El LG G4 es el último gran smartphone que ha sido lanzado al mercado. Lo curioso de este es que llega con el Qualcomm Snapdragon 808, en lugar del Qualcomm Snapdragon 810, teóricamente, con el que cuentan el HTC One M9, el LG G Flex 2, y el Sony Xperia Z4. Sin embargo, parece que este procesador, teóricamente peor, es en realidad un mejor procesador.
Un procesador más equilibrado
Cuánto habremos hablado ya sobre los supuestos problemas de temperatura que tenÃa el Qualcomm Snapdragon 810. Han sido negados tanto por Qualcomm, por LG y por HTC. Los problemas de rendimiento se atribuÃan a defectos en el software, o simplemente se negaban. De hecho, LG afirmó no haber tenido ningún problema con el procesador del LG G Flex 2. Pero lo curioso es que el LG G4 llegó con el Qualcomm Snapdragon 808. Supuestamente, este se eligió antes de conocer los problemas del Qualcomm Snapdragon 810. Sea asà o no, lo interesante es en realidad conocer cuál es el rendimiento de este procesador.
Ars Technica ha tenido la posibilidad de analizarlo y compararlo al del LG G Flex 2 con unos resultados que nos llaman muchÃsimo la atención. Aunque en un benchmark convencional, el Qualcomm Snapdragon 810 serÃa capaz de ofrecer un mejor rendimiento pico que el Qualcomm Snapdragon 808, cuando se realiza un análisis de más tiempo de funcionamiento, se ve que el Qualcomm Snapdragon 810 pierde rendimiento, mientras que el Qualcomm Snapdragon 808 se mantiene, mejorando a su hermano mayor.
Esta diferencia se entiende por cómo gestionan la arquitectura big.LITTLE y el reparto de tareas: el 810 combina 4 núcleos Cortex-A57 y 4 Cortex-A53, mientras que el 808 opta por 2 Cortex-A57 y 4 Cortex-A53. En escenarios de carga sostenida, el 808 evita reducir drásticamente sus frecuencias y mantiene una entrega de potencia estable durante más tiempo.
Además, en pruebas publicadas por terceros, el 810 llega a ser hasta un 41,61% más rápido que el 808 en cómputo sintético puro, con ventajas en Antutu que rondan un 55,38% y diferencias en 3DMark superiores al 100% en cargas cortas. Aun asÃ, esas cifras no reflejan el comportamiento bajo estrés térmico prolongado, donde el 808 reduce menos su cadencia.
Los problemas de temperatura
Si finalmente los problemas del Qualcomm Snapdragon 810 son de temperatura o no lo son es algo que no sabemos. Pero al final el análisis cuyos resultados vemos en el siguiente gráfico es bastante claro. Se compara el rendimiento del Samsung Galaxy S6 con el del LG G Flex 2 y el del LG G4, tanto con alta temperatura como con baja temperatura. El LG G Flex 2 en baja temperatura supera al LG G4 en las mismas circunstancias. No obstante, con una mayor temperatura, el procesador del LG G4 mejora su rendimiento, algo que ocurre con cualquier procesador. Curiosamente, con el LG G Flex 2 ocurre lo contrario, y es que el rendimiento baja muchÃsimo.
Este análisis se puede hacer con Geekbench 3 en un benchmark de 15 minutos que se encarga de comparar el rendimiento de los procesadores a diferentes temperaturas. No hay mucho que decir en realidad. Queda bastante claro con el gráfico. El Qualcomm Snapdragon 808 es un procesador de un nivel inferior al Qualcomm Snapdragon 810. Pero al no tener que bajar el rendimiento al alcanzar altas temperaturas, nos encontramos con un rendimiento mucho más equilibrado y mejor para lo que es el uso normal de un smartphone, en el que solo queremos más potencia cuando vamos a jugar a videojuegos o ver pelÃculas, algo que suele durar bastante tiempo.
Un dato clave que ayuda a explicarlo es el TDP estimado de cada SoC: fuentes comparativas sitúan al 810 con un TDP notablemente mayor que el del 808. En la práctica, el 810 puede calentarse más en juegos y tareas complejas, activando el thermal throttling antes y reduciendo su frecuencia, mientras que el 808 conserva su velocidad durante más minutos.
En juegos populares, se ha visto que el 810 marca más cuadros por segundo en ráfagas cortas gracias a su GPU Adreno 430, quedando por delante del 808 con su Adreno 418 en tÃtulos como PUBG, Call of Duty: Mobile o Genshin Impact. Sin embargo, a medida que avanza la sesión, esas ventajas pueden suavizarse si el 810 entra en lÃmites térmicos con recortes agresivos de frecuencia.
- Ventaja de pico del 810 en juegos: márgenes tÃpicos registrados de un 9% a más del 100% en fps según tÃtulo y calidad.
- Comportamiento sostenido: el 808 mantiene tasas más estables cuando la temperatura sube y la partida se alarga.
Arquitectura y tecnologÃas clave que explican la diferencia
Ambos chips usan la filosofÃa big.LITTLE con gestión HMP: el sistema puede activar desde un único núcleo de bajo consumo hasta todos los núcleos a la vez para maximizar rendimiento. Esto permite alternar entre eficiencia y potencia según la carga.
Cuando la CPU funciona por debajo de sus lÃmites térmicos, puede aumentar su frecuencia para responder más rápido. Ese impulso se gobierna con el multiplicador de reloj, que eleva o reduce la velocidad de la CPU en milisegundos para adaptarse a cada tarea.
El 810 parte con más músculo bruto: 4x A57 + 4x A53 y una GPU Adreno 430 con soporte gráfico más amplio, mientras que el 808 se queda en 2x A57 + 4x A53 con Adreno 418. También se diferencian en memoria soportada y capacidades multimedia, con el 810 orientado a pantallas y vÃdeo de mayor resolución.
Otro factor es el subsistema de cachés: un diseño con caché más generosa y mejor jerarquÃa reduce accesos a memoria y acelera el conjunto. En la práctica, un mayor ancho de banda y una jerarquÃa eficaz se traducen en una experiencia más fluida en multitarea.
En conectividad, ambos integran módems de la misma clase para el rango, con velocidades de subida equivalentes, por lo que la experiencia de red no será el elemento que decante la balanza entre 808 y 810.
Qué significa en el uso diario
Para tareas cortas como abrir apps, responder mensajes o navegar por menús, las diferencias son pequeñas porque ambos chips responden con boosts inmediatos. Donde se decide la partida es en actividades continuadas y exigentes: juegos largos, edición ligera de vÃdeo, sesiones de cámara o navegación intensiva con muchas pestañas.
Si buscas la máxima cifra en benchmarks o ráfagas gráficas, el 810 brilla. Si te preocupa la estabilidad térmica y un rendimiento que no caiga con el paso de los minutos, el 808 ofrece una experiencia más constante, con menos probabilidad de recortes por temperatura y, potencialmente, mejor autonomÃa bajo carga sostenida.
Fuente: Ars Technica. La elección del Snapdragon 808 para el LG G4 no fue un simple recorte: prioriza un perfil térmico contenido y un rendimiento sostenido que, en la experiencia real, puede resultar más satisfactorio que los picos del 810 cuando el uso se prolonga.
