Dos veces al mes Google nos ofrece los datos de la cuota de cada una de las versiones del sistema operativo Android que están instaladas en los dispositivos de todo el mundo. Hoy hemos recibido la última, la que realizó la medición ayer mismo, dÃa 4 de febrero, con datos interesantes. Gingerbread sigue dominando actualmente, pero Jelly Bean comienza a crecer e imponerse en muchos terminales, como muestran los smartphones que actualizarán a Jelly Bean.
Sin embargo, Ice Cream Sandwich es la segunda versión de Android que más está presente en los dispositivos de los usuarios de todo el mundo. Volviendo a Gingerbread no podemos hacer menos que destacar que domina con un 45,6% del total, lo que implica que aunque está ya por debajo de la mitad, todavÃa tiene un fuerte dominio. Ice Cream Sandwich le sigue los pasos con un 29%, aunque parece claro que nunca va a llegar al nivel de la anterior, ya que no ha crecido tan rápidamente, y han salido versiones posteriores con muy poca diferencia de tiempo. Y todo ello, sin pensar en que en cuestión de meses llegará Android 5.0 Key Lime Pie.
Justo después de ICS nos encontramos Android 4.1 Jelly Bean, que poco a poco parece ir imponiéndose en modelos como el Galaxy S Advance comienza a recibir Jelly Bean, y ya domina una cuota del 12,2%, mientras que Android 4.2 tiene un 1,4%. En total, Jelly Bean reúne un 13,6% de la cuota de mercado actual. Lo más llamativo es la fiereza con la que resiste Froyo en los dispositivos de algunos usuarios. No debemos olvidar que estamos hablando de una versión que fue lanzada hace casi tres años, por lo que tiene cosas extremadamente antiguas para tratarse de un móvil inteligente. Y es que, 8,1% de los usuarios tiene Android 2.2 Froyo todavÃa en sus dispositivos.
Lo que sà está claro es que el crecimiento de Android Jelly Bean es debido a que cada vez es mayor la cantidad de dispositivos que lo llevan preinstalado, sobre todo en los de gama básica, que son los más propensos a llevar una versión anterior. A la hora de recursos no necesita muchas más cosas que Ice Cream Sandwich, por lo que es realmente fácil para los fabricantes integrar esta nueva versión en la mayor parte de sus terminales, como demuestran modelos como Galaxy Note y Galaxy Ace 2.
Por qué Jelly Bean gana terreno: rendimiento, estabilidad e interfaz

El avance de Jelly Bean no es casualidad: la base está en el salto de fluidez de Project Butter, un conjunto de optimizaciones que sincronizan vsync a 16 ms en toda la canalización de gráficos, añaden triple búfer y elevan la entrada de CPU al detectar toques, reduciendo la latencia táctil. Para el usuario, esto se traduce en animaciones más suaves, desplazamientos sin tirones y una sensación de respuesta inmediata.
A nivel de experiencia, destaca el nuevo sistema de notificaciones expandibles con botones de acción, la llegada de Google Now con información contextual, el dictado de voz sin conexión y los widgets redimensionables que se recolocan de forma inteligente en el escritorio. En productividad, el copiado/pegado más preciso y el teclado con predicción mejorada aceleran tareas cotidianas.
También mejora la conectividad y el intercambio: Android Beam puede iniciar transferencias vÃa Bluetooth tras el toque NFC, y se suman capacidades de audio multicanal, audio USB y encadenamiento sin pausas en reproducción, claves para apps multimedia y juegos.
Android 4.2: más funciones y menos fricción

La evolución de Jelly Bean trajo una actualización centrada en usabilidad y capacidades de gran pantalla. Se incorporan los widgets en pantalla de bloqueo, la bandeja de Configuración rápida, el modo Daydream como protector interactivo y multiusuario en tabletas para perfiles independientes con sus apps y datos.
En fotografÃa, Photo Sphere permite panorámicas en 360°, y la interfaz de cámara acelera las acciones habituales. El teclado gestual reduce pulsaciones, mientras que el sistema adopta compatibilidad nativa con idiomas RTL (derecha a izquierda), utilidades como BidiFormatter y un mejor getBestDateTimePattern() para formatos de fecha localizados. Todo ello se aprecia en demostraciones como el Nexus 4 con Android 4.2.2.
En conectividad y visualización, aparece la pantalla inalámbrica (Miracast) y una API para presentaciones que permite proyectar contenido distinto en monitores externos. Para desarrolladores, se añaden fragmentos anidados, mejoras de Renderscript con aceleración GPU y nuevas opciones de perfilado y depuración.
La seguridad se refuerza con verificación de apps, VPN siempre activa, fijación de certificados y refuerzos del sistema; además, se actualiza la pila Bluetooth para mayor fiabilidad.
Android 4.3: potencia gráfica, Bluetooth LE y control granular

La última iteración de Jelly Bean pone el foco en rendimiento y APIs: soporte de OpenGL ES 3.0 para gráficos avanzados, renderizado 2D optimizado con multihilo y mejoras en formas y tipografÃas. En conectividad, llega Bluetooth Smart (LE) con APIs GATT y AVRCP 1.3 para metadatos multimedia en controles remotos.
Para hogares y educación, aparecen los perfiles restringidos que limitan funciones por usuario en tablet, mientras que el modo de solo búsqueda Wi-Fi y el geovallado de hardware reducen consumo en servicios de ubicación. Nuevos sensores como el vector de rotación para juegos y giroscopio/magnetómetro sin calibrar amplÃan casos de uso.
En multimedia, el framework incorpora un DRM modular, codificación VP8, entrada por Surface al codificador y un combinador para crear ficheros MPEG-4 desde pistas de audio y vÃdeo. Los reproductores pueden exponer progreso y scrubbing a clientes remotos.
Para desarrolladores, se habilita el acceso a notificaciones, superposiciones de View, lÃmites ópticos, rotaciones personalizadas, bloqueo de orientación y respuestas rápidas a llamadas. También existen guÃas para activar las opciones de desarrollo. El paquete se completa con mejoras de accesibilidad, automatización de IU, perfilado de GPU en pantalla, Systrace ampliado y una polÃtica StrictMode contra URIs file://.
Seguridad y empresa: de la red a las claves

Jelly Bean refuerza el entorno profesional con configuración de WPA2-Enterprise (EAP y fase 2), sandbox endurecida mediante SELinux, arranque de procesos con partición nosuid, mejoras de KeyChain con anclaje a hardware y un Android Keystore para claves privadas no exportables. Todo ello reduce superficie de ataque y facilita el cumplimiento corporativo.
Cuota, fragmentación y el papel de Google Play Services

A medida que Jelly Bean se preinstala en más dispositivos —incluida la gama de entrada—, y gracias a que sus requisitos son similares a ICS, su crecimiento se acelera. Es habitual ver cómo Gingerbread cede terreno, mientras Froyo resiste testimonialmente en un pequeño porcentaje, sobre todo en terminales antiguos; además, existen guÃas para instalar Jelly Bean en el Galaxy S2 que facilitan la adopción.
Un factor decisivo para mitigar la fragmentación ha sido el desacoplamiento de APIs en Google Play Services. Al actualizar componentes por la tienda, Google añade funciones (mensajerÃa en la nube, mapas, autenticación, ubicación optimizada, etc.) sin exigir una actualización del sistema, lo que homogeneiza capacidades entre versiones distintas.

Con su equilibrio de rendimiento, funcionalidad y eficiencia, Jelly Bean se consolidó como la referencia de Android en su momento, impulsando mejor experiencia para el usuario final y una base más sólida para desarrolladores y fabricantes, que pudieron integrar más rápido y con menos fricción, como ocurrió con dispositivos como el HTC One S recibe Jelly Bean.
