Un estudio realizado por Electronic Frontier Foundation indica que los dispositivos con sistema operativo Android podrían tener un problema de seguridad en el uso que se realiza del historial de ubicación. Este podría ser “cazado” por hackers y, de esta forma, proporcionar información relevante de los lugares en los que se ha estado.
Lo cierto es que lo sucedido tiene que ver con las redes WiFi, aunque pueda parecer mentira. Los terminales que tienen menos de tres años están buscando de forma constante antenas que sean reconocibles (las que están almacenadas en los dispositivos para futuras conexiones) para acceder a Internet con ellas y, esto, es lo que puede ser interceptado por hackers en caso de proponérselo. Así, podrían saber los puntos de acceso que se tiene almacenados y, por lo tanto, el historial de ubicación que se ha seguido.
Si a esto se le suma que en ocasiones las redes WiFi tienen definiciones que son realmente obvios y claros, como por ejemplo el nombre de una tienda o local de restauración, el problema se agrava ya que así un hacker tiene mucho más sencillo conocer los lugares que se han visitado y, por lo tanto, tener muy claro el historial de ubicación del usuario.
Evidentemente para esto se debe ser el objetivo de un hacker y la solución debe venir de mano de Google (que parece que ya ha comenzado a trabajar en ello y que podría estar cerca de tener una solución), ya que es el sistema operativo el que ejecuta la acción de búsqueda y, por lo tanto, es donde se debe hacer foco para proteger los datos que se envían y, además, la lista de redes WiFi que se tiene almacenada. Que se debe cambiar la forma de trabajar al comunicarse con este tipo de redes inalámbricas, por lo que no es algo menor precisamente.
Sea como fuere, es importante conocer que esto ocurre y, lo cierto, es que los agujeros de seguridad son un problema grave ahora que los teléfonos y tablets se han convertido en compañeros inseparables de los usuarios. Evidentemente no hay que caer en una alarma desmesurada ya que, como hemos indicado, se debe ser el objetivo de un hacker para tener un problema con el historial de ubicación.
Por qué el historial de ubicación puede exponerte
Android busca redes conocidas para reconectar más rápido y ahorrar batería. Ese proceso emite solicitudes que pueden revelar nombres de WiFi guardados (casa, oficina, gimnasio), lo que permite inferir lugares habituales. Este comportamiento se relaciona con funciones de ahorro y reconexión como PNO (Preferred Network Offload). Aunque mejora la experiencia, abre una superficie de ataque si alguien monitoriza el entorno inalámbrico.

Cómo gestiona Google hoy el historial y qué cambia para ti
Google ha ido introduciendo cambios para que el historial de ubicaciones se almacene en el dispositivo en lugar de sus servidores cuando la función está disponible en tu móvil. Esto puede llegar de forma escalonada según versión y dispositivo. Si aparece un aviso en Google Maps indicando almacenamiento local, podrás gestionar tus “lugares”: al tocar una ubicación verás visitas anteriores, consultas y opciones para borrar actividad asociada a ese punto.
De forma predeterminada, el sistema puede limitar la retención del historial y ofrecer eliminar datos pasados automáticamente. También se contempla una copia de seguridad cifrada para quienes quieran sincronizar entre dispositivos, con el sacrificio de parte de la privacidad que aporta el almacenamiento solo local.
Un matiz clave: aunque mejores la privacidad del historial, Google y otras apps pueden seguir usando señales de ubicación para servicios y anuncios si no ajustas otros controles (por ejemplo, Actividad en la Web y en Aplicaciones). Incluso con la ubicación desactivada, pueden derivarse resultados locales y anuncios por dirección IP.

Riesgos que se reducen y riesgos que persisten
- Publicidad y perfilado: el almacenamiento local del historial no impide la recogida agregada de señales de ubicación por otras vías. Para limitarlo, desactiva anuncios personalizados y controla permisos de ubicación app por app.
- Atacantes y stalkerware: quien instala spyware en tu teléfono no depende del historial de Google; protege tu dispositivo con seguridad integral y revisa permisos y apps desconocidas.
- Entorno cercano (pareja/familia): almacenar en local dificulta el acceso remoto desde otros dispositivos con tu cuenta, pero no evita miradas en el teléfono desbloqueado ni instalaciones indeseadas.
- Fuerzas del orden: pueden solicitar datos al operador móvil o emplear cámaras/otros registros, además de datos de cuentas si existen copias en la nube.

Configura Android para reducir al mínimo la exposición
- Historial y actividad: desactiva el Historial de ubicaciones y también Actividad en la Web y en Aplicaciones si no quieres que ciertas ubicaciones se guarden por búsquedas, Maps u otros servicios. Considera activar eliminación automática del historial (p. ej., cada 3, 18 o 36 meses).
- Permisos por app: en Android 12 o superior puedes otorgar Ubicación aproximada en lugar de precisa y limitar el acceso a “solo mientras se usa”. Revisa qué apps realmente necesitan tu ubicación.
- Servicios de precisión: el ajuste de Precisión de la ubicación (Servicios de Google Play) utiliza Wi‑Fi, redes móviles, GPS y sensores para estimar mejor tu posición. Si lo desactivas, el dispositivo usará básicamente GPS y sensores, con menos precisión en interiores.
- Escaneos en segundo plano: en Ajustes avanzados de Ubicación puedes desactivar búsqueda de redes Wi‑Fi y Bluetooth cuando no los uses, reduciendo huella inalámbrica.
- Emergencias: aunque desactives la precisión, sistemas como ELS pueden enviar ubicación a servicios de emergencia al llamar a números de asistencia.
- Versiones antiguas: modos como Alta precisión, Ahorro de batería o Solo dispositivo determinan qué fuentes se usan; ajusta según tu necesidad de privacidad y exactitud.
- Mitigar filtración Wi‑Fi: en Wi‑Fi > Avanzado, configura “Usar Wi‑Fi en suspensión: Nunca” para reducir emisiones cuando la pantalla está apagada, o elimina redes antiguas. Algunas apps gestionan el borrado de redes conocidas.
- Buenas prácticas: usa modo avión en desplazamientos sensibles, apaga el teléfono cuando no necesites conectividad, desactiva anuncios personalizados y considera un servicio DNS con bloqueo de rastreadores.
- Si tu cronología no aparece o no registra: asegúrate de que Google Maps esté actualizado antes de migrar con herramientas como SmartSwitch; verifica que el menú muestre “Línea de tiempo” y que los servicios de ubicación estén activos.

Conocer cómo funciona el historial de ubicación, qué datos se emiten por Wi‑Fi y qué controles ofrece Android te permite decidir el equilibrio entre utilidad y privacidad. Ajusta permisos, limita la retención, reduce escaneos innecesarios y mantén el software actualizado: con estas medidas, la exposición se reduce de forma notable sin renunciar a las ventajas de la navegación y los servicios basados en tu ubicación.
Fuente: Electronic Frontier Foundation.
