Nokia MView: el proyecto Android que casi fue real y todo lo que lo rodeó

  • Nokia MView avanzó como proyecto Android de entrada, con 10.000 unidades fabricadas por Foxconn y cancelación nunca oficializada de inmediato.
  • El contexto incluyó prototipos flexibles, Android One y avances en fotografía computacional (Light, múltiples cámaras).
  • Casos clave: Nokia X/X2, soporte del 9 PureView, regreso simbólico de la N-Series y el actual HMD Skyline con Qi2 y reparabilidad.

Smartphone Nokia MView con Android en proyecto

Que Nokia iba a lanzar un smartphone con Android era algo que daba por hecho prácticamente todo el mundo. Que no llegaría a materializarse tras la compra por parte de Microsoft también parecía evidente. Lo inesperado es que el Nokia MView continúe como un proyecto que, en cierta medida, sigue vivo en la memoria de la industria y en informes internos.

No queremos crear falsas expectativas. Ojalá pudiéramos afirmar que se trata de un smartphone que verá la luz. Lo cierto es que lo más probable es que nunca llegue al mercado, ya que la cancelación del proyecto siempre ha estado sobre la mesa. Aun así, resulta llamativo que, durante tanto tiempo, no se comunicara su cancelación definitiva.

Quizás el motivo sea que no interesaba que trascendiera la existencia de un equipo dedicado a este desarrollo, algo que demostraría que Nokia estaba decidida a apostar por Android como siguiente paso. Reasignar empleados a otras áreas y dosificar los movimientos internos habría ayudado a evitar filtraciones. El hecho de que el grupo trabajara en China alimenta la hipótesis de que no se quería que Microsoft supiera que se preparaban nuevos teléfonos con Android mientras se lanzaban terminales con Windows Phone. Sea como sea, todo apunta a que, incluso en fases muy avanzadas, se trabajó en un nuevo teléfono con Android, el Nokia MView. Por cierto, tal y como informaron en su momento, MView probablemente procede de Mountain View, sede principal de Google.

Nokia Android

Foxconn fabricó 10.000 unidades

El Nokia MView no es un smartphone al uso. Se trataba de un terminal con Android y especificaciones muy básicas, propias de los móviles más económicos con el sistema operativo de Google. Iba a montar un Qualcomm Snapdragon 200 que, pese a contar con cuatro núcleos, utiliza una arquitectura Cortex-A5 sencilla. Y no era solo un prototipo: se fabricaron 10.000 unidades del mismo. Foxconn fue la encargada de producirlas y todo indicaba que la fabricación no se detendría hasta completarse el ciclo previsto. Aunque nunca se lanzaron al mercado y es probable que fueran destruidas, lo curioso es lo cerca que estuvo de convertirse en realidad un Nokia con Android.

La innovación que rodeaba al MView: pantallas flexibles y conceptos radicales

Mientras MView avanzaba en silencio, la industria exploraba la tecnología de pantallas flexibles. Desde laboratorios universitarios hasta centros de investigación militares, primero se trabajó con TFT y LCD y más tarde con paneles OLED de diagonal creciente. Hubo piezas clave como PaperWindows, un experimento que proyectaba ventanas de ordenador en una superficie delgada, y que planteaba interacciones pensadas para doblar y manipular pantallas como si fueran hojas.

Esa línea continuó con PaperPhone, uno de los primeros móviles flexibles que acaparó la atención, donde doblar zonas concretas de la pantalla servía para ejecutar acciones. Más tarde, PaperTab llevó la idea al formato tableta con electrónica convencional en su interior, acercando el concepto al uso real.

El proyecto MorePhone dio un paso extra: el propio dispositivo se curvaba al recibir llamadas o mensajes gracias a actuadores en sus esquinas. Y el concepto Nokia Morph imaginó un equipo capaz de adaptarse a la muñeca con una interfaz fluida para distintas formas. Algunas marcas, como Sony, investigaron soluciones enrollable/flexible, mientras Samsung y LG llevaron al gran público paneles curvos en móviles comerciales.

También hubo demostraciones con Android como ReFlex, un prototipo donde un sensor de flexión y un motor háptico hacían que las apps reaccionaran según cuánto doblábamos la pantalla; llegó a mostrarse con un panel OLED 720p y una versión de Android de la época, evidenciando que la interacción física podía enriquecer la experiencia.

Android puro y Android One: el camino que Nokia ya exploraba

En paralelo, la propuesta de Android puro ganaba fuerza gracias a la promesa de rendimiento y limpieza. Con Android One, Google impulsó que terceros ofrecieran ese estilo sin bloatware. Nokia fue de las marcas más comprometidas y su catálogo incluyó desde la gama de entrada hasta modelos destacados como Nokia 9 PureView con su sistema de cinco cámaras. También pasaron por esa lista Nokia 8.1 y 8.3 (este último con 5G y cuatro cámaras), Nokia 6.2 y 7.2 con sensores firmados por Zeiss, Nokia 5.3 con batería de 4.000 mAh, y la gama de acceso Nokia 3.2 y 4.2 (con botón para Google Assistant y, en el superior, NFC), además de Nokia 2.3 como opción muy económica con gran autonomía.

Otras marcas demostraron que el concepto tenía recorrido: Xiaomi Mi A3 con pantalla AMOLED y cámara de 48 MP; Mi A2 y Mi A2 Lite con buen equilibrio entre rendimiento y batería; BQ Aquaris X2 Pro como alternativa solvente basada en Snapdragon 660; LG G7 One como aproximación al proyecto en la gama alta de su día; HTC U11 Life con bordes estrujables; y la familia Motorola One (One, One Vision y One Action), destacando el formato 21:9 y la experiencia limpia.

Nokia X y X2: el experimento que allanó el terreno

Nokia sorprendió con el Nokia X, un móvil que parecía un Windows Phone por fuera pero que por dentro corría Android. Poco después llegó el Nokia X2 con cambios sustanciales: pantalla de 4,3 pulgadas ClearBlack, salto a Snapdragon 200, 1 GB de RAM, batería de 1.800 mAh, cámara trasera de 5 MP con flash y cámara frontal para videollamadas por Skype. También estrenó botón de inicio y mejoró la multitarea, las notificaciones y el control de energía, manteniendo el dual SIM y la tienda propia con posibilidad de instalar APKs.

Actualizaciones y soporte: el caso Nokia 9 PureView

El Nokia 9 PureView fue el buque insignia con un sistema principal de cinco sensores. Con el tiempo, se confirmó que, por incompatibilidades entre el hardware de la cámara y el software, no recibiría una versión mayor de Android que se esperaba para el modelo, aunque sí seguiría su calendario de parches de seguridad. La marca llegó a proponer descuentos en la compra de nuevos dispositivos a los propietarios de ese terminal.

La herencia de la N-Series y su valor simbólico

La mítica Serie N de Nokia dejó teléfonos robustos y avanzados para su época. Uno de los más recordados fue el N70, con sistema Symbian, un procesador de la época (en el orden de decenas de MHz), 32 MB de RAM, cámara con óptica Carl Zeiss de 2 MP y capacidades que entonces eran diferenciales, como vídeo, correo y navegación móvil. El interés por proteger marcas históricas alimentó la ilusión de ver renacer esa línea de producto.

Fotografía computacional al límite: Light, Nokia y Xiaomi

La firma Light, conocida por su cámara compacta con dieciséis lentes, creó el coprocesador Lux Capacitor para orquestar múltiples sensores y descargar al procesador principal. Su tecnología estuvo detrás del citado Nokia 9 PureView y, posteriormente, se anunció una colaboración con Xiaomi para llevar múltiples cámaras y procesado computacional de alto nivel a futuros smartphones con ambición de calidad tipo DSLR.

Modding y nostalgia: un Nokia 5110 hecho Android

La comunidad maker también aportó su granito de arena. Un creador conocido como befinitiv mostró cómo convertir un Nokia 5110 en un dispositivo con capacidades de smartphone Android insertando dentro del chasis clásico los componentes de un móvil moderno. Un ejercicio que demuestra la durabilidad de los diseños de Nokia y la versatilidad del ecosistema Android para experimentar.

HMD Skyline: espíritu Lumia en clave Android y reparable

Más recientemente, HMD presentó Skyline, un móvil Android de líneas rectas que recupera guiños estéticos de los Lumia e innova en dos frentes: es el primer Android con carga inalámbrica Qi2 basada en imanes tipo MagSafe (hasta 15 W, con carga inversa a 5 W), y apuesta por la reparabilidad con un sistema que permite abrir el dispositivo aflojando un único tornillo, en colaboración con iFixit. Ofrece Snapdragon 7s Gen 2, configuraciones de 8/12 GB de RAM y 128/256 GB con ranura microSD, pantalla OLED de 6,55 pulgadas y 144 Hz, cámara principal de 108 MP con OIS, gran angular de 13 MP, telefoto de 50 MP con zoom 4x y selfie de 50 MP. HMD promete dos actualizaciones de Android y tres años de parches, y se comercializa en distintas configuraciones con precios acordes a su gama media-alta.

La historia del Nokia MView ayuda a entender una década de experimentos, virajes y aprendizajes en torno a Android, la fotografía computacional y nuevas formas de interacción. Aunque aquel móvil probablemente nunca llegue a nuestras manos, su rastro técnico y estratégico explica por qué hoy vemos propuestas tan diversas: desde Android One y cámaras múltiples hasta pantallas flexibles, mods nostálgicos y equipos reparables que reivindican el ADN innovador que hizo grande a Nokia.

cómo hacer funcionar Android en un Nokia N9
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