Google quiso comprar Cyanogen: por qué dijeron no y qué pasó después

  • Google mostró interés real en adquirir Cyanogen; la oferta fue rechazada buscando independencia y mayor valoración.
  • Cyanogen defendió una valoración cercana a 1.000 millones con acuerdos como Oppo, OnePlus y Micromax pese a ingresos limitados.
  • Microsoft, Amazon, Yahoo y Samsung tantearon opciones para aprovechar Android sin depender de GMS.
  • Tras fricciones como la retirada de CyanogenMod Installer, la comunidad impulsó LineageOS y otras ROMs abiertas.

Google compra Cyanogen

Cyanogen, la que ya ahora es una compañía pero que inicialmente se dedicaba a desarrollar la mejor Custom ROM para Android, ha recibido una oferta de compra de Google. La compañía del buscador se ha interesado en comprar a la compañía Cyanogen Inc. pero estos se han negado, pues esperan que la compañía todavía crezca.

Para Google todo es realmente sencillo. Si alguna compañía está haciendo un gran trabajo con uno de sus productos, como es el caso de Cyanogen con Android, la compran. Así pasan a contar en su plantilla con todos los componentes de la compañía, expertos en el mundo de Android, y evitan que sea otra compañía gigante la que compre a esta. Es lo que habría intentado Google cuando invitó a los responsables de Cyanogen a una reunión con Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Google. El objetivo de la compañía del buscador es claro, quieren comprar Cyanogen. Pero el objetivo de Cyanogen también es claro, quieren que se les pague lo que consideran que vale Cyanogen, y es por eso que se negaron a la venta de la compañía.

Cyanogen

Y no es que en el futuro no vayan a vender la compañía, que es una posibilidad bastante probable. De hecho, Cyanogen no tiene mucho más futuro que ese, y probablemente era su objetivo cuando decidieron convertirse en una empresa. Alguna compañía gigante querrá comprar Cyanogen para que pasen a trabajar directamente con su equipo de diseño y desarrollo. Y el hecho de que Google haya querido comprar Cyanogen es una prueba clara de que, en efecto, las compañías se van a interesar por comprar Cyanogen en el futuro. Pero lo que está claro es que todavía tienen mucho camino por delante, y que Google habrá intentado comprar la compañía ahora para abaratar la compra, que dentro de un par de años será millonariamente más cara de lo que es ahora. El mayor problema es que en Cyanogen conocen muy bien lo que se ha pagado por otras compañías como Instagram o WhatsApp. Quizás es ese el motivo por el que esperan que la valoración de la compañía en la próxima ronda de financiación llegue a los 1.000 millones de dólares, una cifra sorprendente si tenemos en cuenta que en la última ronda de financiación obtuvieron «solo» 22 millones de dólares. Claro está, la intención de Google de comprar Cyanogen podría hacer que la valoración de esta fuera mucho mayor..

Qué hay detrás del interés de Google

Más allá de la integración del talento, el movimiento apuntaba a proteger la estabilidad del ecosistema Android y a evitar que un competidor adquiriese una pieza clave de la comunidad. Distintas informaciones del sector mencionaron una reunión con Sundar Pichai para explorar el encaje del equipo de Cyanogen en el área de Android. El interés, por tanto, combinaba estrategia de producto, control de la fragmentación y adquisición defensiva.

Para Cyanogen, aceptar una oferta temprana significaba renunciar a un potencial crecimiento de valoración. Su apuesta fue clara: independencia y plan de negocio propio para construir una alternativa basada en Android con más control sobre servicios y distribución.

Valoración ambiciosa y acuerdos con fabricantes

La compañía llegó a defender una valoración cercana a los 1.000 millones apoyándose en acuerdos iniciales con fabricantes y en el alcance de su ROM. Aunque los ingresos eran limitados, su narrativa se centraba en la oportunidad de convertir Cyanogen OS en una opción con servicios añadidos que hiciesen más atractivo el sistema para marcas y usuarios (temas, ajustes de privacidad y opciones de personalización avanzadas).

Entre los fabricantes que probaron la propuesta o trabajaron con ella se citan:

  • Oppo, con lanzamientos que incorporaron Cyanogen OS en sus dispositivos.
  • OnePlus, cuyo modelo de arranque se apoyó en la comunidad de Cyanogen antes de desarrollar su propio sistema.
  • Micromax, con un acuerdo para el mercado indio y el objetivo de diferenciarse.
  • Alcatel-TCL, citado por analistas como ejemplo de interés de volumen moderado.

Analistas del sector señalaron que, a medida que Google trasladaba más funciones al paquete Google Mobile Services (GMS), Cyanogen se veía forzada a crear más código propio y a construir sus propios servicios (incluida la idea de una tienda de aplicaciones) para mantener la propuesta de valor y la libertad frente a las dependencias del ecosistema de Google.

Una puerta entreabierta para otros gigantes

El interés no fue exclusivo de Google. Se llegó a hablar del acercamiento de Microsoft, así como de Amazon, Yahoo y Samsung, compañías que veían en Cyanogen una vía para aprovechar Android sin someterse por completo a las reglas de Google. En el caso de Microsoft trascendieron conversaciones sobre una posible inversión de decenas de millones, mientras que otras fuentes matizaron que no llegó a materializarse en una ronda concreta, aunque el diálogo existió.

Esta dinámica reforzaba la posición negociadora de Cyanogen: si varios actores estratégicos muestran interés, la percepción de valor y la capacidad para levantar capital aumentan, incluso cuando la monetización directa de la ROM aún está por consolidar.

El choque por CyanogenMod Installer y la distribución

Hubo también roces visibles. CyanogenMod Installer, la herramienta que facilitaba la instalación de la ROM, fue retirada de Google Play por violar las políticas de desarrolladores, al considerarse que podía animar a invalidar garantías. El equipo de Cyanogen optó por distribuirla desde su web y explorar tiendas alternativas como Samsung Apps o Amazon Appstore. Este episodio ilustró el delicado equilibrio entre apertura de la comunidad y control de la plataforma.

De Cyanogen Inc. a la comunidad: lo que vino después

Con el paso del tiempo, el intento de convertir la ROM en un negocio a gran escala se encontró con escollos (alianzas tensas con fabricantes y decisiones controvertidas). La estructura empresarial de Cyanogen acabó desapareciendo y el testigo lo retomó la comunidad con LineageOS, un proyecto abierto que mantiene vivo el espíritu de las ROMs personalizadas. Desarrolladores veteranos de XDA subrayaron que, aunque el golpe fue duro, siguen existiendo alternativas sólidas (como AOSPA) y una base de usuarios comprometida que sostiene la innovación en Android fuera del canal oficial.

La historia de Cyanogen encaja en un patrón clásico del ecosistema Android: una comunidad brillante que empuja los límites de la plataforma, el interés de las grandes tecnológicas por integrar talento y reducir riesgos, y una tensión constante entre apertura, control y modelo de negocio. La negativa a vender a Google marcó un punto de inflexión que definió su recorrido posterior y dejó un legado clave en la personalización, la seguridad y la modularidad del sistema.

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