Qualcomm ha dominado en lo que a procesadores se refiere, con la mayoría de los smartphones y tablets de gama alta portando chips de la compañía americana. Sin embargo, todo eso podría cambiar con el nuevo Nvidia Tegra K1. Anunciado en el CES, ahora llegan los primeros datos de rendimiento del procesador, superando ampliamente a Apple y Qualcomm en pruebas gráficas.
Si pensabais que solo existían tres compañías de alto nivel en el mercado de procesadores genérico, Apple, Qualcomm y Samsung, estabais muy equivocados. Desde que fuera lanzado el primer Nexus 7 no había llegado un terminal con un procesador Nvidia que fuera de altísimo nivel. Sin embargo, esa tendencia podría cambiar con el nuevo Nvidia Tegra K1, el procesador de mayor alto nivel dentro de la categoría de móviles que acaba de presentar la compañía americana en el CES.
Según la propia Nvidia, sería capaz de quintuplicar el rendimiento gráfico del anterior Nvidia Tegra 4. No obstante, eso solo era teoría y publicidad. Los nuevos datos, provenientes de tests sobre prototipos, revelan que supera con holgura a los mejores procesadores de Apple y Qualcomm. Básicamente, los primeros cuadros comparativos permiten comprobar el rendimiento del procesador en relación con otros grandes del mercado, sin encontrar rival en varios escenarios. Ni el anterior Nvidia Tegra 4, ni el Apple A7 del iPhone 5s, ni el Qualcomm Snapdragon 800 del Nexus 5, son capaces siquiera de acercarse en rendimiento gráfico al Nvidia Tegra K1, que ya se ha visto incorporado en el Lenovo Thinkvision 28.
Arquitectura y versiones: Kepler con 192 núcleos CUDA
La clave del Tegra K1 es su GPU basada en arquitectura Kepler con 192 núcleos CUDA, un salto enorme frente a Tegra 4 (72 núcleos). El SoC llegó en dos configuraciones: una opción 32 bits ARM Cortex-A15 (4+1) con frecuencias de hasta 2,3 GHz, y una variante de 64 bits con arquitectura Denver de dos núcleos que puede alcanzar 2,5 GHz. Nvidia mostró además su vocación multiplataforma: Android como base, pero con ambición para televisores, consolas, A/V e incluso automoción.
Benchmarks: GFXBench, 3DMark y AnTuTu en contexto
En GFXBench, el test de 1080p offscreen (igualando resolución entre dispositivos) sitúa al Tegra K1 con cifras que alcanzan los 60 fps en determinadas escenas, superando ampliamente a Tegra 4, Snapdragon 800 e incluso al A7 de Apple. En 3DMark, los resultados publicados por diferentes medios señalan mejoras de en torno a un 25% o más frente a Apple A7 y Snapdragon 800/801 en cargas gráficas, algo coherente con el músculo de Kepler.
Ahora bien, no todas las pruebas miden lo mismo: en AnTuTu, un dispositivo de prueba (Android, 1920×1200, 2 GB de RAM y 16 GB de almacenamiento) mostró apenas un ~7% de mejora sobre Tegra 4, con especial impacto en CPU y rendimiento gráfico similar. El motivo: drivers beta y frecuencias conservadoras, junto a la naturaleza mixta del benchmark. De hecho, algunas unidades iniciales llegaron a identificarse en CPU-Z como Tegra 2 por software no actualizado, y se vieron puntuaciones cercanas a 34.000 puntos en AnTuTu, todavía dentro de lo esperable para prototipos. Con drivers finales y frecuencia nativa de 2,3 GHz, se anticipan cifras más altas, y la versión Denver de 64 bits debería escalar aún más.
En comparativas publicadas, el K1 también ha batido con claridad al Snapdragon 801 en test gráficos como 3DMark y AnTuTu 3D, si bien es justo recordar que 801 es una evolución menor del 800. En esos escenarios influye además la configuración: se han visto plataformas K1 con 4 GB de RAM, algo que empuja los resultados.
De «gráficos de consola» a las iGPU de Intel
Nvidia presume de que la GPU del Tegra K1 ofrece una potencia comparable a consolas de pasada generación (PS3/Xbox 360) y soporte de APIs modernas como DirectX 11 y OpenGL 4.x. Con Kepler como base, los gráficos más próximos a PC son posibles, aunque hay matices: el ancho de banda de memoria puede limitar ciertos escenarios y exige optimización. Aun así, demostraciones como la de Unreal Engine 4 dejan claro el salto.
Incluso se han publicado pruebas donde el K1 rivaliza con gráficas integradas de Intel (HD 4400) en determinadas cargas, algo llamativo por su bajo consumo frente al TDP de un portátil tradicional.
Dispositivos, usos y retos de adopción
El Lenovo ThinkVision 28 (Android, pantalla 4K) se dejó ver con un K1 de 32 bits (4+1 núcleos a 2 GHz). Aun sin confirmación oficial del chip en ese modelo concreto, las pruebas de Tom’s Hardware mostraron resultados superiores a Apple A7 y Snapdragon 800 en varias métricas. Nvidia, por su parte, ha impulsado productos propios como Shield Tablet, con funciones como GameStream, retransmisión a Twitch y DirectStylus 2, donde el K1 brilla jugando.
En la comparativa con tablets de referencia, se vio que el K1 de 64 bits (como en Nexus 9) rinde muy fuerte en monohilo, mientras que el A8X de Apple aventaja en multihilo por número de núcleos. En gráficos sobre OpenGL 2.0/3.0, algunos tests favorecen al iPad, pero Shield Tablet lidera en varias pruebas orientadas a gaming. Hay que considerar también el ecosistema de APIs: K1 soporta OpenGL 4.3/4.4, pero Android durante mucho tiempo se quedó en OpenGL ES 3.1, lo que limita el potencial hasta que el software acompaña; en iOS, Metal exprime las GPU PowerVR y eleva el listón. Más allá de la potencia, el gran desafío histórico de Nvidia ha sido cerrar acuerdos con fabricantes para llevar el chip a más modelos.
Queda claro que Tegra K1 puso a Nvidia en el centro del debate móvil: Kepler con 192 CUDA, variantes de 32 y 64 bits, y benchmarks muy sólidos frente a Apple y Qualcomm. Con drivers maduros, APIs modernas y alianzas de producto, su propuesta demuestra que un SoC móvil puede acercarse a experiencias de consola y rivalizar con iGPU de portátil, manteniendo el foco en eficiencia.
