El nuevo HTC One M8 destaca especialmente por su diseño, y por contar con aluminio como el material utilizado para fabricarlo. No obstante, los precios de los buques insignia, que superan los 700 euros, hacen que sean smartphones complicados de comprar. La compañía taiwanesa lanzará un nueva versión del HTC One M8 más económica, que podría utilizar plástico como material de construcción.
El nuevo smartphone no variaría demasiado con respecto al actual HTC One M8. De hecho, se dice que contaría con las mismas características del buque insignia. Eso significa que llevaría un procesador Qualcomm Snapdragon 801 y una memoria RAM de 2 GB, además una pantalla Full HD de cinco pulgadas. Los altavoces frontales estéreo y la cámara dual Ultrapixel de cuatro megapíxeles, serían algunas de las características con las que contaría este nuevo terminal, y con las que cuenta el buque insignia.
La variación principal llegaría en el material de fabricación, que sería de plástico, en lugar de aluminio. Y por supuesto, también variaría notablemente el precio. De hecho, pasaría de los 700 euros a algo menos de 500 euros. En realidad, es un smartphone con las mismas funciones y el mismo rendimiento, pero con plástico en lugar de aluminio, y 200 euros más barato. Quizás podríamos estar hablando de un smartphone que vaya a ser lanzado en varios colores. Sería como un iPhone 5c, pero bien planteado. Un smartphone de alta calidad, con un precio más económico que el de sus rivales, y con un buen diseño.
Todo apunta a que el nuevo HTC One M8 de plástico, también conocido en algunos mercados como HTC One (M8) Ace o HTC One E8, podría ser presentado oficialmente en breve. Eso sí, se dice que podría ser lanzado inicialmente en el mercado asiático, lo que descartaría en un primer momento una llegada a Europa. Esperemos que finalmente decidan lanzarlo también en Europa y en España, pues con especificaciones de alto nivel y un precio más económico, podría ser todo un éxito.
Diseño y materiales: metal vs. policarbonato
El salto del aluminio al policarbonato busca reducir costes sin renunciar a la identidad del One. Las líneas del chasis se mantienen prácticamente idénticas a las de los One M7/M8: frontal simétrico con altavoces, esquinas redondeadas y buena ergonomía. La versión de plástico resulta más ligera y apenas más gruesa, cambios sutiles que no afectan al agarre ni a la sensación de solidez.

Hardware y experiencia de uso
La propuesta mantiene el rendimiento de gama alta apoyándose en un Qualcomm Snapdragon 801 con GPU Adreno 330, acompañado por 2 GB de RAM. Se espera un almacenamiento base de 16 GB ampliable mediante microSD, por lo que no habrá renuncias en capacidad.
- Pantalla: panel de 5 pulgadas Full HD (1920 x 1080), tecnología SuperLCD3 para colores fieles y buen brillo.
- Audio: altavoces frontales BoomSound para un sonido estéreo potente y claro.
- Conectividad: soporte 4G/LTE y un conjunto inalámbrico completo acorde a la gama.
Entre las funciones del sistema destacan los gestos para despertar la pantalla o responder llamadas acercando el teléfono al oído. La batería de 2600 mAh promete una autonomía sólida con uso mixto. En algunas variantes orientadas a reducir costes se han visto referencias a la ausencia de infrarrojos y a perfiles WiFi avanzados (a/c), detalles que pueden variar por mercado.
Cámaras: de UltraPixel dual a 13 MP
La gran diferencia llega en fotografía. Donde el M8 metálico apuesta por la Duo Camera con Ultrapíxeles y sensor auxiliar de profundidad, la versión de plástico opta por una cámara trasera de 13 megapíxeles más convencional (apertura f/2.2 en muchas fichas). Se pierde el reenfoque por hardware, pero se gana en resolución y nitidez general. La versión de plástico monta una cámara similar a la usada en el HTC Eye. En el frontal se mantiene un sensor de 5 MP pensado para selfies y videollamadas, con grabación hasta 1080p.
Colores y variantes
Uno de los atractivos del policarbonato es la paleta: se han visto versiones en blanco, negro, azul y rojo. Además, en determinados países podría ofrecerse una opción Dual SIM para quienes necesitan gestionar dos números en el mismo terminal sin sacrificar conectividad 4G ni ranura microSD. Incluso podría llegar una versión mini para ampliar la familia.
Precio y disponibilidad
El objetivo es claro: ofrecer la misma potencia con un coste más contenido. Las estimaciones sitúan esta versión en torno a 200 euros menos que el modelo de metal, con horquillas que suelen moverse entre 450 y 500 euros (cifras equivalentes cercanas a 480 dólares dependiendo del mercado y los impuestos). La comercialización arrancaría en Asia y, según estrategia, podría ampliarse a otros territorios más adelante. El precio final y fechas exactas pueden cambiar por región y operador.
Al mantener especificaciones clave del M8 —pantalla, procesador, sonido y conectividad— y sustituir el metal por policarbonato sin penalizar la experiencia, esta versión económica encaja como una alternativa convincente para quien prioriza valor y rendimiento. Si la marca acompaña con un precio agresivo y buena distribución fuera de Asia, tendría todos los ingredientes para convertirse en ese «iPhone 5c bien planteado» del ecosistema Android que muchos usuarios llevan tiempo esperando.

