
Durante los últimos días hemos visto como el Galaxy S5 Prime iba apareciendo con nuevas fotos e informaciones interesantes. Se trataría del smartphone más “premium” de la compañía aunque, tal y como apuntan los últimos rumores, este smartphone podría bautizarse finalmente como Galaxy Alpha.
La denominación comercial es clave para entender el encaje de este modelo dentro del catálogo de Samsung, tanto por posicionamiento como por estrategia.
Ahora bien, ¿de dónde ha salido esta información? Hace unas hora uno de los editores de SamMobile (que normalmente se trata de una de las fuentes más fiables en torno a Samsung- señaló en la red social Twitter que el S5 Prime podría tratarse en realidad del Galaxy Alpha. Obviamente, esta información no es más que un rumor en estos momentos, pero curiosamente, Samsung acaba de registrar una nueva marca en Estados Unidos con el nombre de Galaxy Alpha, por lo que la información da cierta fuerza a las declaraciones del editor.
However, the device might not be a member of the Galaxy S family. I’m not 100% sure, but this might actually be the GALAXY Alpha.
— Faryaab Sheikh (@Faryaab) Mayo 18
El registro de la marca Galaxy Alpha está enfocado a los teléfonos móviles y los smartphones, entre otras cosas, por lo que definitivamente se encuentra en la categoría correcta. Si bien no hay nada confirmado, este nuevo nombre nos asegura que se trata de una de las opciones que Samsung está barajando para alguno de sus futuros dispositivos.
Nombre y posicionamiento
El Galaxy S5 Prime o Galaxy Alpha, como queráis llamarlo por ahora, traería consigo varias mejoras interesantes respecto al Galaxy S5 original. En el exterior nos encontraríamos con una carcasa trasera de aluminio tal y como hemos visto en anteriores filtraciones, mientras que el interior nos ofrecería una de las pantallas con mayor resolución en la actualidad, 5.3 pulgadas a razón de 2.560 x 1.440 píxeles, por lo que competiría, por ejemplo, con el LG G3. Por otra parte, el procesador podría actualizarse hasta el Snapdragon 805 –en lugar del 801- junto con una GPU Adreno 420 y que vendrían acompañados por 3 GB de memoria RAM y Android 4.4.3, la última actualización disponible del sistema operativo. Estas especificaciones encajan con la idea de un S5 “Prime”, mientras que la línea Alpha apuntaría a un formato más compacto y centrado en el diseño.
Diseño y construcción premium
Mirado de frente mantiene la identidad Galaxy, pero el marco de aluminio cambia por completo la sensación en mano. Es un terminal muy delgado (6,7 mm) y ligero (115 g), con esquinas algo más cuadradas y bandas discretas para mejorar la cobertura. El altavoz se sitúa en el borde inferior junto al microUSB, una ubicación más práctica que las ranuras traseras tradicionales.
La tapa sigue siendo removible y el tacto es más sutil que en el S5. El chip NFC se integra en la batería, detalle poco común pero funcional. Los botones tienen un recorrido cómodo —quizá algo blando— y el conector jack forma una pequeña joroba que hace que el teléfono “baile” sobre la mesa al vibrar. A diferencia del S5, no cuenta con certificación IP de resistencia al agua, pero conserva el lector de huellas y el pulsómetro.
Pantalla y audio
En la propuesta Alpha, Samsung opta por un panel Super AMOLED de 4,7 pulgadas y resolución 720p (matriz PenTile). Ofrece colores vibrantes, negros puros y buena nitidez para su tamaño, aunque al inclinar el teléfono aparecen dominantes azuladas y verdosas típicas de la matriz. El brillo ronda los 327 nits y la gamma se sitúa en torno a 2.24, cifras solventes para exteriores y multimedia. El altavoz inferior rinde correctamente para manos libres y notificaciones, con perfil mono.
Hardware, rendimiento y conectividad
Mientras que el S5 Prime filtrado apuntaba a Snapdragon 805, el enfoque final del Alpha recurre a la plataforma propia Exynos 5430 de ocho núcleos con GPU Mali-T628 MP6, acompañada de 2 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento sin microSD (eMMC 5.0). En algunos mercados se contempló una variante con Snapdragon 801. El resultado es un teléfono muy fluido en apps, multitarea y juegos, sin cuellos de botella apreciables.
- Benchmarks de referencia: en pruebas sintéticas se sitúa en torno a AnTuTu ~48.333 y Quadrant ~26.603, cifras en línea con la gama alta de su generación.
- Conectividad completa: LTE Cat.6 (hasta 300 Mbps), NFC, Bluetooth 4.0 LE, WiFi 802.11ac y microUSB 2.0 (no 3.0). No dispone de puerto infrarrojo.
- Seguridad y salud: lector de huellas dactilares por deslizamiento y sensor de ritmo cardíaco integrados.
Batería y autonomía
La batería extraíble de 1.860 mAh es el mayor compromiso. En uso moderado (correo, redes y navegación) alcanza el día con alrededor de 4 horas de pantalla; en jornadas intensivas —GPS, fotos y juegos— puede quedarse corta, aunque los modos de ahorro ayudan. La menor resolución de pantalla compensa parcialmente la capacidad contenida y favorece la ligereza del conjunto.
Cámaras y software
La cámara principal es de 12 MP con tecnología ISOCELL, enfoque rápido y vídeo 4K a 30 fps; la frontal es de 2,1 MP con vídeo 1080p. El rango dinámico nativo es corto pero el HDR en tiempo real resuelve muy bien contraluces y escenas mixtas. Dispone de EIS, modos de disparo descargables y controles sencillos.
En software, corre TouchWiz sobre Android 4.4.3/4.4.4 con posibilidad de actualización a 5.0.2. La interfaz es completa y colorida, aunque en 4,7 pulgadas algunos elementos (toggles y panel de notificaciones) se perciben densos. El desbloqueo por huella requiere deslizar el dedo siguiendo un patrón concreto.
Con este enfoque, el Galaxy Alpha se colocaría como uno de los smartphones más “premium” del mercado actual, aunque habrá que esperar nuevos detalles procedentes de fuentes oficiales, es decir, Samsung. Disponible en varios colores (negro, blanco, dorado, plata y azul), su propuesta combina diseño, ligereza y un rendimiento que compite con los compactos de gama alta.
Vía Ubergizmo.


