Motorola se suma a la lista de fabricantes que van a lanzar grandes terminales en la gama alta, y que van a competir por ver quién ha sacado el mejor smartphone de su generación. El Motorola Moto X+1 ya no es solo un rumor, sino que ha aparecido en un benchmark. Ya conocemos algunas de sus especificaciones técnicas, así como el sistema operativo con el que contará, Android 4.4.3 KitKat.
Motorola Moto X+1: contexto y estrategia
Mientras que prosigue el debate por cuál de los tres buques insignia que hay en el mercado es el mejor, el HTC One M8, el Samsung Galaxy S5 o el Sony Xperia Z2, otras compañías están preparando sus correspondientes smartphones de gama alta, y vemos diferentes planteamientos. El LG G3 será el smartphone con mejores especificaciones técnicas, el OnePlus One será el que mejor calidad precio ofrecerá, y el Motorola Moto X+1 será, probablemente, el que incorporará más novedades de software. Y es que, la compañía ha optado por utilizar componentes más propios de la gama alta del ciclo anterior, lo que indica que se han centrado en sacar el máximo partido a los mismos y optimizar el smartphone a la perfección, tal y como ocurrió con el Motorola Moto X, un smartphone con procesador de doble núcleo que a priori debería ser peor, pero que resultó más pulido que otros buques insignia con componentes de mayor nivel.
Especificaciones filtradas por GFXBench
Según el benchmark GFXBench, este Motorola Moto X+1 contaría con un Qualcomm Snapdragon 800 (Adreno 330) capaz de alcanzar 2,3 GHz, un chipset que, si bien no es el más reciente, ofrece un rendimiento sostenido notable si se acompaña de una buena optimización. En el listado aparece la referencia XT912A que apunta al proyecto del X+1. La memoria RAM se muestra como 1,7 GB por una cuestión de lectura del sistema, pero corresponde a 2 GB de RAM, al igual que en los buques insignia de Samsung y HTC de esa hornada. La memoria interna marcada como 24 GB se refiere al espacio disponible; el total sería 32 GB.

La pantalla crecería hasta las 5,2 pulgadas con resolución Full HD (1.920 x 1.080), un salto lógico frente al panel de 4,7 pulgadas HD del Moto X original. Además, el equipo integraría una cámara principal de 12 megapíxeles con modo HDR y una frontal de 2 MP, suficiente para videollamadas y selfies. El sistema registrado en las pruebas es Android 4.4.3 KitKat, lo que encaja con la política de Motorola de ofrecer versiones de Android muy cercanas a stock.
Rendimiento: más que números, experiencia
En cualquier caso, el Snapdragon 800 no se queda atrás en la práctica. Ni siquiera a nivel teórico se puede decir que sea mucho peor que alternativas más recientes, y si además se ha optimizado correctamente, es probable que incluso a nivel práctico funcione mejor. La trayectoria del Moto X lo demuestra: con un MSM8960Pro dual-core y dos coprocesadores de bajo consumo (lenguaje natural y computación contextual), movía Android con fluidez y lograba puntuaciones suficientes en pruebas sintéticas (por ejemplo, alrededor de 8.965 en Quadrant o 18.612 en AnTuTu). Con el X+1, el salto al Snapdragon 800 debería traducirse en una experiencia más holgada para juegos, multitarea y navegación, especialmente con 2 GB de RAM, cifra que en la práctica cubre el uso intensivo.
Pantalla, diseño y personalización
La pantalla sería de 5,2 pulgadas Full HD, por lo que Motorola pasaría de un smartphone ligeramente más compacto que sus rivales a una diagonal plenamente competitiva. Si Motorola mantiene la tecnología AMOLED, Active Display se beneficiará de encender solo los píxeles necesarios para mostrar notificaciones, con impacto positivo en autonomía. En diseño, la marca viene apostando por traseras curvadas y gran ergonomía, con opciones de personalización a través de Moto Maker (colores, texturas como madera o piel, botones y serigrafía), un enfoque diferencial que podría repetirse, ofreciendo un terminal que se siente cómodo en mano pese al crecimiento del panel.
Software: Android 4.4.3 y funciones útiles de Motorola
El Moto X+1 ejecutaría Android 4.4.3 KitKat desde el inicio. Esta versión aporta mejoras de seguridad, corrección de errores, mayor estabilidad y un marcador del teléfono renovado. En los Moto X anteriores, Motorola ya demostró que su capa mínima y sus apps añaden valor real: Touchless Control (siempre a la escucha con un comando de voz), Active Display (bloqueo inteligente con notificaciones contextuales), Motorola Assist (no molestar en reuniones, conducción o descanso) y Motorola Connect (gestión de SMS y llamadas desde el navegador). Además, la actualización a 4.4.3 llegó con la app Motorola Alert, pensada para enviar avisos de ubicación a contactos de confianza, y con la opción de pausar la grabación de vídeo en modelos compatibles, cambios que esperamos ver también aquí por coherencia de ecosistema.
Cámara y multimedia
Llevaría una cámara de 12 MP con HDR, evolución del sensor de 10,5 MP Clear Pixel del Moto X. Si se conserva la filosofía de la casa, la app de cámara seguirá siendo minimalista y rápida, con enfoque sencillo, modo ráfaga, HDR en automático y gestos como el giro de muñeca para abrir la cámara al instante. En vídeo, lo mínimo esperable es 1080p a 30 fps con algún modo de cámara lenta sin sonido, además de mejoras en exposición y flash que Motorola ya aplicó por software en iteraciones anteriores. La clave estará en el procesamiento: Motorola ha demostrado que con ajustes finos puede mejorar mucho el rendimiento en baja luz.
Conectividad, memoria y ampliación
En conectividad, el enfoque de Motorola siempre ha sido completo: LTE, WiFi 802.11ac, Bluetooth 4.0 LE, NFC y puerto microUSB con USB Host. A tenor de lo filtrado, la memoria sería de 32 GB que no se podría ampliar por medio de tarjeta microSD; no obstante, con Android prácticamente stock y la apuesta por servicios en la nube, esa capacidad suele ser suficiente para la mayoría, especialmente si se opta por soluciones híbridas de almacenamiento.
Eso sí, ya mismo se estaría ejecutando la nueva versión Android 4.4.3 KitKat, por lo que es de esperar que cuando sea lanzado ya cuente con la última versión del sistema operativo disponible en ese momento. Como referencia, Motorola se ha caracterizado por actualizaciones rápidas en su familia Moto, a menudo por delante de otros fabricantes con capas más pesadas.
El Moto X+1 pinta como una propuesta muy coherente: hardware contrastado, una diagonal de pantalla actual, cámara reforzada y, sobre todo, un software limpio con funciones inteligentes que sí se usan en el día a día. Si Motorola repite la receta de optimización que tan bien funcionó en el Moto X original, estamos ante un smartphone que podría ofrecer una experiencia redonda más allá de la hoja de especificaciones.
Fuente: GFX Bench.
