Parece que la espera para ver el primer teléfono con sistema operativo Tizen está cerca de llegar a su fin, ya que el primer modelo que se pondrá en el mercado se ha confirmado que llegará este mes de diciembre. Concretamente, el dispositivo en cuestión el Samsung Z1 y el día elegido el 10 del mes indicado.
Además, se ha desvelado que el nombre en clave que se utiliza en la compañía para el terminal es Kiran y que el modelo concretamente será el SM-Z130H. El caso es que este dispositivo integrará Tizen versión 2.3, del que ya os hemos mostrado algunas capturas de pantalla. En ellas, se puede ver que las similitudes con la interfaz TouchWiz que se integra en los terminales Android son muchas.
Se confirma también que el Samsung Z1 es un modelo que llegará para la gama de entrada de producto, de ahí que se ponga a la venta en un país (India) de los considerados como emergentes, y su precio estaría por debajo de los 100 dólares (unos 80 euros), siendo este uno de los atractivos del dispositivo. Por lo tanto, las características que serán de la partida no son especialmente potentes, y no se debe esperar un dispositivo con grandes prestaciones.
Especificaciones que no son destacables
Por lo que se ha conocido hasta el momento, lo que ofrecerá este Samsung Z1 no es nada que impresione, ni mucho menos. Un ejemplo de lo que decimos es que la pantalla de este terminal será de 4 pulgadas con una resolución WVGA (480 x 800); su procesador un modelo de doble núcleo a 1,2 GHz (Spreadtrum SC7727S); la GPU una Mali-400; contará con 768 MB de RAM (se actualiza frente a estimaciones iniciales inferiores); incorporará 4 GB de almacenamiento interno ampliable mediante microSD hasta 64 GB; ofrecerá compatibilidad con 3G y, en el apartado fotográfico, integrará una cámara trasera de 3,1 MP con flash LED y una cámara frontal VGA (0,3 MP). Muy comedido el teléfono, sin duda.

En conectividad se espera WiFi b/g/n y Bluetooth 4.1, además de A-GPS. Es un equipo Dual SIM (doble SIM en espera), centrado en mercados donde alternar líneas es habitual. No da el salto a 4G, algo acorde con su enfoque económico. Las dimensiones apuntan a 120,4 x 63,2 x 9,7 mm con 112 gramos, y llegará en tres colores: blanco, negro y rojo.
El sistema Tizen 2.3 es uno de los pilares diferenciales: es ligero, con arranques rápidos, mejoras en rendimiento web y menor consumo de datos. Samsung ha puesto el foco en ofrecer una experiencia familiar para sus usuarios, con una estética que recuerda a TouchWiz, y en dotar al dispositivo de funciones prácticas: Ultra Power Saving para exprimir la batería de 1.500 mAh, modo privado para proteger archivos y antivirus integrado que verifica apps, emails y SMS. Para emergencias, el modo SOS permite enviar una alerta y ubicación al pulsar varias veces el botón de encendido.
En algunos mercados, Samsung acompaña el lanzamiento con iniciativas locales orientadas al entretenimiento y la conectividad, como paquetes con música, vídeo y TV móvil (por ejemplo, el denominado Joy Box) o bonos de datos con operadores durante varios meses (se han visto ofertas de 500 MB/mes durante 6 meses con algunas telecos). También se han listado extras de software y servicios como Dropbox 50 GB, que encajan con el enfoque de valor.
La memoria interna de 4 GB obliga prácticamente a usar microSD para sacar partido a fotos, música y apps, pero Tizen 2.3 está pensado para funcionar con hardware modesto y priorizar la fluidez en lo esencial. De hecho, una de las preguntas recurrentes es la compatibilidad con aplicaciones Android. Samsung señala que el Z1 puede acceder a un buen número de apps populares mediante herramientas de compatibilidad y catálogo propio, con lo que el usuario no parte de cero.
Su posicionamiento tiene todo el sentido: un terminal compacto y asequible con el que la firma estrena Tizen en smartphones más allá de wearables, cámaras y televisores. El primer destino es India, un escaparate exigente donde compiten iniciativas como Android One y otras plataformas para la gama de entrada. Aquí, ofrecer Dual SIM, buena autonomía con Ultra Power Saving y un precio contenido puede marcar la diferencia.
En cuanto al diseño, el Z1 es sobrio, con un panel PLS de 4 pulgadas que, sin brillar por resolución, es suficiente para mensajería, llamadas, navegación ligera y consumo básico de multimedia. La ausencia de 4G y una cámara justa dejan claro que el objetivo es equilibrar costes y construir una base para que Tizen demuestre su madurez en el día a día.
El caco es que este Samsung Z1 es un modelo que puede ser un primer intento para comprobar la eficiencia de Tizen en este tipo de productos, para luego quizá que se pongan en juego modelos más interesantes. El caso es que con las características comentadas, en regiones como Europa no tendrá mucho recorrido este sistema operativo, a no ser que el hardware sea mejorado de forma radical. Pero, eso sí, al fin ya hay fecha para ver un teléfono con Tizen.
Más allá de si supone un antes y un después, el Z1 cumple la misión de abrir camino: precio bajo, funciones útiles y un sistema optimizado que busca hacerse un hueco sin depender de Android. Si la acogida en India es positiva, veremos cómo se amplía el catálogo Tizen a otros mercados y gamas.
Fuente: SamMobile.

