Recuerdo perfectamente el primer Ascend Mate: un smartphone de gran tamaño, rendimiento justito y cámara discreta. Aquello cambió por completo con el Huawei Mate 8, un phablet de nivel altísimo que pone el foco en su pantalla, su cámara con sensor Sony y un hardware propio que integra el Kirin 950 y que destaca por potencia y eficiencia.
Gran pantalla
Como es obvio en un smartphone que se caracteriza por su tamaño, también debemos esperar una pantalla de calidad. La estrategia de Huawei recuerda a la de Samsung: un buque de tamaño estándar y otro de formato grande. Si el primer Ascend Mate no estuvo al nivel de los Note de su época, no se puede decir lo mismo del Mate 8. Aquí encontramos un panel IPS‑Neo de 6 pulgadas con resolución Full HD (1.920 x 1.080) y una densidad de 367 ppp, una combinación que mantiene un alto brillo (súpera con solvencia los 500 nits) y gran visibilidad en exteriores. El vidrio Gorilla Glass 4 con sutil curvatura 2.5D aporta mejor deslizamiento y protección, mientras que los marcos laterales mínimos maximizan el aprovechamiento del frontal.
Esta elección de resolución no es casual: evita consumos innecesarios y permite explotar el rendimiento del conjunto. Gracias a este panel, el teléfono saca partido del Kirin 950 de ocho núcleos y su GPU Mali‑T880 MP4, garantizando fluidez en interfaz, vídeo y juegos exigentes.
Una cámara de mayor nivel
Durante mucho tiempo, los grandes formatos como Xperia Z Ultra o algunas generaciones de Note prescindían de cámaras top. Con el Huawei Mate 8 la historia cambia: integra un sensor Sony IMX298 de 16 MP con estabilización óptica OIS en 3 ejes, enfoque por detección de fase (PDAF), apertura f/2.0, óptica equivalente a 27 mm y doble flash LED de tono dual. El resultado son fotos rápidas, con buen color y definición cuando hay luz, y modos útiles como Panorámica, Super Night o Light Painting para escenas complejas. En vídeo alcanza 1080p a 60 fps (y 720p a 120 fps), con estabilización disponible a 30 fps. Delante, la cámara de 8 MP (módulo Sony) rinde muy bien en retratos y videollamadas.
Bajo la cámara se ubica el lector de huellas, y todo queda rematado por una trasera metálica de gran apariencia, con opciones de color entre las que destaca un dorado elegante.
Diseño y acabados premium
Huawei ha consolidado un lenguaje de diseño reconocible: cuerpo unibody de aluminio, curvatura suave en la trasera para mejorar la ergonomía y elementos circulares (cámara, flash, sensor) que modernizan el conjunto. Las dimensiones son contenidas para su diagonal: 157,1 x 80,6 x 7,9 mm y 185 g. El altavoz se sitúa en el borde inferior con rejillas simétricas (solo suena una), una decisión estética que libera el frontal para la pantalla.
Rendimiento y hardware: Kirin 950 acierta
El Mate 8 estrena el HiSilicon Kirin 950, un SoC de 16 nm con arquitectura big.LITTLE (4x Cortex‑A72 + 4x Cortex‑A53) y GPU Mali‑T880 MP4. La CPU ofrece un salto notable frente a generaciones anteriores y, combinada con panel Full HD, la GPU mantiene juegos y animaciones con buena tasa de frames. Se vende con 3/4 GB de RAM y 32/64/128 GB de almacenamiento, ampliable mediante microSD (en variantes Dual SIM, la segunda bandeja es híbrida). En el día a día se percibe un sistema muy fluido, con tiempos de apertura y multitarea a la altura de la gama alta.
Batería y carga: 4.000 mAh para dos días
Uno de sus grandes argumentos es la batería de 4.000 mAh. Con esta cifra, el panel Full HD y la eficiencia del Kirin 950, el Mate 8 aguanta dos jornadas de uso moderado, superando con facilidad las 5–6 horas de pantalla en muchos escenarios. La carga rápida (9V/2A) añade conveniencia: en unos 30 minutos recupera cerca de un tercio de la capacidad y completa la carga en torno a hora y media, un excelente equilibrio para esta batería.
Conectividad y sonido
La conectividad está a la altura de lo esperado en un tope de gama: LTE Cat 6, Wi‑Fi ac doble banda, Bluetooth 4.2, NFC y posicionamiento con GPS, GLONASS y BeiDou. El puerto es microUSB 2.0 con OTG, y también incluye radio FM. En sonido, la salida por auriculares ofrece mucha claridad, mientras que el altavoz inferior cumple, aunque no busca ser el más potente.
Software y funciones útiles
Sobre Android 6.0, Huawei instala EMUI 4.0, una capa muy optimizada que añade funciones como modo de una mano, botón flotante, gestos con nudillos (dibujar letras para abrir apps o activar multiventana) y un completo gestor de batería con modos Rendimiento, Inteligente y Ultra. La pantalla permite ajustar la temperatura de color y el tamaño de la interfaz, y el sensor de huellas desbloquea al instante y puede aceptar hasta cinco huellas para acciones rápidas.
Más fotos y datos del Huawei Mate 8 en este otro post que nosotros publicamos.
El Huawei Mate 8 es un phablet que combina pantalla grande, autonomía líder, cámara solvente con sensor Sony y un hardware propio que rinde de forma muy sólida. Para quien busque productividad, multimedia y fiabilidad en un único dispositivo, se mantiene como una opción especialmente completa.
