Aunque los smartphones cada vez cuentan con procesadores de mayor nivel, lo cierto es que todavía no se puede afirmar que un smartphone o un tablet pueda estar al nivel de un ordenador. No obstante, según Nvidia, todo eso podría cambiar dentro de poco. Y es que, acaban de presentar el nuevo Nvidia Tegra K1 de 64 bits, que será compatible con Android L.
Incluso quedaban dudas todavía sobre si Android L sería compatible con los procesadores de 64 bits en el lanzamiento de la nueva versión del sistema operativo, pero Nvidia se ha encargado de confirmar que así será. Y es que, una de las cosas que ha destacado Nvidia al anunciar el nuevo procesador, el Nvidia Tegra K1 de 64 bits, es que ya han estado trabajando en el desarrollo de Android L para que sea compatible con el nuevo procesador.
La compañía ya había presentado el Nvidia Tegra K1 de 32 bits, un procesador de cuatro núcleos de alto rendimiento, que ya era de por sí uno de los mejores del mercado. Sin embargo, el lanzamiento del nuevo Nvidia Tegra K1 de 64 bits viene a prometer un futuro todavía mejor. Según Nvidia, este procesador hará que los smartphones y tablets Android no tengan nada que envidiar a los ordenadores, algo que, sin duda alguna, suena realmente bien. Parece claro que será el mejor procesador del mercado, aunque todavía habrá que ver si de verdad este nuevo Nvidia Tegra K1 de 64 bits es capaz de llegar al rendimiento de los ordenadores.
Eso sí, parece que el nuevo procesador podría ser el que llevaría el Nexus 8. En realidad, tiene mucha lógica, pues el Nexus 8 llegaría ya con Android L y el hecho de que lleve un procesador de 64 bits confirmaría que la nueva versión del sistema será completamente compatible. Además, serviría para que el resto de las compañías también comenzaran a instalar estos nuevos procesadores. En cualquier caso, todavía no sabemos cuándo podría ser lanzado el nuevo tablet, por lo que aún habrá que esperar, aunque el lanzamiento podría tener lugar en septiembre u octubre. Lo que parece claro es que Nvidia se ha preparado para plantar cara a Qualcomm, compañía que dominaba actualmente el mercado de los procesadores.
Arquitectura, 64 bits y compatibilidad con Android
El Tegra K1 se ofrece en dos variantes: una basada en 4+1 núcleos ARM Cortex-A15 de alto rendimiento, y otra con CPU Denver de 64 bits con dos núcleos de diseño propio sobre ARMv8. Nvidia afirma que la Denver puede alcanzar frecuencias de 2,3/2,5 GHz y que se ha trabajado para que Android L aproveche plenamente su modo de 64 bits desde el primer día, como en el Nexus 8.
Además de la compatibilidad de 64 bits, Nvidia describe optimizaciones en traducción de código que permiten ejecutar código no nativo de forma eficiente, distribuyendo trabajo cuando un núcleo queda inactivo para evitar impactos en rendimiento. En paralelo, conceptos como mayor tamaño de cachés L1/L2/L3 y un recuento superior de hilos ayudan a mejorar la latencia y la multitarea; el multiplicador de reloj sigue siendo clave para ajustar la velocidad efectiva de la CPU según la carga.
GPU Kepler con 192 núcleos CUDA: gráficos de escritorio en el bolsillo
La gran baza del SoC es su GPU basada en Kepler, con 192 núcleos CUDA, el mismo enfoque arquitectónico que Nvidia emplea en tarjetas de escritorio. Esto habilita soporte para OpenGL ES 3.0, así como OpenGL 4.0 y DirectX 11, con un consumo declarado muy contenido en la parte gráfica. En demostraciones técnicas, la plataforma ha ejecutado engines como Unreal Engine 4 con una fluidez que apunta a experiencias de gaming móvil y visualización en altas resoluciones.
Según documentación divulgada por la compañía, la versión Denver de 64 bits introduce mejoras de microarquitectura que aumentan el número de instrucciones por ciclo que el subsistema gráfico puede despachar frente a la edición de 32 bits, llegando a valores notoriamente superiores en pipelines concretos.
Rendimiento medido: benchmarks y comparativas
En pruebas tempranas realizadas sobre equipos que integraban Tegra K1 se observaron métricas que lo situaban por encima de Apple A7 y Snapdragon 800 en apartados de CPU y, sobre todo, de GPU. En test generales como AnTuTu se reportaron cifras cercanas a 34.000 puntos en configuraciones estándar, mientras que otros ensayos mostraron picos de ~43.000 puntos cuando el SoC operaba a frecuencias muy elevadas.
Es importante matizar que esos picos se lograron con clocks cercanos a 3 GHz, condiciones no representativas del uso comercial. Con frecuencias limitadas a ~2,3–2,5 GHz para controlar temperatura y consumo, el rendimiento sostenido tiende a equilibrarse con alternativas de la época como ciertas variantes de Snapdragon 805. En el apartado gráfico, se llegó a comparar su desempeño con soluciones integradas como Intel HD 4400 en escenarios concretos, siempre con las cautelas propias de metodologías y plataformas distintas.
Eficiencia y HMP: 4+1 núcleos y gestión inteligente
Nvidia combina el planteamiento 4+1 con conceptos de Heterogeneous Multi-Processing (HMP), una evolución del esquema big.LITTLE. La idea es sencilla: poder emplear todos los núcleos cuando la carga lo exige, o delegar en un único núcleo de bajo consumo para tareas ligeras. Este enfoque permite elegir entre máximo rendimiento o mejor autonomía sin cambiar de plataforma.
La eficiencia se apoya también en detalles como cachés más amplias que reducen accesos a memoria, un planificador de hilos más fino y la capacidad de modular el multiplicador de reloj en tiempo real. Todo ello, junto con la GPU Kepler más capaz por vatio, ayuda a que el conjunto rinda alto manteniendo a raya el calor y el gasto energético.
Más allá del smartphone: versatilidad del SoC
Las demostraciones de Tegra K1 se han realizado sobre Android, pero Nvidia apunta usos que trascienden móviles y tablets: televisores, consolas, equipos de A/V e incluso sistemas de automoción. El soporte de APIs avanzadas y su GPU de 192 núcleos abren la puerta a interfaces ricas, juegos complejos y procesamiento paralelo en múltiples escenarios.
El Nvidia Tegra K1 de 64 bits pone el listón alto con su combinación de CPU Denver, GPU Kepler y soporte de Android L. Los datos de rendimiento son prometedores y, con una gestión inteligente vía HMP, se perfila como una plataforma muy capaz para quienes buscan potencia gráfica y compatibilidad de nueva generación en movilidad.