La existencia de un phablet con pantalla de siete pulgadas es algo sobre lo que se ha venido hablando desde hace un tiempo. Y, hoy, se ha anunciado finalmente el dispositivo: el Samsung Galaxy W (que será el Galaxy Mega 2 en Corea), que dispone de un panel con una resolución que alcanza los 720p.
El primer país donde llegará este modelo es el de procedencia de la propia Samsung, lo que tiene todo el sentido del mundo ya que en este lugar la venta de phablets es realmente buena (la mejor del mundo en cifras comparativas). El caso es que el Samsung Galaxy W (SM-T2558) llega con la posibilidad de realizar llamadas y, a diferencia de los tablets con pantalla de las mismas dimensiones, el agarre es algo mejor para este cometido.
Este dispositivo, que da un paso más allá entre la fusión de las dos gamas que hemos mencionado hasta el momento, llega con un procesador de cuatro núcleos a 1,2 GHz y con una cantidad de memoria RAM que alcanza los 1,5 GB. Es decir, lo que se esperaba y, ciertamente, nada despampanante en lo referente al rendimiento que sobre el papel ofrecerá.
Eso sí, uno de los mejores detalles del Samsung Galaxy W es que es compatible con redes LTE-A, por lo que su velocidad de conexión de datos es realmente elevada y sólo en lugares donde está disponible se le puede sacar el máximo partido. Evidentemente, conectividad WiFi y Bluetooth 4.0 son de la partida. En cuanto al sistema operativo, este es Android 4.3.
Otras características definitivas en el Samsung Galaxy W
Lo cierto es que cuando se revisan otras características de este terminal queda bastante claro que la apuesta no es por la gama alta de producto. Por ejemplo, la cámara posterior es de 8 megapíxeles (la frontal llega a los 2 Mpx). Además, el almacenamiento interno es de 16 GB, que se puede ampliar mediante el uso de tarjetas microSD de hasta 64 GB. En el apartado de la batería, el Samsung Galaxy W dispone de una con una carga de 3.200 mAh, que no es precisamente mucho para un modelo con pantalla de siete pulgadas.
Este modelo llega con un diseño en la parte trasera similar al del Galaxy Note 3, por lo que simula la piel, y el peso que tiene es de 245 gramos. Como ya hemos indicado por ahora sólo se pone a la venta en Corea por unos 499,400 won (unos 360 euros), y habrá que esperar para conocer si llega fuera de las fronteras de este país.
Vía: SamMobile.
Diseño, dimensiones y materiales
El Galaxy W apuesta por un formato de 7 pulgadas con marcos proporcionados y trasera con textura que simula piel, heredada de la familia Note. Sus medidas son de 191,8 x 99,6 x 8,8 mm, con un volumen estimado de 168,11 cm³ y un peso de 245 g. Se comercializó en negro, blanco y rojo, priorizando ergonomía para llamadas pese a su diagonal.

Pantalla: tamaño, resolución y experiencia de uso
El panel TFT de 7,0″ ofrece resolución HD 1280 x 720 con relación de aspecto 16:9 y una densidad de 210 ppp. Es una pantalla capacitiva multitáctil, con color a 24 bits (16,7 millones) y un aprovechamiento frontal aproximado del 70,9%. Ideal para vídeo y navegación, prioriza tamaño y legibilidad por encima de la densidad extrema.
Rendimiento y hardware interno
En su interior integra el Qualcomm Snapdragon 400 (MSM8926) fabricado a 28 nm: CPU quad‑core ARM Cortex‑A7 a 1,2 GHz (32 bits) con cachés L1 de 16+16 KB y L2 de 1 MB, acompañado de la GPU Adreno 305 a 450 MHz. Este conjunto ofrece fluidez en apps cotidianas, multimedia y navegación.
La memoria es de 1,5 GB RAM tipo LPDDR2/LPDDR3 en canal único (533 MHz efectivos). Dispone de 16 GB de almacenamiento interno ampliables por microSD/microSDHC/microSDXC hasta 64 GB. Es una propuesta equilibrada para un uso multimedia y productividad ligera.
Cámaras y vídeo
La cámara trasera es de 8 MP (3264 x 2448) con autofocus y flash LED, capaz de grabar vídeo Full HD 1080p a 30 fps. Incluye funciones como geoetiquetado. La frontal es de 2 MP (1600 x 1200) y puede alcanzar hasta 1080p a 30 fps para videollamadas nítidas.
Conectividad y redes
Compatible con redes GSM (850/900/1800/1900), UMTS (1900/2100) y LTE (850/1800/2100). Soporta HSPA+ (hasta 42 Mbps), LTE Cat 4 (hasta 150/50 Mbps) y, en mercados concretos, agregación LTE‑A. Como siempre, la experiencia real depende de operador y cobertura.
En WiFi ofrece doble banda con 802.11 a/b/g/n, además de Wi‑Fi Direct y zona Wi‑Fi. Integra Bluetooth 4.0 con A2DP, GPS y A‑GPS. El puerto es microUSB 2.0 con carga y almacenamiento masivo, y admite salida de vídeo mediante adaptador MHL a HDMI. La NFC puede estar disponible según mercado/operador.
Entre los sensores se incluyen acelerómetro, proximidad, luz ambiental, brújula y giroscopio. Usa microSIM y cuenta con altavoz y auricular dedicados. Índices SAR de referencia: cabeza (EU) 0,34 W/kg, cuerpo (EU) 0,98 W/kg, cabeza (US) 0,56 W/kg, cuerpo (US) 1,53 W/kg.
Batería y autonomía
Su batería Li‑ion de 3.200 mAh prioriza autonomía multimedia. En condiciones del fabricante se sitúa en torno a hasta 21 h de conversación y hasta 74 h de reproducción de música, con valores que dependen de uso, señal y brillo. El diseño es no extraíble en la mayoría de variantes.
Software, interfaz y formatos multimedia
Llega con Android 4.3 Jelly Bean y la interfaz TouchWiz. Incluye utilidades como editor/visor de documentos (Word, Excel, PowerPoint, PDF), editor de fotos, reproductor de vídeo y opciones de personalización (fondos, tonos MP3/WAV). En mensajería soporta SMS/MMS, email, push email e IM; el navegador es compatible con HTML5.
En audio reproduce MP3, WAV, WMA, FLAC y eAAC+; en vídeo, H.263, H.264/AVC, MPEG‑4 y WMV. Dispone de conector de 3,5 mm y altavoz integrado para manos libres y multimedia.
Con este conjunto de especificaciones, el Samsung Galaxy W se posiciona como un phablet de gran formato centrado en consumo de contenidos y productividad básica, con conectividad móvil avanzada y un hardware solvente para uso diario. La combinación de pantalla de 7″, Snapdragon 400, 1,5 GB de RAM y LTE‑A en determinadas regiones lo convierten en una opción singular para quienes buscan un dispositivo que sea teléfono y tableta a la vez.

