Es cierto que la llegada del LG G Watch 2 es algo que se podría esperar, pero quizá no tan rápida respecto al lanzamiento del producto al que viene a sustituir. El caso es que parece que el nuevo smartwatch de la compañía asiática sería anunciado en el transcurso de la feria IFA que se celebrará en Berlín a principios de septiembre.
Algunos detalles se mantendrán sin cambio, como la apuesta por el sistema operativo Android Wear de Google, que cada vez tiene mayor calado y presencia en la tienda online del gigante norteamericano. Por lo tanto, en el software no estarían sus grandes novedades (al menos sobre el papel).
El caso, y para hacer frente a la llegada del muy esperado Motorola Moto 360 -del que ayer mismo os indicamos el precio que tendrá cuando se ponga a la venta-, desde LG se ha trabajado duro y rápido para lanzar una nueva versión de su smartwatch: el LG G Watch 2. Y uno de los cambios que podrían ser de la partida se encontraría en la pantalla, que pasaría a ser tipo LCD IPS en vez de OLED. Esto supondría, al menos sobre el papel, que se mantendría sus líneas cuadriculadas pero, quizá, ganaría en otros apartados como en la calidad de visualización. A la vez, la propia marca ha mostrado en otros modelos como el G Watch R una apuesta firme por paneles Plastic OLED circulares, con mejor visibilidad en exterior.

Todo queda en casa
Pues sí, esto parece ser que es lo que busca el fabricante asiático en la nueva versión de su reloj inteligente. Aparte de que el panel antes mencionado, que sería fabricado por LG Display, la batería correría a cargo de LG Inotek y Chem (para de esta forma intentar aprovechar al máximo el espacio que ofrezca el LG G Watch 2). Esta integración vertical ayudaría a mejorar el aprovechamiento interno y el control de costes.
En cuanto al procesador, parece que también existan novedades, ya que cabe la posibilidad de que el SoC elegido sea un Odin de la propia LG, en vez de un producto de Qualcomm. Esto es sólo una posibilidad, ya que por el momento no se han podido ver dispositivos que utilicen este procesador en el mercado, y sería sorprendente un lanzamiento tan arriesgado. Pero, la posibilidad, existe.
Pantalla y diseño
Si LG mantiene el formato cuadrado con LCD IPS, la fidelidad de color y la nitidez a diferentes ángulos serían sus grandes bazas. Ahora bien, el movimiento de la firma con el G Watch R mostró otra vía: un panel circular Plastic OLED de 1,3 pulgadas y 320×320 píxeles que ocupa el 100% del frontal (sin la conocida franja negra), montado sobre un marco de acero inoxidable y con correa de 22 mm intercambiable. Esta solución combina estética de reloj tradicional con ventajas de ahorro energético y gran visibilidad en alta luminosidad.
Hardware, sensores y autonomía
En el frente del rendimiento, la referencia del catálogo de LG para Android Wear ha sido un Snapdragon 400 a 1,2 GHz con 512 MB de RAM y 4 GB de almacenamiento. Esta base garantiza fluidez en notificaciones, comandos por voz y apps. La batería de 410 mAh vista en el G Watch R marcó un objetivo de autonomía competitivo para la gama, y un salto a LCD IPS o P-OLED ajustaría el consumo según el modo de pantalla activa.
En sensores, se espera un conjunto completo: monitor de ritmo cardiaco, acelerómetro, giroscopio, barómetro y brújula digital. Conjunto clave para deporte y salud, reforzado por una resistencia al agua y polvo IP67 que permite inmersiones cortas y uso cotidiano sin preocupaciones.
Android Wear y funciones inteligentes
La plataforma Android Wear seguirá siendo el centro de la experiencia: reconocimiento por voz, respuestas rápidas, control de llamadas y mensajes, recordatorios de reuniones, pronóstico del tiempo y seguimiento de actividad física. Además, la compatibilidad con teléfonos Android 4.3 o superior ensancha su alcance, con opciones de personalización de esferas y apps de salud como Google Fit.
Aunque no se espera conectividad móvil propia en esta línea, el ecosistema Wear se complementa con propuestas que sí integran 3G y funciones más autónomas en otras marcas, manteniendo al LG G Watch 2 como un accesorio muy capaz cuando está vinculado al smartphone.
El escaparate de IFA Berlín y la competencia
El caso es que el mercado de los smartwatch se mueve, y mucho. Ante la llegada de modelos de Motorola y ASUS (y a la espera de que Apple se “mueva”), parece claro que nadie se quiere quedar parado para ofrecer novedades en sus modelos y, un buen ejemplo es el LG G Watch 2, sin olvidar los que parece que está preparando Samsung.
LG acostumbraba a mostrar sus relojes con antelación a la feria, y en esa estrategia encaja que se decida enseñarlo de forma pública o incluso en un entorno más privado para prensa y socios. En paralelo, el G Watch R se posiciona como rival directo del Moto 360 por su diseño circular sin zonas negras y materiales premium. Samsung, por su parte, compite con Gear S, que apuesta por pantalla curva Super AMOLED de 2 pulgadas (360×480), conectividad 3G, procesador de doble núcleo a 1 GHz, 300 mAh de batería, resistencia IP67 y un completo paquete de sensores, orientado a un uso más autónomo con Tizen.
Otras marcas también mueven ficha: Sony ha evolucionado su SmartWatch con Android Wear y una pulsera con pantalla de tinta electrónica curva, mientras que el ecosistema de Wearables se amplía con propuestas de ASUS y avances que apuntan a más opciones de diseño y funcionalidades.
Disponibilidad, colores y precio
El LG G Watch 2 debería darse a conocer durante la feria y su disponibilidad inicial apuntaría al último trimestre del año, con color negro y correa de cuero de serie, y compatibilidad con correas de 22 mm. Aún no se ha detallado precio oficial, pero la construcción y el enfoque premium hacen pensar en una posición alineada con la gama alta de Android Wear. Fuente: Korea Times.
LG persigue reforzar su presencia en relojes inteligentes con una combinación de diseño cuidado, especificaciones equilibradas y un ecosistema que crece. La posible estrategia de panel LCD IPS o P-OLED, junto a sensores completos e IP67, la sitúa en una posición competitiva frente a Moto 360 y Gear S, mientras el calendario de IFA actúa como el mejor escaparate para medir la respuesta del mercado.