Uno de los mayores avances que se han dado en los últimos tiempo en lo que tiene que ver con las baterías -y por extensión con la autonomía- de los dispositivos móviles, es la compatibilidad con tecnologías de recarga rápida. Esto permite que los procesos sean mucho más cortos y, por ello, se aumenta la utilidad. Pues bien, esto lo permite el nuevo Samsung Galaxy S7 de forma nativa pero, además, incluye una opción para poder deshabilitarlo. Te contamos cómo utilizarla.
Es posible que te preguntes que puede llevar a querer hacer esto, ya que como hemos dicho esta funcionalidad (compatible con Quick Charge) resulta bastante útil. Pues la respuesta es sencilla: la temperatura. Esta aumenta de forma considerable si la recarga rápida del Samsung Galaxy S7 está activada y se aprovecha si se tiene un cargador compatible. Por ello, si a la vez que se realiza el proceso se desea jugar, el calor puede ser excesivo para que esto último resulte precisamente cómodo.
La carga rápida se ha convertido en una característica esencial porque permite introducir más energía en menos tiempo mediante acuerdos entre el teléfono y el cargador para elevar voltaje e intensidad cuando la batería está baja y reducirlos al aproximarse al 100%. En el ecosistema Android abundan estándares como Qualcomm Quick Charge y otros propietarios, y en los Galaxy la gestión está optimizada para controlar temperatura y potencia durante todo el proceso.
¿Por qué desactivarla? Más allá del calor, hay situaciones reales en las que conviene cargar despacio: cargas nocturnas, uso con videojuegos o apps exigentes mientras está enchufado, ambientes muy calurosos o si tu base inalámbrica emite un pequeño ruido al activar la carga rápida, algo que algunos usuarios reportan que desaparece al desactivarla.
Además, como el proceso es bastante sencillo y es posible revertirlo, deshabilitar la recarga rápida en un Samsung Galaxy S7 no es algo complicado y que obligue a mantener al terminal sin aprovechar la funcionalidad de la que hablamos. Eso sí, al utilizar accesorios inalámbricos, no está claro si también la desactivación es efectiva (por cierto, esto también es de la partida en los modelos de la compañía que ofrecen recarga rápida y disponen de Android Marshmallow).
Qué es la carga rápida y cómo funciona
Durante los primeros minutos, el teléfono aplica mayor potencia para recuperar batería con rapidez; después baja el ritmo para proteger la celda y mantener la temperatura a raya. Este control lo realiza un chip de gestión que ajusta la potencia en tiempo real. Desactivarla no anula la carga, solo la limita a un modo estándar para cargar con menos calor y ruido.

Motivos para desactivarla temporalmente
- Temperatura y comodidad: si juegas o usas apps pesadas enchufado, la suma de carga rápida + CPU/GPU puede resultar molesta.
- Ruido en bases inalámbricas: algunas activan ventiladores o zumbidos al entrar en modo rápido; al desactivarlo suele cesar.
- Cuidado de la batería: cargar lento cuando tienes tiempo reduce picos de calor y puede favorecer su salud con el paso del tiempo.
- Accesorios no compatibles: si el cargador o cable no soporta el estándar, no se activará de todos modos; conviene usar accesorios originales o certificados.
Pasos a realizar
Lo que tienes que hacer para deshabilitar la recarga rápida en los Samsung Galaxy S7 es lo que indicamos a continuación, que no es otra cosa que dar uso a un deslizador existente para tal propósito:
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Accede a los Ajustes del sistema operativo y busca el apartado Batería que encontrarás entre las opciones que tiene color verde
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Ahora verás las opciones que son de la partida en la información que se tiene del componente del que hablamos, como por ejemplo la carga que queda o los datos respecto al Ahorro de Energía. Debes buscar la última, que se denomina Carga rápida con cable
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Ahora debes desplazar el deslizador que hay a su derecha, para que de este forma se deshabilite la mencionada carga rápida. Hecho esto, el cambio será efectivo y no es necesario reiniciar el Samsung Galaxy S7 (como se pude ver, activar la funcionalidad es de lo más sencillo)
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Desde este momento, no se cargará la batería con mayor rapidez, lo que aumenta su temperatura, aunque se utilice un cargador compatible
Dónde encontrar el ajuste en otros Samsung Galaxy
En modelos Galaxy con interfaces más recientes, el interruptor suele estar en Ajustes > Batería. Dentro verás opciones como carga rápida con cable y, en muchos casos, carga rápida inalámbrica. La ruta puede variar ligeramente (por ejemplo, dentro de “Ajustes de carga” o “Más ajustes de batería”), pero el control está siempre en el área de batería y carga.
Recuerda que desactivarla es reversible con un toque y no afecta a la garantía. Si sueles usar bases Qi, comprueba si existe un conmutador específico para el modo rápido inalámbrico; si no aparece, tu modelo podría gestionarlo de forma automática como ocurre en el S7.
Consejos y compatibilidad de accesorios
Para que la carga rápida funcione es imprescindible usar cargadores y cables compatibles. Si el accesorio no cumple el estándar, el teléfono cargará a ritmo normal, incluso con el interruptor activado. Siempre que sea posible, apuesta por accesorios oficiales o certificados para asegurar seguridad y rendimiento.
Si notas un comportamiento anómalo (temperatura elevada inusual, cortes de carga o mensajes de incompatibilidad), prueba a cambiar el cable, desactiva la carga rápida de forma temporal y, si persiste, solicita ayuda desde la aplicación Samsung Members para enviar un informe de diagnóstico y recibir soporte.
Otros tutoriales para dispositivos con sistema operativo de Google los puedes encontrar en este apartado de Android Ayuda. Seguro que encuentras algo que te resulta interesante.
Optar por la carga lenta cuando tienes tiempo y activar la rápida solo cuando lo necesitas te da control total sobre el equilibrio entre velocidad, temperatura y salud de la batería. Con el Galaxy S7 y S7 Edge es tan simple como tocar un interruptor, y el mismo enfoque aplica a muchos otros Galaxy: fácil, seguro y ajustado a tu día a día.

