientes y un deslizamiento desde cualquier lateral hace la función de volver atrás, lo que encaja perfectamente con la filosofía de controlar el móvil con gestos en los bordes de la pantalla.

Edge Gestures, o cómo controlar el móvil con gestos como un profesional
Edge Gestures es una aplicación de pago de la Play Store que justifica su precio por tener las suficientes funciones y novedades para usuarios avanzados. No se trata solo de que ofrezca control por gestos, sino que el mismo gesto puede tener funciones diferentes en cada lado de nuestro teléfono móvil, lo que multiplica las posibilidades de personalización y productividad.
Hablamos de pulsar una, dos, tres veces; deslizar hacia arriba, hacia abajo, izquierda y derecha; mantener pulsado… Cada gesto se puede asignar a una acción distinta en cada zona, usando tres áreas principales: izquierda, derecha y abajo. Esto permite, por ejemplo, que un deslizamiento corto desde el borde izquierdo abra la multitarea, mientras que el mismo gesto en el borde derecho active una aplicación concreta.
Además, puedes controlar el tamaño de cada lateral, además de elegir si habilitar o no alguno de ellos. Si solo quisieras tener gestos en la zona inferior o solo en los laterales, podrías hacerlo sin problema. En la pantalla de configuración puedes ir lateral a lateral eligiendo qué hace cada opción, con un nivel de detalle muy alto.
Puedes elegir funciones simples como ir a Inicio o expandir el panel de notificaciones, pero también puedes ser más ingenioso. Por ejemplo, puedes hacer que el gesto de mantener pulsado y arrastrar hacia el centro te permita abrir el nivelador de brillo, que controlarás subiendo o bajando con el dedo, o que un doble toque rápido lance tu app de cámara para no perder ningún momento.
Esta filosofía se complementa muy bien con los gestos estándar de Android (deslizar para ir atrás, subir para volver a inicio, mantener para recientes), ya que Edge Gestures se enfoca en acciones adicionales y atajos avanzados desde los bordes, sin sustituir necesariamente lo que ya ofrece de serie el sistema.

Además, Edge Gestures encaja muy bien en escenarios donde los bordes se usan de forma intensiva: teléfonos grandes, pantallas curvas o usuarios que quieren minimizar el uso de botones físicos. Incluso puede ayudar a personas con ligeras dificultades de movilidad en los dedos al permitirles concentrar acciones importantes en áreas concretas y fáciles de recordar.
Puedes comprar Edge Gestures por 1,39 euros en la Play Store:
Instalación:
Ventajas de controlar el móvil con gestos en los bordes de la pantalla
Los gestos se han convertido en una de las mejores funciones para mejorar la experiencia de usuario cuando buscamos rapidez y comodidad. Desplazar el dedo desde un borde es mucho más natural que buscar un icono pequeño o un botón situado fuera de nuestro alcance, especialmente en pantallas grandes.
Entre las ventajas más claras están el aprovechamiento completo del espacio útil de la pantalla (sin barras de navegación fijas), la reducción del riesgo de quemados en paneles OLED y una interacción más rápida y fluida con múltiples aplicaciones. Todo ello encaja con la tendencia de teléfonos sin bordes, más delgados y compactos.
Los gestos no se limitan a la navegación básica. Muchos fabricantes permiten usar gestos rápidos para tareas cotidianas: deslizar con tres dedos para capturar pantalla, agitar el móvil para encender la linterna, girar la muñeca dos veces para abrir la cámara, usar los botones de volumen para cambiar de pista de música o deslizar sobre el sensor de huellas para ver las notificaciones.
En el caso de las pantallas grandes, estos atajos basados en gestos consiguen que movernos por menús, redes sociales o listas muy largas sea más ágil que pulsar botones. Basta con deslizar desde los bordes para ir atrás, abrir menús, cambiar de pestaña o lanzar funciones clave sin mover la mano de la posición en la que sujetamos el móvil.
Gestos avanzados y accesibilidad: controlar el móvil sin tocarlo
Aunque pueda parecer ciencia ficción, es posible manejar un smartphone sin tener que tocarlo, solo mediante gestos faciales o movimientos de la mano en el aire. Esta función está pensada sobre todo para personas con problemas de movilidad, pero cualquiera puede aprovecharla para ciertas tareas, como desplazarse por redes sociales sin tocar la pantalla.
Dentro de Android existe una herramienta llamada Accesibilidad con interruptores (Switch Access) que ofrece “una forma más accesible para que todos podamos experimentar el mundo” digital. Se puede usar con interruptores físicos externos, un teclado o incluso con la propia cámara frontal para reconocer gestos faciales que actúan como si fueran pulsaciones.
Cuando se configura el interruptor de la cámara, es posible asignar diferentes movimientos del rostro (abrir la boca, sonreír, mirar a la izquierda o a la derecha, levantar las cejas…) a acciones como buscar, pausar, avanzar o seleccionar. De esta manera, el usuario puede controlar la interfaz sin tocar en ningún momento la pantalla, algo esencial para enfermedades como la ELA o lesiones graves en las manos.
El sistema permite además ajustar la sensibilidad de estos gestos para que la respuesta se adapte mejor a los movimientos de cada persona, activar señales sonoras cuando se reconoce un gesto correctamente e incluso mostrar un botón flotante para activar o desactivar rápidamente el control por gestos faciales.
Todo esto demuestra que los gestos, ya sean en los bordes de la pantalla o en el aire, no son solo una cuestión de moda: representan una evolución en la forma de interactuar con el móvil, orientada a ganar rapidez, aprovechar mejor las pantallas grandes y hacer los dispositivos más inclusivos.
La combinación de gestos clásicos de navegación, apps potentes como Edge Gestures y funciones avanzadas de accesibilidad permite transformar cualquier smartphone en un dispositivo mucho más cómodo de usar. Aprovechar los bordes de la pantalla para realizar acciones rápidas, reducir botones visibles y apoyarse en gestos faciales o en el aire ayuda a que el móvil se adapte a nosotros y no al revés, algo clave en un escenario de pantallas cada vez más grandes y usuarios con necesidades muy diversas.