Hemos probado la nueva cámara Samsung Gear 360, un dispositivo que llega para completar los accesorios que la compañía coreana tiene orientados a la realidad virtual ya que se combinan a la perfección sus gafas y, también, con los teléfonos más potentes de la gama Galaxy (los S6 y S7, por poner un ejemplo). El caso es que las sensaciones son bastante buenas.
Capa de grabar imágenes a 360 grados, gracias a sus dos sensores de 15 megapíxeles (con apertura F:2.0 ambos) es capaz de grabar a una resolución de 3840 x 1920 a 30 frames por segundo. Adicionalmente dispone de dos micrófonos que ofrece una calidad bastante aceptable y se conecta a los teléfonos mediante el uso de Bluetooth -con NFC, por cierto-.
La Samsung Gear 360 se puede utilizar de forma combinada con los teléfonos de gama alta de la compañía o, en su defecto, de forma independiente. Para esto, se debe utilizar una tarjeta microSD para almacenar las grabaciones y, para editar los vídeos, se incluye un código para el uso de un software -esto es totalmente gratuito-.
En lo que se refiere al diseño, hay que decir que la forma circular hace que sea un accesorios llamativo que ofrece botones de buenas dimensiones y completamente identificados (destaca el superior, grande para comenzar con las grabaciones o hacer fotos de forma sencilla). Un detalle interesante es que se incluye un pequeño y útil trípode que se puede retirar mediante rosca -y, de esta forma, utilizar cualquier otro ya que es estándar-. Lo que menos nos ha convencido es el peso, algo elevado para mi gusto. Aquí dejamos un vídeo muy aclaratorio:
Características técnicas ampliadas

- Sensor y óptica: doble sensor CMOS con ópticas ojo de pez y apertura luminosa. Además de fotos de 360º, permite capturar con una sola lente a 180º cuando se busca más detalle frontal.
- Vídeo esférico: soporta 3840 x 1920 a 30 fps y, en la versión renovada, 4096 x 2048 a 24 fps, ideal para plataformas que aceptan 4K esférico.
- Fotografía: imágenes de hasta 15 MP procesadas en 360º con opciones como HDR y control de ISO hasta 1600 para escenas de alto contraste.
- Audio: dos micrófonos integrados con captación envolvente; calidad suficiente para eventos y vlogs sin equipo extra.
- Almacenamiento: ranura microSD (hasta 256 GB) para sesiones largas o vídeo 4K.
- Conectividad: Wi‑Fi a/b/g/n/ac (2,4/5 GHz), Wi‑Fi Direct, Bluetooth 4.1 y NFC para emparejados rápidos.
- Puerto: USB Tipo C 2.0 para carga y transferencia, más cómodo y reversible.
- Resistencia: certificación IP53 frente a polvo y salpicaduras.
- Compatibilidad: móviles Galaxy de gama alta y iPhone compatibles vía app; también edición en Windows y macOS.
Diseño y ergonomía pensados para usarla con una mano
El agarre es seguro pese a la cabeza voluminosa que aloja las lentes. El cuerpo es estrecho y el botón superior sobredimensionado facilita las capturas sin mirar. La rosca estándar para trípodes multiplica usos: time-lapse fijo, planos a ras de suelo o elevación con pértiga.
La cámara integra pantalla de estado para ver modo activo, batería y espacio restante, y navegar por ajustes básicos sin móvil. Esta autonomía es clave: encender, temporizar y disparar resulta natural en exteriores donde no quieres depender del teléfono.
Modos de captura, calidad y consejos

Además de foto y vídeo, dispones de Time Lapse, Looping Video y disparo con una sola lente. El procesamiento cosido entre sensores es limpio; la unión apenas se percibe si se cuida la posición respecto a fuentes de luz.
En vídeo 4K esférico, recuerda que la resolución se reparte por toda la esfera: el nivel de detalle percibido al mirar una zona concreta equivale a menos de 4K. Por ello, para escenas con poca luz conviene limitar ISO y priorizar iluminación uniforme. En foto, el HDR ayuda a recuperar cielos sin quemar sombras.
El audio integrado es útil; si buscas inmersión sonora, considera un micro externo específico para 360º y sincroniza en edición. Para vlogs rápidos o eventos, los dos micrófonos cumplen.
Uso de la aplicación
El emparejamiento de la Samsung Gear 360 es realmente sencillo,ya sea con el uso de NFC o utilizando la aplicación que se descarga en Galaxy Apps. Esta incluye un asistente que al tener encendida la cámara la detecta de forma rápida y no hay complicación alguna en el proceso. Por cierto, que la cantidad de opciones que se incluye en la configuración es excelente, ya que incluso se puede activar que se reduzca el sonido del viento. Por cierto, el punto de corte entre los dos sensores estás bastante bien trabajado, al menos en una primera impresión.
La interfaz de uso es muy similar a la que se puede ver en los teléfonos de la compañía, lo que demuestra que se busca una sinergia entre todos sus productos (quizá exceptuando algunos Tizen). El caso, es que todo es sencillo e intuitivo… y con posibilidades a mencionar: corrección del balance de blancos o de la velocidad con la que se trabaja. Muy bueno el acabado de la interfaz de la Samsung Gear 360.
Conectividad, edición y emisión en directo
La conexión con el móvil se establece por Bluetooth y el previsualizado en Live View usa Wi‑Fi Direct para baja latencia. Desde la app puedes activar temporizador, cambiar lentes activas, elegir resolución, activar HDR o reducir ruido de viento.
Para ordenador, Samsung ofrece software de escritorio en Windows y utilidades en macOS para cosido y exportación. La app móvil permite convertir 360º a formatos estándar (rectangulares) si necesitas compartir un recorte en redes que no soporten esféricos.
Un plus muy valioso es la transmisión en vivo a plataformas como YouTube o Facebook, sincronizando cámara y smartphone. Es ideal para eventos o presentaciones y simplifica un flujo que antes requería equipos complejos.
Compatibilidad y autonomía
La experiencia más completa llega con móviles Galaxy de gama alta, aunque también hay compatibilidad con iPhone y edición desde PC/Mac. Si tu Android no es Galaxy, existen versiones no oficiales de la app con funciones básicas.
La batería integrada ofrece sesiones prolongadas de foto y alrededor de dos horas de vídeo a resoluciones contenidas. El puerto USB‑C agiliza la recarga sobre la marcha. Como todo equipo compacto, puede calentarse en grabaciones largas; es normal y se mitiga con pausas y buena ventilación.
Un modelo interesante este Samsung Gear 360, que demuestra que la búsqueda de tener un ecosistema completo con la realidad virtual o las imágenes en 360 grados es serio y que va por buen camino. Además, todas las creaciones que se hacen con la Samsung Gear 360 se pueden compartir. ¿Os llama la atención este dispositivo?

Si te atrae el contenido esférico, esta cámara ofrece equilibrio entre precio, calidad y simplicidad. Es tan válida para experimentar y aprender como para crear recuerdos inmersivos que cobren vida al verlos en el móvil, en un visor VR o en el navegador.










