Si hay algo que ha llamado la atención del nuevo Huawei P9 presentado en Londres es la cámara dual que ofrece. Pues bien, se han publicado unas fotos realizadas con el terminal del que hablamos y, por lo tanto, es posible conocer la calidad que ofrece en este apartado en el que se ha contado con la colaboración de Leica.
La curiosidad por saber de lo que es capaz el Huawei P9 con sus dos sensores Sony de 12 megapíxeles (uno de ellos dedicado al apartado monocromo) es grande. Además, también hay que recordar que la cámara del terminal se ayuda de un accesorio láser para mejorar el enfoque dentro de un sistema Hybrid Focus que combina láser, detección de contraste y cálculo de profundidad, por lo que las expectativas son realmente buenas.
Antes de proporcionar las fotografías, aunque una de ellas la dejamos tras este mismo párrafo, no está de más hablar un poco más de lo que ofrece el hardware del que hablamos que está incluido en el Huawei P9. Un ejemplo es que el tamaño del píxel es de 1,25 micras, por lo que ofrece un buen tamaño y su comportamiento en condiciones de poca luz tiene que ser bueno. Aparte, incluye apertura f/2.2 con óptica equivalente a 27 mm y un autoenfoque híbrido que proporciona velocidad y precisión. La ausencia de estabilización óptica (OIS) se compensa con estabilización electrónica y un procesado muy trabajado.
Cómo funciona la cámara dual Leica del Huawei P9
El P9 utiliza dos sensores de 12 MP que trabajan a la vez: uno RGB especializado en el color y otro monocromo que capta más luz y detalle al no usar filtro Bayer. La imagen final fusiona la información de ambos para ofrecer más detalle, menos ruido y una mejor profundidad, especialmente útil en escenas complejas y con poca luz. Leica aporta su saber hacer con tres modos de película calibrados (Estándar, Colores Vívidos y Colores Suaves) que reproducen el color y el estilo clásico de la firma.
Más allá del modo automático, la app Cámara integra un modo profesional con control de ISO, velocidad de obturación, balance de blancos, enfoque manual y guardado en RAW (DNG). El modo Monocromo no es un simple filtro: aprovecha el sensor dedicado para generar fotografías en blanco y negro con una gradación de grises muy rica y alto rango dinámico.
Otro punto clave es el efecto bokeh mediante el modo de apertura amplia, que permite ajustar una apertura simulada de hasta f/0.95. Se puede cambiar el punto de enfoque a posteriori y regular la intensidad del desenfoque para retratos y objetos cercanos. Al basarse en software, el resultado puede parecer algo artificial en ciertos contornos, pero bien usado ofrece imágenes muy creativas.
Las fotografías hechas con el Huawei P9
Un detalle a comentar es que la aplicación Cámara integrada en el nuevo terminal cuenta también con la colaboración de Leica (incluso, se ha simulado el sonido del obturador de sus cámaras). Esto tiene como efecto que, por ejemplo, se incluye un modo profesional en el que se pueden ajustar varios apartados, como por ejemplo el balance de blancos, la sensibilidad ISO y, también, la velocidad de disparo. Además, la interfaz permite separar punto de enfoque y medición, y ofrece panorámicas muy resolutivas.
A continuación dejamos las fotografías que se han publicado para que podáis juzgar por vosotros mismos la calidad que ofrecen:
Adicionalmente, dejamos un vídeo en el que se ve cómo es el funcionamiento de la aplicación de la cámara que han grabado en directos nuestros compañeros de otro blog:
Modos Pro, RAW y monocromo: calidad y creatividad
El modo Pro expone con precisión y tiende a una ligera subexposición que preserva altas luces. Disparar en RAW permite recuperar sombras y ajustar el contraste cuando el procesado por defecto resulta algo intenso por la fusión de sensores. En monocromo se obtiene menos ruido y mayor nitidez que aplicando un filtro a una foto en color, lo que lo convierte en un recurso ideal para retrato, arquitectura y escenas nocturnas.
Rendimiento con poca luz, panorámicas y vídeo
Con poca luz, el P9 ofrece resultados sólidos gracias al sensor monocromo y al Hybrid Focus, aunque la apertura f/2.2 y la ausencia de OIS marcan el límite frente a cámaras más luminosas. El modo Nocturno permite exposiciones de hasta 30 segundos (recomendable trípode), con vista previa de la acumulación de luz para pausar cuando el resultado es óptimo. Las panorámicas destacan por la limpieza de uniones y su gran tamaño, superando con facilidad los 20 MP efectivos.
En vídeo, el terminal graba a 1080p a 60 fps con buena estabilidad electrónica y sonido estéreo claro. También ofrece cámara lenta a 120 fps en 720p. No dispone de grabación 4K, pero el 1080p/60 presenta fluidez y detalle suficiente para la mayoría de usos, siempre que la luz acompañe.
Cámara frontal y experiencia de uso
La cámara frontal es de 8 MP con apertura gran angular y modo beauty configurable (aconsejable moderación para conservar textura de piel). En interiores rinde bien apoyándose en la iluminación por pantalla. La app es rápida, con gestos para acceder a modos, iconografía Leica y una curva de aprendizaje corta: el modo automático es fiable y el Pro está a un toque.
Lo cierto es que personalmente creo que la calidad es muy buena, con una definición bastante respetable y sin que el ruido haga acto de presencia cuando la luminosidad es baja. Así, se confirman las expectativas con un buen rango dinámico y una saturación más que aceptable de los colores. El bokeh aporta un plus creativo, las panorámicas y el modo nocturno están muy bien resueltos y el monocromo es diferencial frente a rivales. ¿Qué opináis vosotros de lo que ofrece el Huawei P9?







