La compañía surcoreana ha patenteado un nuevo diseño para un smartphone. Casualmente, el Samsung Galaxy S5 sería el buque insignia que contaría con un diseño totalmente renovado con lo que respecta a los anteriores smartphones de estos años. Todo apunta a que podría ser el nuevo Samsung Galaxy S5, que se lanzaría el año que viene.
Como ya hemos comentado alguna vez, Samsung ha tenido diferentes líneas de diseño desde que se lanzó el Galaxy S. Este y el Galaxy S2 han pertenecido a la línea Desing 1.0. Más tarde, llegó la línea Desing 2.0, a la que pertenecen tanto el Samsung Galaxy S3 como el Samsung Galaxy S4, de hecho, la semejanza se puede ver muy claramente. Todos los smartphones lanzados a lo largo de estos años han pertenecido a estas líneas de diseño, y de hecho han tenido un gran parecido con los buques insignia de cada generación. Desing 3.0 es el nombre de la nueva línea de diseño que la compañía lanzaría el año que viene, y el smartphone insignia de esta línea sería, como no puede ser de otra manera, el Samsung Galaxy S5.
Los bocetos del smartphone, patentes de Samsung, los encontráis en este artículo. El nuevo Samsung Galaxy S5 contaría con un diseño con unas líneas mucho más anguladas, siendo más rectangular. La pantalla seguiría siendo protagonista, dado que el tamaño se mantendría en las cinco pulgadas, siendo el bisel muy delgado como en el caso del Samsung Galaxy S4.
¿Samsung Galaxy S5, o Tizen OS?
No obstante, también es posible que nunca llegue a existir un Samsung Galaxy S5, sino que simplemente se trate del diseño que se utilizaría en los smartphones con Tizen OS que se lancen al mercado. Esto significaría que el nuevo Samsung Galaxy S5, aun contando con una nueva línea de diseño, seguiría con el estilo aburrido de los anteriores Galaxy S. Esta última hipótesis se deriva del hecho de que la compañía surcoreana también ha patentado iconos en los últimos años, que finalmente han sido los utilizados en el nuevo sistema operativo. ¿Podría ser que Samsung planee verdaderamente apoyar a Tizen OS hasta el punto de dejar Android en un segundo plano?. Las patentes de interfaz y de iconografía dan contexto a ese movimiento y explican por qué el diseño industrial podría compartir lenguaje visual.
Estrategia de buque insignia y ritmo de lanzamientos

El concepto de buque insignia ha pasado de actualizarse con cadencia anual a convivir con ciclos más cortos y renovaciones intermedias. Fabricantes como HTC o Sony popularizaron dobles actualizaciones en un mismo ciclo, algo que empujó a Samsung a explorar variantes del S5 con ajustes de procesador, conectividad o acabado sin esperar a la siguiente generación completa. Este contexto ayuda a entender por qué un cambio de diseño profundo (Design 3.0) podría convivir con ediciones de continuidad centradas en especificaciones.
Componentes, variantes «Prime» y pantallas de mayor resolución

Las dependencias de componentes (pantallas, chipsets o módulos de cámara) condicionan el calendario: cuando un proveedor libera un procesador más potente o un panel QHD, se abren opciones para lanzar ediciones «Prime» o LTE-A con mejoras puntuales. En esa línea, el S5 llegó a barajarse con panel de mayor resolución y con un chip más avanzado de Qualcomm en determinadas regiones, mientras funciones como Download Booster combinaban WiFi y datos móviles para optimizar descargas. Esta estrategia permite ser «el primero» en adoptar una tecnología sin rehacer todo el teléfono.
Materiales y construcción: del plástico al aluminio sin perder resistencia
El S5 marcó la transición entre el cuerpo de policarbonato con tapa trasera microperforada y la ambición por materiales más “premium” como el aluminio. De ahí que se filtraran negociaciones de producción para carcasas metálicas. Aun así, la construcción en plástico tenía ventajas claras: batería extraíble, mejor tolerancia a golpes y certificación de resistencia al agua/polvo (IP67) con soluciones como la tapa del puerto de carga. Las líneas más anguladas de Design 3.0 buscaban mayor personalidad y un frontal mejor aprovechado sin renunciar a practicidad.
- Lector de huellas en el botón de inicio y pulsómetro integrado, alineados con la plataforma S Health.
- Pantalla Super AMOLED de 5.x pulgadas con perfiles de color y gran brillo para exteriores.
- Modos de Ultra Ahorro y multiventana, más optimizaciones de TouchWiz para autonomía y productividad.
- Extras de hardware valorados por muchos usuarios: infrarrojos para mando a distancia, jack de 3,5 mm y, según región, radio FM.

Las patentes apuntan a un rediseño más geométrico, con biseles ajustados y foco en pantalla, compatible con la coexistencia de variantes que prioricen componentes. Sea con Android o con Tizen, el movimiento encaja con una industria que acelera ciclos y materiales sin perder de vista la funcionalidad que hizo popular a la familia Galaxy S.


