LG G Flex, precio y llegada a Europa: detalles, operadoras y especificaciones

  • Precio orientativo entre 700 y 1.000 euros según impuestos y canal; cifras oficiales en Corea rondaron los 999.900 wones y 940 dólares.
  • Despliegue por fases: reservas en Corea (SKT, KT, U+), ventas iniciales en Asia y distribución en Europa con Orange Francia y exclusivas temporales.
  • Hardware de gama alta: Snapdragon 800, 2 GB RAM, 32 GB, P‑OLED 6 pulgadas, 3.500 mAh y carcasa con recubrimiento autoreparable.
  • Curvatura vertical y cierta flexibilidad (no plegable), con mejoras de ergonomía frente al Galaxy Round de curvatura horizontal.

LG G Flex precio y disponibilidad en Europa

Hasta el momento conocíamos toda la información relativa al LG G Flex, el primer smartphone curvado de la compañía surcoreana que tal y como os pudimos demostrar hace algunos días, resulta que realmente sí es flexible. Disponíamos de todos los detalles sobre su pantalla P-OLED, su procesador Qualcomm Snapdragon 800 o la curiosa cualidad de ‘auto-reparación’ de su carcasa posterior; aún así, seguíamos sin saber dos aspectos primordiales: Su precio de venta y si saldrá definitivamente de su Corea del Sur natal para llegar a otros mercados internacionales. Pues bien, hoy por fin conseguimos completar el rompecabezas.
La historia de los dos primeros smartphones curvados es como esos hermanos gemelos que son prácticamente idénticos pero que, si te fijas con un poco de atención, podrás encontrar un gran número de detalles que les hacen completamente diferentes entre sí. De este modo, tanto el LG G Flex como el Samsung Galaxy Round vienen enfrentándose durante los últimos meses en una carrera por ser el primero y en el fondo son dos dispositivos casi idénticos: Ambos son surcoreanos, cuentan con pantalla curvada – aunque la curvatura de cada uno vaya en un dirección diferente –, los dos están basados en uno de los buques insignia de sus respectivas marcas y, tal vez en el caso que más nos pueda preocupar, sus precios resultarán prohibitivos para una gran porcentaje de usuarios.
El LG G Flex pondrá rumbo a Europa en diciembre, aunque no será barato

LG G Flex: Precio y disponibilidad en Europa

Una vez destacados unos cuantos de esos puntos en común, las diferencias tampoco son excesivamente difíciles de ver. En este sentido vemos como la pantalla del LG G Flex es P-OLED que, como ya os hemos apuntado, sí que es flexible – más o menos –. Otra de las diferencias entre el dispositivo LG y el Samsung es su disponibilidad: Mientras el Galaxy Round se lanzaba exclusivamente en Corea del Sur y con una producción muy limitada, la firma fundada en Busán pretende sacar el terminal curvado en su mercado local la próxima semana y desplegarlo por otros mercados internacionales como Europa en torno al próximo mes de diciembre – ¿de cara al mercado navideño quizá?
Para su país natal, las tres principales operadoras SKT, KT y U+ han llegado a abrir reservas, marcando un hito para un móvil de pantalla curvada y flexible. En Asia, el plan oficial contempló primeras fechas como 8 de noviembre para reservas y ventanas de venta que incluyeron hitos como 8 de diciembre en Singapur y 13 de diciembre en Hong Kong, seguido por una expansión progresiva a otras regiones. En Europa, Orange se situó como actor clave al distribuirlo en Francia en diciembre, con posibilidades de exclusividad temporal y posterior llegada a otros países del entorno. En España, además de ventas en el mercado libre, se contemplaron acuerdos con operadoras y fórmulas de financiación con cuotas mensuales.
La parte negativa es que el precio de venta del LG G Flex rondará los 940 dólares – poco más de 700 euros al cambio – a los que, si les sumamos los impuestos, nos daría como resultado un smartphone de unos 1.000 euros en su aún hipotética llegada a España. Llegados a este punto debemos ser conscientes de que, aunque el LG G Flex es un dispositivo verdaderamente interesante, su alto precio puede convertirse en su principal escollo a la hora de convertirse en un verdadero éxito. Aunque claro, ¿y si la estrategia de LG fuese precisamente la de hacer de su modelo curvado un caro y exclusivo objeto de deseo? ¿Os merecería la pena afrontar semejante desembolso económico a cambio de poseer un smartphone innovador?
A este respecto, se manejaron dos referencias de partida: un PVP cercano a 999.900 wones (equivalente a unos 700 euros) en Corea y comunicaciones en torno a 940 dólares. La diferencia entre cifras responde a impuestos, tipo de cambio y canales de venta. En Europa, la disponibilidad a través de operadoras (como Orange Francia) y la llegada al canal libre situaron el precio efectivo en una horquilla elevada, con opciones de pago a plazos por parte de operadores locales (en España se llegó a barajar una exclusiva temporal con tarifas que incluían un pago inicial y cuotas mensuales en torno a la treintena de euros).

Especificaciones y experiencia de uso

Más allá del diseño, el equipo se apoya en un hardware de gama alta: Qualcomm Snapdragon 800 (quad‑core hasta 2,26 GHz), GPU Adreno 330, 2 GB de RAM, 32 GB de almacenamiento interno y conectividad LTE y NFC. La pantalla P‑OLED de 6 pulgadas ofrece resolución HD (1280×720), suficiente para el día a día aunque con una densidad de píxeles menor que otros buques insignia; a cambio, la curvatura vertical reduce reflejos y mejora la ergonomía al hablar. El diseño incorpora los botones traseros ya vistos en el LG G2, una batería de 3.500 mAh con autonomía para más de una jornada intensa y la característica carcasa trasera con revestimiento autoreparable que ayuda a disimular microarañazos.
El software se basa en Android Jelly Bean con personalización de LG, funciones como doble toque para encender/apagar pantalla, pantalla dual para ejecutar apps en paralelo (Gmail, YouTube, navegador, etc.) y ajustes de calibración de color. En cámara, monta un sensor de 13 megapíxeles (frontal de 2,1 MP), capaz de ofrecer buen detalle y color equilibrado con luz favorable; en interiores muy oscuros el procesamiento de ruido puede penalizar, una limitación propia de su generación.
Conviene subrayar que es un terminal flexible en cierta medida, pero no plegable. LG difundió vídeos oficiales mostrando cómo el chasis resiste presiones y vuelve a su curvatura, y la comunidad ha comprobado que puede soportar flexiones moderadas sin daños. Frente al Galaxy Round, cuya curvatura es horizontal, el G Flex apuesta por una curva vertical que encaja mejor con la forma de la cara y el agarre.

Operadores, mercados y presencia

En el plano comercial, el despliegue arrancó en Corea con las principales operadoras (reservas con SKT, KT y U+) y continuó por Asia con fechas de venta en Singapur y Hong Kong a lo largo de diciembre, seguida por otros mercados del continente. En Europa, Orange Francia figuró como canal inicial en diciembre y, a comienzos del nuevo año, más países del entorno recibieron el terminal, incluidos acuerdos de exclusividad temporal con operadores. En España se anunció disponibilidad a través de un gran operador con exclusiva de tres meses y planes Base, Smart y Red que combinaban pago inicial (por ejemplo, 299 euros con determinadas tarifas) y cuotas mensuales en torno a 30 euros. Además, el G Flex tuvo presencia destacada en Barcelona coincidiendo con la celebración del Mobile World Congress a finales de febrero, sirviendo como escaparate internacional para su tecnología curvada.
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Diferencias frente a Galaxy Round y lo que vendrá

La aproximación de LG y Samsung no es idéntica: el G Flex prioriza la curva vertical, la resistencia a la flexión y la carcasa autoreparable, mientras que el Galaxy Round quedó más limitado en disponibilidad y producción. En precio se mueven en márgenes similares (entorno a 700–1.000 euros según impuestos/canal). Y, mirando al futuro, desde Corea se ha deslizado que un LG G Flex 2 podría aumentar la flexibilidad hasta 90 grados, afianzando la apuesta por componentes curvos como baterías y paneles POLED.
Queda la gran pregunta sobre su encaje en el mercado: por su innovación, acabados y rendimiento, el G Flex es un terminal aspiracional, dirigido a entusiastas y early adopters que aceptan el sobreprecio de las primeras generaciones. Si la demanda de pantallas curvadas crece y los costes bajan, esta línea puede marcar el camino de futuros smartphones. ¿Lo veis como un capricho deseable o como el siguiente paso lógico para la gama alta?
Fuente: NewsWire Vía: Engadget.


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