Hay veces en las que nuestro teléfono nos da un problema que no conseguimos solucionar. Cuando no funciona correctamente o vemos que no tiene la agilidad que tenía cuando lo compramos, es posible que incluso nos planteemos restablecerlo para dejarlo como nuevo. Por eso, llegados a este punto, hay que saber cuáles son las diferentes formas que existen para restablecer total o parcialmente tu teléfono y qué implica cada una de las opciones. Hoy te enseñamos a restablecer los valores de fábrica, los ajustes de red y los ajustes de algunas aplicaciones, explicando con detalle qué se borra, qué se mantiene y cuándo conviene usar cada tipo de restablecimiento.
Ya sea por un mal funcionamiento del terminal, porque queremos darle un lavado de cara para seguir utilizándolo o porque se lo vamos a regalar a alguien, es necesario que sepamos qué formas hay de restablecer algunos aspectos del teléfono y cómo se hace. Además, no siempre es necesario formatear por completo: en muchos casos basta con restablecer los ajustes de red o las preferencias de las aplicaciones para solucionar fallos de conexión o errores puntuales. Empecemos de más a menos, desde el borrado completo hasta los ajustes más específicos.
Restablecer valores de fábrica
Seguro que te suena. Es la forma que tienes a mano para dejar tu móvil tal y como lo sacaste de la caja: con las configuraciones y aplicaciones que vienen de fábrica. Esta opción, que puede parecer radical, es una buena manera de despejar nuestro teléfono de amenazas, archivos dañados y hacer una buena limpieza cuando el sistema va muy lento o muestra errores constantes. Y pensarás: ¿qué sentido tiene hacerlo si se pierden todos los archivos? Pues bien, debes saber que además de las copias de seguridad que puedas hacer de tus datos en la nube o en un ordenador, algunos teléfonos también te darán la opción de conservar lo que tienes en la memoria interna, aunque lo habitual es que un restablecimiento de fábrica borre todo el contenido del usuario.
Antes de dar este paso es importante entender bien qué significa restablecer de fábrica: el dispositivo vuelve al estado inicial de software con el que salió de la caja. Se eliminan cuentas, aplicaciones instaladas, ajustes personalizados, fotos, vídeos, mensajes y archivos personales, conservando únicamente el sistema operativo y las apps que venían preinstaladas. En muchos casos, esto soluciona fallos graves de rendimiento, cuelgues frecuentes, errores de actualización o problemas de compatibilidad entre aplicaciones.
También es una medida fundamental cuando vayas a vender, regalar o devolver tu móvil, ya que evita que queden datos personales, contraseñas o información sensible almacenada. En entornos de trabajo es habitual restablecer de fábrica los móviles de empresa cuando un empleado los devuelve para proteger datos corporativos y credenciales.
Para minimizar riesgos, antes de restablecer revisa estos puntos básicos:
- Asegúrate de tener una copia de seguridad completa en tu cuenta de Google, en iCloud u otro servicio, incluyendo contactos, fotos, apps compatibles y ajustes importantes.
- Comprueba que recuerdas el PIN, patrón y contraseña de la cuenta principal (Google o ID de Apple), ya que se te pedirá al volver a configurar el dispositivo.
- Si vas a cambiar de móvil, confirma qué apps sincronizan datos en la nube y cuáles necesitan exportar copia manual (por ejemplo, algunas apps de notas, gestores de contraseñas o servicios bancarios).
- Si tu móvil está asociado a sistemas antirrobo, desactiva previamente funciones como Buscar mi dispositivo o equivalentes y elimina la cuenta principal si el fabricante lo recomienda, para evitar bloqueos de seguridad al encenderlo de nuevo.
Para iniciar el proceso, abre tus ajustes y busca la pestaña de «Ajustes avanzados». Al final del todo tendrás la opción de «Copia de seguridad / Restablecer». Al pulsar aquí verás la opción de «Restablecer ajustes de red», que la veremos más adelante, o «Restablecer datos de fábrica». Pulsando en esta última el teléfono te avisa de lo que será borrado y, en muchos casos, te mostrará un resumen de las cuentas iniciadas y de las apps que se verán afectadas.

Datos de la memoria interna como cuentas, ajustes, datos de aplicaciones y las aplicaciones que hemos ido instalando desde que nos lo compramos son algunas de las cosas que desaparecerán. Si te preguntas qué cuentas tenías logueadas en tu teléfono, éste te pone un listado de cuáles son para que compruebes que podrás acceder de nuevo después. Por último, se da la opción también de borrar todos los datos de la memoria interna (música, fotos, archivos…), que puedes seleccionarla o no según el modelo, aunque lo más recomendable cuando quieres realmente limpiar el móvil es borrar también todo el almacenamiento interno para evitar restos de configuraciones o archivos corruptos.
Conviene que sepas que algunos servicios avanzados de copia de seguridad, como los relacionados con tarjetas de transporte público guardadas en la cartera del móvil o datos de pago, pueden ofrecer opciones específicas para guardar esa información antes de borrar el dispositivo. Si utilizas una app de cartera compatible, revisa sus ajustes y sigue las recomendaciones del proveedor para no perder saldos o tarjetas, ya que estos elementos no siempre se restauran automáticamente tras el restablecimiento.
Una vez hecho esto tendremos nuestro teléfono tal y como lo encendimos el primer día. En este punto podrás restablecer una copia de seguridad para no tener que configurar todo desde cero: iniciar sesión en tu cuenta principal, descargar tus apps, recuperar tus contactos y restaurar fotos y archivos desde la nube. Es una buena ocasión para decidir qué aplicaciones realmente necesitas y evitar volver a instalar aquellas que ya no usas, lo que ayuda a mantener el sistema más ligero y fluido.
Restablecer ajustes de red
Los ajustes de red son aquellos relacionados con tus conexiones. En este apartado están tus conexiones Wi-Fi, de datos móviles y de Bluetooth, por lo que, si alguna vez tienes problemas para conectarte a internet, enviar o recibir mensajes, enlazar accesorios Bluetooth o hacer llamadas usando redes móviles, puede serte útil restablecerlos. A menudo tendemos a pensar que el formateo completo del móvil es la mejor forma de acabar con problemas relacionados con el software, pero no es cierto: muchas incidencias de conexión se arreglan simplemente con restablecer los ajustes de red.
Este tipo de restablecimiento está únicamente relacionado con las conexiones inalámbricas, por lo que no tiene sentido usarlo para otros problemas que no afecten al Wi-Fi, los datos móviles, el Bluetooth o, en algunos casos, las conexiones VPN. Al ejecutarlo, el móvil elimina todos los datos de configuración de estas conexiones, de modo que si el fallo estaba en un fichero corrupto o en una configuración errónea, el sistema genera de nuevo esos parámetros desde cero y el problema suele desaparecer.
Y podrás pensar: ¿qué tipo de datos se van a borrar en este apartado? Pues por ejemplo perderás las redes Wi-Fi y Bluetooth (y sus contraseñas) que tenías guardadas, los puntos de acceso configurados manualmente, posibles ajustes avanzados de proxy o DNS y determinadas preferencias de conexión. También se pueden restablecer parámetros relacionados con la red móvil, lo que en ocasiones soluciona fallos de conexión a Internet, problemas puntuales con llamadas de voz o errores en el uso de datos.
Antes de proceder, ten en cuenta que después tendrás que volver a introducir la contraseña del Wi-Fi al que te conectabas, enlazar de nuevo tus accesorios Bluetooth y, si utilizas una VPN, reconfigurarla o reinstalar su aplicación. No se borran tus fotos, aplicaciones ni archivos personales, pero sí toda la información de conexión que el móvil había memorizado para facilitar tu día a día.
Respecto a si es necesario hacer una copia de seguridad, en principio no es imprescindible porque tus datos personales y tus apps se mantienen intactos. Sin embargo, si usas configuraciones de red muy personalizadas (como DNS específicos, APN particulares o varios perfiles de VPN), puede ser útil anotar los datos importantes o hacer capturas de pantalla de la configuración antes de restablecer, para que te resulte más sencillo volver a dejarlo todo como estaba si lo necesitas.
Para recuperar la configuración de red inicial que tenía tu teléfono solo tienes que ir a Ajustes – Ajustes avanzados – Copia de seguridad/Restablecer – Restablecer ajustes de red. También puedes usar el buscador de los Ajustes escribiendo «restablecer ajustes de red» para llegar más rápido, ya que la ruta exacta puede variar según el fabricante y la capa de personalización de Android.

Una vez que accedas al panel y confirmes la acción, normalmente se te pedirá autenticarte con tu código de seguridad, patrón o huella dactilar. En algunos móviles esta acción implica reiniciar el dispositivo, algo que suele hacerse de forma automática tras aceptar. El tiempo total del proceso es de apenas unos segundos y, cuando termina, tus conexiones vuelven a su estado original de fábrica.
Si después de restablecer los ajustes de red sigues experimentando problemas, hay otros factores que conviene revisar. Si los fallos tienen relación con la conexión a Internet, podría deberse al router en el caso del Wi-Fi (reinícialo o comprueba si otros dispositivos también fallan) o a la tarjeta SIM en el caso de los datos móviles. A veces hay incidencias en la red de tu operadora que afectan a tu zona y no son culpa de tu móvil, así que puede ser recomendable contactar con el servicio técnico de tu compañía para descartar una avería general.
No descartes tampoco que el problema esté en el hardware del móvil (antena dañada, módulo Wi-Fi defectuoso) o incluso en los dispositivos a los que intentas conectarte si el fallo aparece solo con ciertos auriculares, relojes o altavoces Bluetooth. En esos casos, prueba el móvil con otros equipos y, si sospechas de un problema físico, acude a un servicio técnico autorizado para una revisión más exhaustiva.
Restablecer ajustes predeterminados de aplicaciones

Esta opción la podrás encontrar en varios apartados de los Ajustes de tu teléfono. Por ejemplo, las aplicaciones del móvil pueden tener configurados algunos ajustes predeterminados que podemos resetear. Con esto nos referimos, por ejemplo, a los permisos que tienen algunas apps para realizar un proceso concreto o a qué aplicación se abre por defecto para ciertas acciones, como reproducir música, ver vídeos o abrir enlaces.
Un ejemplo sencillo: cuando te envían un link, Google Chrome puede estar configurado como el navegador determinado para abrirlo. Este permiso se puede revocar desde los ajustes. También puede ocurrir con apps de correo, galerías de fotos o reproductores de vídeo: eliges una vez la opción «Siempre» al abrir un archivo y, a partir de ese momento, el sistema recuerda esa preferencia. Si luego instalas otra app que prefieres usar y ya no aparece el menú para escoger, restablecer estos ajustes predeterminados es la manera más rápida de recuperar ese comportamiento.
En el menú de ajustes buscamos la pestaña de aplicaciones y pulsamos en la app en la que estamos interesados restablecer estos ajustes. En la pestaña «abrir de forma predeterminada» podremos ver si hemos permitido que la app se abra automáticamente cuando se realiza una acción concreta (como con el ejemplo del link). Bastará con pulsar el botón de «Borrar valores predeterminados» para que el sistema vuelva a preguntarnos qué app queremos usar la próxima vez que se realice esa acción.
Además de restablecer app por app, muchos móviles incluyen una opción más global de restablecer preferencias de aplicaciones. Esta función suele encontrarse en Ajustes > Sistema > Opciones de restablecimiento > Restablecer preferencias de aplicaciones (o rutas similares según el fabricante) y tiene varios efectos importantes:
- Se restablecen las aplicaciones predeterminadas para abrir tipos de archivos o realizar acciones (por ejemplo, el navegador, el teléfono, la app de SMS o el reproductor de vídeo).
- Vuelven a habilitarse las aplicaciones que habías inhabilitado manualmente para que no aparecieran en el cajón de apps o en la pantalla principal, aunque después podrás desactivarlas otra vez si lo deseas.
- Se restablecen las preferencias relacionadas con notificaciones de las aplicaciones, como la decisión de ocultar el contenido en la pantalla de bloqueo o silenciar determinados avisos.
- Se devuelven a su estado original ciertos permisos de acceso a datos, como el uso de la ubicación, el micrófono o los datos móviles, lo que puede solucionar problemas cuando una app no funciona porque se le denegó algún permiso crítico.
Este tipo de restablecimiento es especialmente útil cuando una o varias aplicaciones fallan con frecuencia, no se abren, se cierran solas, consumen demasiada batería o datos sin motivo aparente, muestran errores constantes o hacen que el teléfono se vuelva lento o deje de responder. Si el problema afecta solo a una app concreta, puede ser mejor borrar su caché, sus datos o reinstalarla. Pero si los errores se extienden a varias aplicaciones y no identificas un patrón claro, restablecer todas las preferencias puede ser una solución intermedia antes de considerar un restablecimiento de fábrica.
Para usar esta función general, el proceso habitual en muchos dispositivos Android es:
- Ve a Ajustes o Configuración > Sistema > Opciones de restablecimiento.
- Toca en «Restablecer preferencias de aplicaciones».
- Confirma la acción pulsando en «Restablecer» cuando el sistema te informe de lo que se va a modificar.
Es importante recordar que este restablecimiento no elimina tus datos personales, ni borra cuentas, ni fotos, ni archivos, ni desinstala aplicaciones. Únicamente devuelve a su estado inicial las elecciones relacionadas con qué apps se usan por defecto, qué permisos tenían y cómo se muestran las notificaciones. Después de hacerlo, el sistema te irá pidiendo de nuevo autorizaciones y elecciones cuando uses determinadas funciones, igual que el primer día que configuraste el dispositivo.
Combinando de forma adecuada estas tres herramientas —restablecer valores de fábrica, restablecer ajustes de red y restablecer preferencias de aplicaciones— podrás resolver la mayoría de problemas de tu teléfono sin recurrir inmediatamente al formateo completo, eligiendo siempre la opción menos agresiva que se adapte al tipo de fallo que estás experimentando.