El Samsung Z, el smartphone con Tizen que la compañía iba a lanzar al mercado, parece que todavía tendrá que esperar. Samsung ha anunciado la cancelación del lanzamiento en Rusia, y no ha anunciado cuándo se lanzará el smartphone, por lo que de momento lo único que sabemos es que la compañía ha decidido no lanzarlo aún, sin saber si algún día llegará al mercado.
El Samsung Z iba a ser el primer smartphone en llegar al mercado con sistema operativo Tizen. De hecho, era la apuesta de Samsung por un nuevo sistema operativo que le permitiera dejar de depender tanto de Android. Sin embargo, parece que de momento el Samsung Z no va a llegar al mercado, y esto puede ser por tres razones principales.
Es posible que se hayan dado cuenta de que el nuevo Samsung Z tiene problemas técnicos, o incluso de hardware, que tengan que solucionar antes de comercializar el smartphone. En tal caso, no quedaría otra opción más que posponer el lanzamiento. La otra opción es que la cantidad de smartphones reservados por los usuarios, o adquiridos por las tiendas sea inferior a lo esperado. Es posible que Samsung se haya planteado mejorar el smartphone antes de lanzarlo, aunque es algo que ya parece complicado. Lo más lógico en tal caso sería que el lanzamiento se cancelara y que se lanzara otro smartphone diferente de mayor nivel.
La última opción podría tener que ver con Google. Actualmente Samsung es la compañía que más smartphones con Android vende. La apuesta de Samsung por Tizen no gusta a Google, pues Android podría perder un gran porcentaje del mercado de smartphones, algo que ya analizamos en el artículo en el que hablamos sobre qué ocurriría si Samsung decide elegir Tizen como sistema operativo principal para sus smartphones y tablets. Es por eso que Google ha realizado cambios para favorecer a Samsung, como el posible lanzamiento de Android Silver, un programa de smartphones parecidos a los Nexus. No obstante, cualquier fabricante podría lanzar un smartphone o tablet Android Silver. Lo más probable es que el programa Nexus pierda importancia, y por tanto, no sea rival para Samsung. Estas modificaciones por parte de Google que benefician a Samsung podrían haber llevado a que Samsung opte por olvidarse de Tizen.
No obstante, lo único que sabemos con seguridad es que el Samsung Z no va a llegar todavía al mercado.
Qué es Tizen y por qué Samsung lo quería en el Samsung Z
Motivos del retraso o cancelación: qué hay detrás
- Ecosistema de apps insuficiente: la propia compañía ha explicado que el lanzamiento se pospone para “mejorar el ecosistema de Tizen”. Sin una cartera de aplicaciones a la altura de Android o iOS, es difícil atraer a usuarios y desarrolladores.
- Interés del canal y reservas: con Rusia como mercado de prueba y un alcance limitado, las reservas de tiendas y operadores podrían no haber sido las esperadas, elevando el riesgo comercial.
- Complejidad técnica y de producto: cualquier ajuste de hardware o pulido del software antes de salir al mercado añade incertidumbre y costes, especialmente si el lanzamiento se reprograma.
- Presión competitiva y estratégica: el movimiento se interpreta como parte del plan B de Samsung frente a Android. La relación con Google, las iniciativas tipo Nexus o un eventual Android Silver, y la irrupción de Android Wear en wearables condicionan la ecuación.
- Operadores y apoyo local: decisiones de actores clave, como el replanteamiento de NTT DoCoMo o el papel de Orange, muestran que asegurar apoyo comercial no es inmediato para una tercera plataforma.
Lo que prometía el Samsung Z: diseño y especificaciones previstas
El dispositivo apuntaba a un perfil de gama media-alta con elementos diferenciales de Samsung. Entre las características que trascendieron se mencionan una pantalla de 4,8 pulgadas con resolución HD (720p), procesador de cuatro núcleos hasta 2,3 GHz, 2 GB de RAM, 16 GB de almacenamiento ampliables vía microSD, cámara de 8 MP y frontal de 2,1 MP, además de sensor de huellas y pulsómetro heredados de otros modelos de la marca.
Mercados objetivo y el papel de los operadores
Rusia figuraba como mercado piloto para medir la respuesta con servicios locales fuertes y menor dependencia de Google. También se barajó India como región prioritaria para una primera oleada. Sin embargo, el apoyo de operadores es crítico para introducir una nueva plataforma, y cualquier duda sobre la demanda potencial complica compromisos de marketing y distribución.
Desarrolladores, “efecto red” y la pescadilla que se muerde la cola
Sin una base de usuarios no llegan las apps, y sin apps es difícil vender teléfonos. Samsung comunicó que el Z aparecería cuando pudiera ofrecer una cartera de aplicaciones más completa. Los continuos retrasos han generado frustración en la comunidad, alimentando el círculo vicioso que frena a cualquier plataforma naciente.
Rumores, filtraciones y la posibilidad de una postergación indefinida
Junto a los anuncios oficiales de posposición, circularon rumores que hablaban incluso de cancelación del proyecto o de un lanzamiento muy limitado, lo que colocó al Samsung Z en un limbo. Con Rusia como único mercado confirmado en los planes iniciales, un estreno posterior exigiría actualizar el hardware para seguir siendo competitivo.
Implicaciones para Samsung, Android y el resto del ecosistema
Samsung es líder en Android y monetiza un catálogo amplio con ese sistema. Embarcarse en Tizen implica asumir riesgo y repartir recursos entre dos frentes. La existencia de un “plan B” siempre fue estratégica, pero los movimientos de Google con su ecosistema y la evolución de programas como Nexus o hipotéticos Android Silver reducen el incentivo de romper el statu quo. Mientras tanto, Tizen sigue encontrando tracción en wearables, donde Samsung ya ha ofrecido relojes basados en esta plataforma e incluso migraciones desde Android en determinados modelos.
Todo apunta a que la decisión de posponer el Samsung Z responde a una suma de factores: ecosistema de apps por consolidar, apoyo de operadores por asegurar, dudas de mercado y prioridades estratégicas. Si la compañía retoma el lanzamiento, necesitará un software robusto, acuerdos comerciales sólidos y un hardware actualizado que convenza en precio y prestaciones; si no, Tizen seguiría reforzándose en categorías donde ya cuenta con ventaja, a la espera de que el contexto del mercado smartphone resulte más propicio.


