Parece que los fans de Nokia quieren que la compañía lance un smartphone que parece que nunca iba a lanzar. Las primeras informaciones del Nokia C1, el nuevo smartphone, fueron totalmente falsas, y parece que estas también lo son. Aunque esto solo sirve para demostrar que los usuarios quieren que Nokia lance un nuevo smartphone. La conversación no se apaga y cada vez hablan de un teléfono inteligente de mayor nivel.
Un teléfono de gran nivel
Si la primera información hablaba de una pantalla de cinco pulgadas HD de 1.280 x 720 píxeles, una memoria interna de 32 GB y una cámara principal de ocho megapíxeles, con un procesador Intel y una memoria RAM de 2 GB, ahora ya se habla de características superiores. Concretamente, este nuevo Nokia C1 –insistimos, un smartphone no real–, contaría con un procesador de cuatro núcleos de Intel capaz de de alcanzar una frecuencia de reloj de 2,8 GHz, con 3 GB de RAM, hasta 128 GB de memoria interna dependiendo de la versión que adquiramos, y una pantalla LED de cinco pulgadas Full HD, de 1.920 x 1.080 píxeles.
La cámara sería de 20 megapíxeles con tecnología Carl Zeiss. Una batería de 3.100 mAh, conectividad 4G, y Android con Z Launcher de Nokia, serían las últimas características conocidas de este smartphone que tendría el aspecto que vemos en las fotografías que acompañan a este post. Ah, por cierto, llegaría una versión con Windows Phone como sistema operativo.
Además de ese perfil ambicioso, otras filtraciones han descrito un modelo más comedido que encajaría en la gama media: pantalla de 5 pulgadas HD, chipset Intel Atom, 2 GB de RAM, 32 GB de almacenamiento, cámara trasera de 8 MP y frontal de 5 MP, con Android y el lanzador propio de Nokia. Incluso se ha llegado a mencionar una variante con panel de 5,5 pulgadas, 2 GB de RAM y 16 GB de almacenamiento.
- Dos configuraciones rumoradas: una más ambiciosa (FHD, hasta 128 GB, 3 GB RAM, 20 MP) y otra equilibrada (HD, 2 GB RAM, 32 GB, 8/5 MP).
- Procesador Intel presente en casi todos los reportes, en línea con el enfoque visto en la tablet Nokia N1.
- Botones virtuales en pantalla, marcos contenidos y proporción pantalla/cuerpo destacada, según imágenes difundidas.
¿Android, Windows o ambos?
En los supuestos materiales filtrados se observa en primer plano Android con Z Launcher, lo que encaja con la idea de que Nokia apostaría por el sistema de Google. Sin embargo, también han circulado imágenes donde se aprecian los característicos mosaicos de Windows en la pantalla de inicio, lo que ha llevado a pensar que el Nokia C1 podría ofrecerse en dos versiones de software, una con Android y otra con Windows. Esta estrategia cuadraría con el interés de la marca por llegar a distintos perfiles de usuario, aprovechando su experiencia histórica en ambas plataformas.
Fabricación, licencias y el papel de Foxconn
Tras la operación por la que Microsoft asumió la división de terminales de Nokia, la firma finlandesa quedó limitada durante un periodo para fabricar smartphones por sí misma. Ese contexto explica por qué, en los rumores, el C1 aparece como un dispositivo diseñado por Nokia pero fabricado por terceros. La hoja de ruta más repetida apunta a un modelo de negocio basado en el licenciamiento de la marca y la co-creación del producto, con un socio industrial encargado del ensamblaje.
En este escenario, Foxconn aparece de forma recurrente como el potencial fabricante, tal y como ya ocurrió con la tablet Android Nokia N1. Este enfoque permitiría a Nokia centrarse en el diseño, la experiencia de usuario y su capa de software (Z Launcher, apps propias), dejando en manos del socio la producción a gran escala.
Diseño y lo que dicen los renders
Las imágenes difundidas —muchas de ellas renders creados por entusiastas— muestran un teléfono muy estilizado, con marcos reducidos, bordes curvos y una trasera limpia. En algunas capturas se aprecian botones de navegación en pantalla y una estética que recuerda a la N1, reforzando la idea de un lenguaje de diseño homogéneo. También se ha señalado la posición de botones físicos (encendido y volumen) como un detalle a tomar con cautela, ya que su ubicación resulta poco ergonómica en ciertos montajes.
Varios medios especializados han advertido que parte de las fotografías podrían proceder de redes sociales asiáticas y no representar prototipos reales, sino conceptos. Pese a ello, la línea general que dibujan es la de un terminal sobrio, de construcción cuidada y aspiraciones de gama media-alta si atendemos a su diseño.
Disponibilidad, mercados y cautela con las filtraciones
Los calendarios señalados por distintos rumores vinculan el posible anuncio del C1 con el fin del periodo de restricciones derivado de la venta de la división móvil. No hay fechas oficiales, y en este tema la prudencia es clave. También se sugiere que, en una primera etapa, Nokia pondría el foco en mercados como India, Europa y China, quedando América en segundo plano hasta evaluar la respuesta del público.
Más allá de las especulaciones, la propia compañía ha reiterado en varias ocasiones que su papel sería el de diseñar, definir la experiencia y licenciar su marca, sin volver a operar fábricas propias. En consecuencia, todo material filtrado debe tomarse con pinzas hasta que haya comunicados oficiales o eventos de lanzamiento.
Los usuarios quieren que se lance un Nokia
Dicha información es falsa. O más que falsa, es creada por un usuario fan de Nokia, por lo que la compañía no lanzaría este teléfono inteligente. Pero está muy claro que si lo lanzaran, el éxito del mismo podría ser muy grande. Hasta se dice que este falso teléfono inteligente sería lanzado en los próximos meses, siendo fabricado por Foxconn. Lo que sí resulta sorprendente es que Microsoft no vaya a utilizar siquiera la marca Nokia. Otra compañía será la que utilizará dicha marca para lanzar sus smartphones y tablets, ahora o más adelante, pero parece que al final es lo que esperan realmente los usuarios, en lugar de los Nokia con sistema operativo Windows.
El eco que generan estos rumores confirma que la marca conserva un enorme valor emocional. Si el hipotético Nokia C1 llegase a materializarse con una propuesta equilibrada, un precio competitivo y un software bien integrado —ya sea Android con Z Launcher o una variante con Windows—, tendría mimbres para conquistar a quienes desean volver a ver el nombre Nokia en un smartphone moderno. Hasta entonces, la mejor postura es informarse, comparar fuentes y mantener la expectación sin perder el espíritu crítico.


