La llegada a Corea del Samsung Galaxy S5 LTE-A ha despertado gran interés, y es lógico ya que este modelo integra un procesador Snapdragon 805 de cuatro núcleos a 2,5 GHz del que se espera un rendimiento superior al de cualquiera. Pues bien, los primeros resultados en los benchmark se han conocido y no son impresionantes.
Concretamente, la aplicación que se ha utilizado es AnTuTu, uno de los test específicos más conocidos que existen en la actualidad. Ciertamente el Samsung Galaxy S5 LTE-A se posiciona como uno de los mejores terminales que se han probado hasta la fecha (no es el mejor, ya que se ve superado por dispositivos como por ejemplo el Vivo Xshot), ya que consigue una puntuación de 37.382.
Esto deja algo frío, ya que no se debe olvidar que modelos como el HTC One M8 o el propio Samsung Galaxy S5 consiguen marcas que se sitúan entre los 35.000 y los 36.000 puntos, por lo que sobre el papel no es una diferencia demasiado grande. La verdad es que, al integrar el mencionado procesador Snapdragon 805 y ser el primero de su “especie”, era de esperar que se superaran sin problemas los cuarenta mil puntos. Por lo tanto, los resultados del modelo que también integra una cantidad de RAM de 3 GB no son precisamente espectaculares.
Evidentemente, los resultados obtenidos con el Samsung Galaxy S5 LTE-A analizado en AnTuTu no hay que tomárselos como una realidad absoluta, ya que hay varios factores que se deben considerar. Lo primero es que el test lo podría haber pasado un modelo de prueba, que no estaría totalmente depurado. Y, además, no hay que olvidar que los benchmark en ocasiones se ven afectados por condiciones puntuales -como puede ser la temperatura-. Pero, lo cierto es que suelen ser una guía bastante fiable de lo que pueden dar de sí los dispositivos.
Qué mide AnTuTu y cómo interpretar la cifra
AnTuTu evalúa CPU, GPU, memoria, almacenamiento y experiencia de usuario mediante subpruebas que miden aritmética de la CPU, gráficos 2D/3D, ancho de banda de la RAM y velocidad de lectura/escritura interna. La puntuación final es un agregado que permite comparar dispositivos de forma orientativa, no absoluta.
Es clave entender que cambios de versión del propio benchmark, firmware, temperatura y el estado de la batería pueden alterar el resultado. De ahí que veamos cifras dispares: junto al registro de 37.382 puntos, hay bases públicas donde el S5 LTE-A aparece en la franja de 47–48K con revisiones más nuevas del test. En ambos casos, el contexto técnico es determinante.
Especificaciones que impactan en el rendimiento
- Pantalla: Super AMOLED de 5,1 pulgadas con resolución QHD (2560 x 1440), muy exigente para la GPU.
- Chipset: Qualcomm Snapdragon 805 (Krait 450, 4 núcleos a 2,5 GHz) con GPU Adreno 420, salto notable frente al Snapdragon 801 por gráficos y ancho de banda de memoria.
- Memoria: 3 GB de RAM y 16/32 GB de almacenamiento con soporte microSD.
- Cámaras: principal de 16 MP y frontal de 2 MP; grabación de vídeo hasta 4K.
- Batería: 2.800 mAh extraíble; autonomía condicionada por la pantalla QHD y el SoC de alto rendimiento.
- Conectividad: LTE-A con agregación de portadoras, WiFi ac, NFC, Bluetooth 4.x, GPS/GLONASS; puerto micro-USB 3.0.
- Sensores: huella dactilar frontal, ritmo cardíaco, acelerómetro, giroscopio, proximidad, brújula y barómetro.
Por qué no arrasa en todos los benchmarks
La gran paradoja es que, pese a montar un chip sobresaliente, su pantalla QHD obliga a renderizar más píxeles que un panel Full HD. Esto reduce el margen de la GPU en pruebas 3D y, en ocasiones, eleva la temperatura, activando límites térmicos que recortan frecuencias para proteger el hardware.
Además, no todos los S5 LTE-A ejecutan el mismo software: variaciones de firmware, drivers gráficos y la versión concreta de AnTuTu impactan en el total. Si a eso le sumamos condiciones ambientales cambiantes y unidades de preproducción, entendemos por qué los resultados no siempre superan de forma holgada a otros topes de gama más modestos en resolución.
Dónde se sitúa frente a otros teléfonos
En listados populares del benchmark, el S5 LTE-A suele quedar en el rango alto, compartiendo franja con dispositivos que rondan los 45–50K puntos en versiones modernas del test. En la práctica, esto se traduce en una gran fluidez general y muy buen desempeño en juegos exigentes, con diferencias que rara vez notarás fuera de pruebas sintéticas.
El caso es que los resultados que se han publicado del Samsung Galaxy S5 LTE-A en AnTuTu son como poco algo decepcionantes. Veremos si esto se ve corregido o, simplemente, ha sido una cuestión del modelo concreto que se ha analizado. Pero, de ser así, no vemos muchas razones para decantarse por él, aparte de la conectividad LTE-A, que en España por cierto no está presente por el momento.
En uso real, la combinación de Snapdragon 805, Adreno 420 y 3 GB de RAM mantiene el sistema ágil, pero su pantalla QHD hace que el marcador no siempre brille tanto como cabría esperar; entender qué mide AnTuTu y cómo influyen la resolución, el calor y el software ayuda a valorar mejor estos números.
Fuente: Webtrek.

