Nuevas imágenes del Google Pixel 3 XL filtrado en Toronto. Tras una primera ronda de fotografias, el dispositivo vuelve a ser fotografiado en público y, además, se ha visto acompañado por filtraciones adicionales que muestran su diseño al detalle, parte de su hardware, sus accesorios y hasta fotos reales tomadas con su cámara.
Google Pixel 3 XL filtrado: el dispositivo se vuelve a ver en público

Estamos acostumbrados a que antes de los lanzamientos de los principales teléfonos de cada marca se produzcan filtraciones que avanzan su diseño y características. Estas apariciones suelen confirmar o desmentir algunos de los aspectos esenciales de cada terminal, destinados a convencer a propios y extraños de que ese es el móvil que tienen que comprar. De vez en cuando, algún smartphone aparece siendo utilizado en público antes de tiempo, pero lo raro es que aparezca hasta dos veces en el mismo escenario.
La semana pasada veíamos cómo el Google Pixel 3 XL aparecía en manos de un pasajero del metro de Toronto. El terminal destacaba por su notch muy pronunciado y por su cámara frontal doble, además de por ser plenamente funcional. El cómo esa persona se ha hecho con una unidad queda por ver, pero está claro que tras esta primera imagen…
…no debió de entrar mucho en internet, pues no ha tenido nada de cuidado y ha vuelto a ser cazado en dos nuevas imágenes en el mismo entorno. Así, una vez más, el Google Pixel 3 XL muestra su enorme notch antes de ser presentado de forma oficial. Esta muesca está pensada para alojar una configuración frontal muy completa: dos cámaras para selfies y un altavoz frontal adicional que, junto al inferior, permite disfrutar de sonido estéreo orientado al usuario.
Desde otras filtraciones procedentes principalmente de Rusia se ha podido ver el terminal desde todos los ángulos, tanto en color blanco como en otros acabados, confirmando un diseño continuista en la trasera pero muy agresivo en el frontal. Además, estas filtraciones muestran también la caja y los accesorios incluidos en las unidades de prueba, algo poco habitual a estas alturas del ciclo de un dispositivo.
Uso del notch, doble cámara frontal y experiencia con apps

Como podéis ver en la fotografía superior, el Google Pixel 3 XL es capaz de manejar WhatsApp con soltura. La app se adapta al notch de forma normal, y la barra de estado es muy, muy larga, fruto de la muesca usada. En esta zona superior se agrupa toda la información de iconos de estado, hora, conectividad y notificaciones, dejando el resto de la pantalla para el contenido. Se confirma una vez más el altavoz frontal doble y la cámara dual para selfies.
Aunque en un inicio parecía que se utilizarían para alguna clase de desbloqueo facial avanzado, otras filtraciones apuntan a que estas dos lentes frontales se centrarán sobre todo en mejorar el modo retrato, el ángulo de visión y la calidad de los autorretratos. Una de las cámaras actuaría como sensor de profundidad, lo que permite separar mejor la figura del fondo y aplicar desenfoques más precisos sin necesidad de recurrir a múltiples cámaras traseras.
Las fuentes que han probado el terminal destacan que el notch no solo integra las cámaras, sino también un segundo altavoz frontal que trabaja junto al altavoz inferior para lograr un audio más inmersivo en juegos, películas y música. Esta decisión explica parte del tamaño de la muesca, que necesita espacio suficiente para integrar tanto los sensores fotográficos como el sistema de sonido.
Además, gracias a las capturas filtradas se ha podido comprobar que el software de Google adapta bien la interfaz a este formato 19:9, con aplicaciones de mensajería, redes sociales y navegación aprovechando el espacio adicional en vertical sin recortar elementos importantes bajo la muesca.
Cámara trasera única, calidad fotográfica y carga inalámbrica
Por la zona trasera se puede ver poca innovación estética por parte de Google. El diseño es, básicamente, idéntico al del Pixel 2, y eso incluye utilizar una única lente en la zona trasera. Teniendo en cuenta la existencia de rivales directos con cámara doble o triple, parece un movimiento arriesgado no optar al menos por utilizar una cámara dual para mejorar los resultados de la anterior generación.
Sin embargo, las filtraciones provenientes de usuarios que ya han probado el dispositivo señalan que Google confía plenamente en su combinación de software avanzado y procesado mediante Pixel Visual Core. Este chip dedicado, de nueva generación, está diseñado para mejorar las capacidades fotográficas y de vídeo del terminal, permitiendo HDR+ más rápido, mejor gestión del ruido en escenas nocturnas y un rango dinámico muy elevado incluso con una sola cámara trasera.
En redes sociales e incluso en carpetas compartidas de almacenamiento en la nube se han publicado las primeras fotos reales tomadas con la cámara del Pixel 3 XL. Según quienes las han analizado, estas imágenes muestran un gran nivel de detalle, colores naturales y un modo retrato muy trabajado, algo especialmente llamativo si recordamos que solo se emplea una lente principal en la parte trasera. También se han visto ejemplos de selfies tomados con la doble cámara frontal, destacando la nitidez y el desenfoque de fondo.
Otra de las grandes confirmaciones que llegan desde estas filtraciones es la presencia de carga inalámbrica. En vídeos publicados por quienes tienen una unidad de prueba se observa cómo el Pixel 3 XL comienza a cargarse al ser colocado sobre un cargador inalámbrico Qi. Esto encaja con la trasera de cristal que se aprecia en las imágenes, un material necesario para permitir la inducción magnética y que, además, mejora la sensación de calidad en mano.
Queda por ver si este conjunto convencerá del mismo modo a los consumidores y a compañías como DxOMark, encargada de puntuar la calidad de las cámaras de los smartphones, pero todo apunta a que Google quiere seguir manteniendo su posición en el podio fotográfico sin aumentar el número de sensores en la parte trasera.
Especificaciones filtradas, accesorios incluidos y diseño al detalle

Más allá de las imágenes en el transporte público, desde diversas fuentes se ha ido completando una imagen bastante clara del hardware del Google Pixel 3 XL. Según las filtraciones más repetidas, el terminal contaría con una pantalla P-OLED de gran tamaño (en torno a las 6,2-6,7 pulgadas) con formato 19:9 y resolución que alcanzaría aproximadamente los 3.000 x 1.400 píxeles, acompañada por el citado notch superior.
En el interior se encontraría un procesador Qualcomm Snapdragon 845 acompañado por una GPU Adreno 630, configuraciones de 4 GB o 6 GB de memoria RAM y opciones de almacenamiento de 64 y 128 GB. La batería se situaría alrededor de los 3.430 mAh, apoyada tanto en carga rápida mediante USB-C como en la mencionada carga inalámbrica, y todo ello gobernado por la versión más reciente disponible de Android Pie en el momento de su lanzamiento.
Las filtraciones sobre la caja de las unidades de prueba también son muy esclarecedoras. Junto al móvil se incluirían un cargador con cable USB-C a USB-C, un adaptador USB-OTG, un adaptador de USB-C a jack de 3,5 mm y unos auriculares USB-C. Estos auriculares, muy en la línea de los Pixel Buds pero con cable, refuerzan la idea de que Google seguirá apostando por prescindir del minijack de 3,5 mm, obligando a usar conexión USB-C o adaptador para los auriculares tradicionales.
En lo que respecta al diseño, las imágenes filtradas muestran de forma consistente una trasera en cristal con dos texturas diferenciadas, manteniendo el ya clásico acabado en dos tonos de la familia Pixel. El lector de huellas dactilares continúa en la parte trasera, descartando por completo la integración bajo la pantalla en este modelo. Los marcos se mantienen relativamente contenidos y la sensación general es la de un terminal sobrio, con personalidad propia gracias a la muesca frontal y al acabado bicolor.
En algunos leaks se aprecia también el característico botón de encendido en un color contrastado, detalle que Google viene utilizando desde generaciones anteriores para dar un toque de identidad a sus terminales. Además, han aparecido imágenes de fundas oficiales tipo Fabric muy similares a las vistas en los Pixel 2, pensadas para proteger el terminal sin renunciar al tacto agradable y a los acabados en tela.
Con todo este caudal de información, el Google Pixel 3 XL se ha convertido en uno de los smartphones más filtrados de la historia reciente, hasta el punto de que cuando llegue su presentación oficial quedarán pocas sorpresas por descubrir más allá de los detalles de software y los matices de la experiencia real de uso.
La combinación de nuevas imágenes en público, fotografías reales tomadas con sus cámaras, confirmación de la carga inalámbrica y un hardware a la altura de la gama alta consolidan al Pixel 3 XL como un dispositivo clave en la estrategia de Google, que apuesta por el procesado de imagen y el software inteligente para diferenciarse en un mercado cada vez más saturado.