
El OnePlus 5 será un smartphone de alto nivel. Será un móvil de gama alta, que contará con parecido al Samsung Galaxy S8. Ahora casi podemos hablar ya de todas las características técnicas con las que contará el smartphone. Podría ser un móvil parecido al Samsung Galaxy S8, de no ser porque la pantalla es solo Full HD.
OnePlus 5, con pantalla Full HD
El OnePlus 5 será un smartphone de altísimo nivel. De hecho, todas las características técnicas con las que contará serán de gama alta. Sin embargo, lo cierto es que el teléfono inteligente contará con una pantalla con resolución Full HD de 1.920 x 1.080 píxeles. Es decir, sería la misma pantalla con la que contaba el OnePlus 3, una pantalla de 5,5 pulgadas con resolución Full HD y tecnología AMOLED. No obstante, todos los móviles de gama alta del mercado cuentan con una pantalla con resolución Quad HD de 2.560 x 1.440 píxeles. Incluso ya se habla de si se lanzará algún smartphone de gama alta pronto con una pantalla 4K. No obstante, parece que finalmente el OnePlus 5 contará con una pantalla Full HD.

Para los más exigentes, el panel es Optic AMOLED 16:9 protegido por Gorilla Glass 5, con cubierta 2.5D y calibraciones avanzadas: perfiles sRGB y DCI‑P3 en OxygenOS, además del Modo Lectura (escala de grises y ajuste de nitidez), Modo Noche (filtro de luz azul) y activación de pantalla ambiente al levantar el teléfono o al recibir notificaciones. La matriz es de tipo Pentile y prioriza el contraste y la eficiencia; al no subir a QHD, el consumo y la temperatura se mantienen a raya.
En exteriores ofrece un brillo competente para su gama, negros profundos propios del AMOLED y una respuesta táctil precisa. OxygenOS permite ajustar el balance de blancos con control deslizante, útil para quienes buscan una reproducción de color más neutra o más viva.

Características técnicas de gama alta
Será un móvil con características técnicas de gama alta. Si bien es cierto que la pantalla contará con una resolución Full HD, también es verdad que el resto de las características técnicas serán de alto nivel. El procesador con el que contará el móvil será el Qualcomm Snapdragon 835. Además, la memoria RAM sería de 8 GB, y la memoria interna sería de 128 GB. El teléfono inteligente también contaría con una cámara principal que sería dual, con una configuración de dos sensores de 16 megapíxeles, así como con una cámara frontal que también sería de 16 megapíxeles.
Sobre esta base, el modelo llega realmente en dos variantes: 6 GB LPDDR4X + 64 GB y 8 GB LPDDR4X + 128 GB, ambas con almacenamiento UFS 2.1 de alta velocidad. No dispone de ranura microSD, por lo que conviene elegir capacidad en función del uso. El lector de huellas frontal, cerámico y ultrarrápido, permite desbloquear con la pantalla apagada.
En cámaras, la trasera es dual con sensores Sony: 16 MP f/1.7 (IMX398) como principal y 20 MP f/2.6 (IMX350) como tele. Ofrece retrato con efecto bokeh, cambio 1x/2x inmediato (ampliación óptica efectiva alrededor de 1,6x), enfoque veloz por detección de fase, RAW y Modo Pro con ISO, enfoque, balance, obturador e histograma en vivo. En vídeo graba a 4K 30 fps, 1080p 60 fps y cámara lenta 720p a 120 fps, con estabilización electrónica (EIS). La frontal es de 16 MP f/2.0 (IMX371) con EIS y selfie‑flash por pantalla.
El chasis es unibody de aluminio con 7,25 mm de grosor y 153 g, integra el Alert Slider para alternar entre timbre, prioridad o silencio, y mantiene el jack de 3,5 mm. La batería es de 3.300 mAh y la carga rápida Dash Charge (5V 4A) llena más del 60% en unos 30 minutos sin calentar el terminal. Aunque ofrece una resistencia práctica ante salpicaduras, no presume de certificación oficial de impermeabilidad.
En conectividad, destaca Bluetooth 5.0 con aptX y aptX HD, WiFi 802.11ac 2×2 MIMO, NFC, GPS con A‑GPS/GLONASS/BDS, LTE Cat 12 hasta 600/150 Mbps, USB Tipo C con interfaz 2.0 y Dual SIM (dual standby). El audio se apoya en un altavoz inferior y perfil de sonido Dirac; no es estéreo, pero ofrece buena potencia para su clase.
Claro que, lo cierto es que el teléfono inteligente llegará con un precio que también será más caro que el de anteriores versiones del smartphone, pudiendo costar unos 550 euros. OxygenOS, cercano a Android puro, añade gestos en pantalla, capturas extendidas, optimización de apps prioritarias y Modo Juego sin distracciones, manteniendo un sistema limpio y fluido gracias al hardware y a la resolución comedida de la pantalla.
El enfoque del OnePlus 5 apuesta por rendimiento sostenido, buena autonomía y experiencia ágil por encima de cifras de pantalla superlativas. La combinación de Snapdragon 835, RAM LPDDR4X y almacenamiento UFS 2.1, junto con una cámara versátil y Dash Charge, lo sitúa como una alternativa sólida para quien prioriza fluidez, carga rápida y una pantalla Full HD bien calibrada.
