Hace unos días indicamos en Android Ayuda que la compañía LG preparaba un nuevo teléfono con tapa para lanzar al mercado. Este incluiría el sistema operativo de Google y daba respuesta a una demanda de este tipo de dispositivos por parte de algunos usuarios que ven en ellos modelos que ofrecen una usabilidad adecuada. Pues bien, hoy se ha confirmado todo esto con el lanzamiento del LG Ice Cream Smart. Además, conviene recordar que los móviles tipo concha siguen teniendo mucha tracción en varios países asiáticos, donde su formato resulta especialmente cómodo para quienes priorizan teclado físico, llamadas y manejo con una sola mano.
Este modelo tiene la particularidad, como hemos indicado, de disponer de una tapa tipo flip, lo que le dota de un aspecto peculiar y, si se tiene en cuenta su nombre, se le puede considerar el heredero del LG KF350, un teléfono que se lanzó tiempo atrás y que tiene un diseño similar -incluso en el color de su carcasa-. El caso es que su pantalla se integra en dicho lugar, lo que reduce un poco sus dimensiones hasta dejarlas en 3,5 pulgadas (con una resolución que no es precisamente llamativa de 320 x 480). Aquí LG apuesta por la comodidad y la estética retro sin renunciar a funciones actuales como Android y conectividad de alta velocidad.
Un modelo para la gama de entrada
Cuando se revisan las especificaciones del LG Ice Cream Smart esto queda muy claro. Aparte de lo comentado del panel, cuando se conoce el procesador y la cantidad de RAM, resulta evidente que este es un teléfono solvente, pero sin más. El primero es un modelo de cuatro núcleos que funciona a una frecuencia de 1,2 GHz –todo parece apuntar a un Snapdragon 400– y, en cuanto a la RAM, esta se sitúa en 1 GB. Es decir, una combinación simplemente adecuada. Ejecuta Android 4.4 KitKat, con una capa muy ligera y accesos directos orientados a su formato con tapa.
- Pantalla: 3,5 pulgadas, resolución HVGA (320 x 480), panel IPS, táctil capacitivo y multitáctil.
- SoC: Qualcomm Snapdragon 400 (MSM8926), CPU Cortex-A7 a 1,2 GHz y GPU Adreno 305.
- Memoria: 1 GB de RAM (LPDDR2/LPDDR3) y 8 GB de almacenamiento interno.
- Ampliación: ranura microSD de hasta 32 GB para fotos, música y apps compatibles.
- Conectividad: 4G LTE, 3G HSPA+, WiFi b/g/n, Bluetooth 4.0 (A2DP), GPS y A-GPS.
- Audio y puertos: jack de 3,5 mm y Micro USB 2.0 con carga y almacenamiento masivo.
En cuanto al almacenamiento interno, hay que decir que este se sitúa en 8 GB, lo que no está mal, pero además se ofrece la posibilidad de ampliarlo mediante el uso de tarjetas microSD de hasta 32 GB. Esto puede ser algo ciertamente sorprendente, ya que las dimensiones de este terminal no son precisamente muy grandes. Por cierto, que el LG Ice Cream Smart ofrece compatibilidad con redes LTE, por lo que es posible utilizarlo con tarifas 4G. Completa el apartado de conectividad con WiFi b/g/n, Bluetooth 4.0 con perfiles multimedia, radio FM y funciones como tethering y Wi‑Fi Hotspot.
- LTE Cat 4: hasta 150,8 Mbps de bajada y 51 Mbps de subida (según red y cobertura).
- HSPA+: hasta 21 Mbps de bajada y 5,76 Mbps de subida.
- VoLTE para llamadas de voz de alta definición (disponible en redes compatibles).
- Bands típicas: GSM 850/900/1800/1900, W‑CDMA 900/2100 y LTE en varias bandas populares.
Detalles finales
Como se esperaba, este LG Ice Cream Smart incluye cámara trasera y frontal. La primera es de 8 megapíxeles, mientras que la que está en la parte frontal se queda en VGA. Aparte, no tiene grandes deficiencias en lo referente a la conectividad, ya que WiFi y Bluetooth son de la partida (eso sí, nada de NFC). De esta forma, hay que decir que este es un modelo completo, aunque no destaca en los componentes que integra. La cámara principal graba en 720p a 30 fps, incorpora autoenfoque y zoom digital; la frontal, pensada para videollamadas, cumple en escenarios básicos.
Si eres de los que siempre te ha gustado los teléfonos con tapa tipo flip, este LG Ice Cream Smart que llegará en varios colores es una opción que no debes olvidar, aunque no hay noticia alguna respecto a su llegada a diferentes regiones (ni de su precio). Por cierto, que la batería de este modelo es de 1.700 mAh, lo que no está mal si se tiene en cuenta su pantalla y procesador. Además, es extraíble, algo cada vez menos habitual, y puede ofrecer en condiciones favorables hasta unas 8 horas de conversación en 4G y varios días en espera según uso y red.
Más allá de las cifras, el formato aporta ventajas prácticas: teclado numérico físico grande para marcación rápida, cierre de tapa para colgar llamadas y protección natural de la pantalla. El chasis de plástico reduce peso y da cabida a detalles locales como el sintonizador DMB‑T en mercados compatibles y la radio FM. En el lado menos positivo, no dispone de pantalla exterior de notificaciones, un elemento que algunos usuarios echan en falta en este tipo de diseño.
En mercados donde los móviles con tapa siguen siendo populares, LG comercializa este modelo de forma principalmente local, con disponibilidad prioritaria en Corea del Sur y presencia limitada en otros países asiáticos. En su lanzamiento se situó en un rango de precio equivalente al de terminales de gama media-baja, rondando cifras que muchos consideraron elevadas para su hardware, aunque su valor diferencial está en el formato flip con Android y la conectividad 4G integrada.
El LG Ice Cream Smart es un teléfono singular que combina estética clásica con funciones actuales: Android KitKat, LTE, doble cámara, batería extraíble y un tamaño extremadamente compacto. No busca competir con los buques insignia, sino cubrir el hueco de quienes priorizan comodidad, botones físicos y diseño tipo concha manteniendo servicios modernos como datos móviles rápidos, GPS y WiFi.


