El iPhone 6s llega con el procesador Apple A9. Los nuevos buques insignia de la gama alta Android, como el Xiaomi Mi 5, contarán con el Qualcomm Snapdragon 820. Y el Samsung Galaxy S7 contará con el nuevo Samsung Exynos 8890. En un benchmark, este último ha conseguido el rendimiento más alto de todos. Pero, ¿por qué?
Mejor puntuación
En dicho benchmark también se han analizado el MediaTek Helio X20 y el Huawei Kirin 950, los cinco procesadores de nueva generación que llegarán integrados en los smartphones, aunque el iPhone 6s ya cuenta con el Apple A9, y algunos otros smartphones se lanzarán con estos procesadores en diferentes mercados. Sin embargo, lo curioso es que al analizar estos cinco procesadores, el que estará integrado en el Samsung Galaxy S7, el Samsung Exynos 8890 ha sido el que ha conseguido la mejor puntuación. Seguido por el MediaTek Helio X20, el Huawei Kirin 950, y después el Qualcomm Snapdragon 820, y el Apple A9. Mientras que el Samsung Exynos 8890 obtiene una puntuación de 7.300 puntos, el Qualcomm Snapdragon 820 se queda en los 5.300 puntos. El Apple A9 llega a los 4.436 puntos, el MediaTek Helio X20 obtiene 6.500 puntos, y el Huawei Kirin 950 obtiene 6.400 puntos. Una simple conclusión podría ser la de que el Samsung Exynos 8890 es el mejor procesador de los cinco. Y lo cierto es que puede ser así. No obstante, antes de afirmar eso, hay que tener en cuenta algo sobre lo difícil que es comparar a estos cinco procesadores.
En baterías de pruebas más recientes como AnTuTu v6, que da más peso al UX y al 3D, el Snapdragon 820 suele liderar por un margen estrecho en rendimiento global, seguido muy de cerca por el Apple A9 y el Exynos 8890; hablamos de diferencias pequeñas que sitúan a estos tres chips en un grupo de cabeza muy igualado. En la parte gráfica, la Adreno 530 del 820 encabeza las métricas con ventaja apreciable, quedando por detrás la PowerVR GT7600 del A9 y la Mali-T880 MP12 del Exynos 8890, lo que explica diferencias en juegos exigentes.
No son iguales
En realidad, estamos hablando de cinco procesadores que son diferentes casi por completo. Es decir, estamos hablando casi de cinco tipos de procesadores muy distintos. Y es que cada uno de ellos es diferente a otro. Por ejemplo, el Samsung Exynos 8890 es un procesador de ocho núcleos, al igual que el Huawei Kirin 950. Pero el MediaTek Helio X20 es un procesador de 10 núcleos, cuyos núcleos de alto rendimiento son dos. El Qualcomm Snapdragon 820 es un procesador de cuatro núcleos, y el Apple A9 es un procesador de doble núcleos. Este benchmark ha analizado el rendimiento de los procesadores utilizando todos los núcleos. Así, resulta lógico que el Apple A9 sea el que obtiene una puntuación inferior. No obstante, el Apple A9 es el que obtiene puntuaciones más altas cuando se analiza un único núcleo. Los núcleos del procesador de Apple son de altísimo rendimiento, como es lógico. Por lo general, los procesadores de muchos núcleos, cuentan con diversas configuraciones para utilizar unos u otros grupos de núcleos dependiendo de si el objetivo es conseguir un rendimiento más alto o más ahorro de batería. Un claro ejemplo de ello es el MediaTek Helio X20. Es un procesador de 10 núcleos, pero con tres configuraciones diferentes. Cuatro núcleos son de bajo consumo de batería. Otros cuatro núcleos cuentan con equilibrio entre consumo energético y rendimiento. Y otros dos núcleos son de alto rendimiento, aunque consumen más energía. Analizar el rendimiento conjunto de todos los núcleos podría no ser lo mejor para saber cuál es el rendimiento real del procesador. Así, resulta realmente complejo saber cuál es el rendimiento real de cada uno de estos smartphones. Y al final, requiere de un análisis del teléfono móvil para poder determinar si el smartphone es capaz de ejecutar procesos más complejos mejor que otro.
Además, muchas plataformas emplean big.LITTLE con HMP (Heterogeneous Multi-Processing): pueden activar todos los núcleos a la vez o solo uno para tareas ligeras. Esto permite alternar entre máxima potencia y ahorro de batería según la carga, y explica por qué los resultados multicore y single-core pueden contar historias distintas.
También influyen elementos menos visibles como las cachés y su tamaño: L1 y L2 para acelerar accesos inmediatos del núcleo y una L3 mayor para reducir cuellos de botella del sistema, lo que se traduce en menor latencia y más fotogramas sostenidos bajo carga.

En cualquier caso, hablamos de cinco procesadores de alto nivel, de gama alta. Cualquier smartphone que cuente con cualquiera de estos procesadores será un móvil de gama alta, y un teléfono inteligente con un gran rendimiento. No obstante, con estos datos ya podemos confirmar que el nuevo Samsung Galaxy S7 será un smartphone de altísimo nivel.
Arquitecturas, proceso y memoria
– Exynos 8890: ocho núcleos con clúster de A53 y clúster personalizado Exynos M1, que modula su frecuencia según el número de núcleos activos (más alta con 1-2 núcleos, más baja con 3-4) para mejorar eficiencia. GPU Mali‑T880 MP12, proceso de 14 nm LPP y memoria LPDDR4 de doble canal.
– Snapdragon 820: cuatro núcleos Kryo (2+2) con frecuencias diferenciadas, fuerte IPC en cargas sostenidas y GPU Adreno 530 orientada a 3D y cómputo. También en 14 nm LPP, con LPDDR4 de doble canal y optimizaciones en caché y bus que benefician a UX y 3D.
– Apple A9: dos núcleos de alto IPC, gran rendimiento por hilo y latencias muy bajas en cachés L1/L2, lo que le favorece en pruebas single‑core. Su GPU PowerVR ofrece buen rendimiento sostenido y gran estabilidad térmica en escenarios exigentes.
Gráficos y juegos: más que la GPU
En pruebas dedicadas de GPU, la Adreno 530 suele encabezar con holgura, seguida por la PowerVR del A9 y la Mali‑T880 MP12 del Exynos 8890. Aun así, el rendimiento visual depende de la resolución de pantalla y la tasa de refresco: una misma GPU rinde distinto en paneles Full HD y QHD. El soporte de APIs modernas como Vulkan también puede alterar posiciones al reducir sobrecarga de CPU y mejorar la eficiencia.
Benchmarks y uso real: calor, conectividad y equilibrio
Los números son útiles, pero son solo una parte de la historia. Bajo carga prolongada, tanto Exynos 8890 como Snapdragon 820 pueden elevar temperatura; de ahí soluciones como caloductos y perfiles térmicos conservadores. Diferencias de TDP reportadas (por ejemplo, 11 frente a 5) ayudan a entender el comportamiento térmico, aunque dependen del diseño del dispositivo. En conectividad, los módems integrados ofrecen velocidades comparables con subida de hasta 150 Mbps en muchos escenarios. En el día a día, la fluidez depende también del software, almacenamiento, resolución de pantalla y gestión de la energía.
Si buscas potencia bruta multicore y alta eficiencia bajo cargas mixtas, el Exynos 8890 brilla; si priorizas rendimiento gráfico y puntuaciones globales en suites modernas, el Snapdragon 820 suele despegar; si valoras la velocidad por núcleo y latencias, el Apple A9 continúa siendo una referencia. Hablamos, en todo caso, de soluciones capaces de mover con solvencia apps, juegos y cámaras avanzadas, con diferencias que notarás más en escenarios específicos que en tareas cotidianas.
