Al mismo tiempo que llegan nuevas oleadas de lanzamientos, empezamos a recibir noticias de los principales smartphones que aparecerán en los próximos meses. Ya hemos escuchado previamente rumores sobre el Samsung Galaxy S8 o el OnePlus 4 y ahora comenzamos a conocer las que podrían ser las primeras características del HTC 11, la esperada renovación de la compañía.
Días atrás ya aparecieron los primeros render del que será el buque insignia de HTC, como así se encargaron de recoger nuestros compañeros de otro blog. Sin embargo este no será el próximo smartphone de la marca en ser presentado ya que antes de que el HTC 11 vea la luz, la compañía se encargará de lanzar al por ahora conocido como HTC Bolt.
Tal vez este sea el terminal que consiga cambiar los resultados económicos de HTC que desde aquel magnífico HTCOne no ha conseguido hacerse con el favor de unos usuarios que han caído en los brazos de otras marcas como Samsung, Huawei e incluso Xiaomi.
Qué sabemos del HTC 11
Sabiendo esto, empiezan a aparecer las primeras posibles especificaciones que el HTC 11 integraría para plantar cara a sus competidores. Según una filtración de Weibo, las armas de HTC para tratar de hacerse un hueco en el mercado serían… imitar y refinar lo que ya funciona en sus rivales más directos.
Según un nuevo rumor el HTC 11 equiparía una pantalla de 5.5 pulgadas con una resolución de 1440 x 2560. Incluso se dice que este panel frontal del dispositivo sería curvo en ambos extremos, de forma prácticamente idéntica a los que acabamos de conocer en el Huawei Mate 9 Porsche Design, y que ya tienen otros móviles como el Samsung Galaxy Note 7 o el Xiaomi Mi Note 2. La idea sería ofrecer mayor inmersión visual manteniendo buena ergonomía.
La misma filtración asegura que nos encontraríamos con una cámara de 12 mpx en la parte trasera del terminal, sin rastro de doble lente por aquí, y que en la parte frontal se equiparía un sensor de 8 mpx.
Más allá de estas posibles especificaciones del HTC 11 no podemos imaginar qué secretos esconderá el terminal que debería acudir al rescate de la marca. Si quiere estar a la altura está claro que debería integrar una batería de gran capacidad con tecnología de carga rápida, protección IP67-68 y Android Nougat como sistema operativo, pero hasta el próximo MWC como mínimo no sabremos que nos deparará el próximo terminal estrella de HTC..
Pantalla y diseño: curvas 2K con ADN de la gama U
La experiencia de HTC en pantallas Super LCD apunta a un panel Super LCD 5 de 5,5 pulgadas y resolución 2K (534 ppp) con muy buena fidelidad de color, alto contraste y más de 500 nits de brillo. Además de la curvatura en los bordes, cabe esperar Gorilla Glass 5 para mayor resistencia y un modo para ajustar la temperatura de color. El diseño probablemente evolucionará a una trasera de cristal con marcos metálicos, IP67 frente a agua y polvo y marcos contenidos, sin llegar a desaparecer por completo, con formato 16:9 y sensor de huellas capacitivo en el frontal.
Siguiendo la estrategia reciente de la marca, no sería extraño que se elimine el jack de 3,5 mm, apostando por audio USB-C. A cambio, HTC suele incluir auriculares USB-C de buena calidad con cancelación de ruido activa y mantiene su reconocido sonido BoomSound con altavoces estéreo potentes.
Rendimiento, memoria y conectividad
Para mover una pantalla 2K con solvencia, el candidato natural es el Snapdragon 835 junto a la GPU Adreno 540. En la línea de la gama U, tiene sentido ofrecer variantes con 4 o 6 GB de RAM LPDDR4 y 64/128 GB de almacenamiento, ampliables mediante microSD hasta 2 TB. Esa combinación, unida a una capa HTC Sense ligera, asegura una experiencia fluida, sin lag, y transiciones rápidas tanto en interfaz como en apps exigentes.
En conectividad, se espera un conjunto muy completo: Bluetooth 4.2, NFC, USB-C 3.1, WiFi 802.11 a/b/g/n/ac, y módem LTE-A Cat.16. También LED de notificaciones, botón de encendido con textura diferenciada y la posibilidad de Dual SIM en algunos mercados.
Un rasgo diferencial plausible es Edge Sense o sensores de presión en los laterales: al apretar el marco a la intensidad configurada podemos abrir cámara, lanzar el asistente de Google o cualquier app, mejorando la usabilidad con una mano.
Cámaras y vídeo
Si HTC mantiene su enfoque, la cámara principal apostaría por un sensor de 12 MP con píxeles de 1,4 μm, apertura f/1.7 y estabilización óptica (OIS). El enfoque por dual-pixel permite bloquear sujetos con rapidez, y la grabación de vídeo 4K se apoya en un audio de alta fidelidad con sonido 3D y efecto de zoom de audio. Para el frontal, una cámara de 16 MP f/2.0 con modo belleza y vídeo 1080p cubriría de sobra selfies y videollamadas.
En fotografía real, HTC suele ofrecer una propuesta de apuntar y disparar muy capaz, con colores naturales y buen detalle. En baja luz, la combinación de gran apertura y OIS ayuda a reducir ruido y mantener nitidez. Aunque no habría tele 2x como en sistemas de doble cámara, los primeros planos logran un bokeh convincente. Para usuarios avanzados, la app de cámara integra controles manuales y disparo en RAW. Como matiz, en escenas con mucho contraste o poca luz, el autofoco frontal puede dudar y conviene forzar el punto de enfoque.
Batería, carga y software
La autonomía apuntada por los últimos tope de gama de HTC se sitúa alrededor de los 3000 mAh, con Quick Charge 3.0 incluida en la caja. Lo habitual es alcanzar una jornada completa con uso mixto y en torno a 5 horas de pantalla en escenarios exigentes, salvando la papeleta con cargas de 20-30 minutos cuando hace falta un empujón rápido.
El software es una baza clave: Android Nougat con HTC Sense minimiza duplicidades y añade funciones útiles sin lastrar rendimiento. Herramientas como Boost+ para gestión del sistema, el agregador News Republic o el asistente HTC Sense Companion complementan al Asistente de Google. La marca acostumbra a pulir la experiencia, manteniendo animaciones suaves y una navegación ágil.
Si HTC consigue alinear una pantalla 2K curvada, el hardware del Snapdragon 835, una cámara principal sólida con OIS y su cuidado del sonido con BoomSound, el HTC 11 tendría argumentos para competir entre los más destacados, siempre que acompañen la autonomía, la resistencia IP67 y una política de actualizaciones que mantenga el terminal vigente durante varios ciclos.

