Ha tardado, pero ayer mismo aterrizó en España el servicio musical de Google. Y lo hace precisamente en un país donde tienen muchos problemas para negociar los derechos con las agencias de autores. Google Play Music ya está aquí, y nos permitirá no solo comprar música en la tienda de los de Mountain View, sino también subir nuestra música y tenerla en la nube, aunque pudiendo sincronizarla con nuestro smartphone. Y todavía hay más, puesto que si la canción está en la base de datos de Google, usará su propio archivo.
Este último detalle que hemos mencionado es realmente semejante, e imita al modelo que sigue Apple con su iTunes Plus. Es tan fácil como subir todas nuestras canciones, con un límite de 20.000 canciones. Sin embargo, dado que la música es común en todo el mundo, no tiene sentido que cada uno suba su propia canción. Google Play Music tiene un buen catálogo de canciones, y si los títulos que nosotros vamos a subir coinciden con los que Google tiene en su tienda, directamente será su archivo propio el que asignará a nuestra cuenta, así de fácil, y siendo música totalmente legal. Se dice, que es una forma de blanquear canciones, ya que permite a los usuarios descargarlas desde Internet, de forma ilegal, ir a subirlas a Google Play, y que pasen a ser legales, puesto que son ellos los que nos facilitan el acceso al archivo.
Cómo funcionaba y qué lo hacía distinto

Además del casillero musical en la nube, el servicio evolucionó para permitir hasta 50.000 canciones almacenadas sin coste en su etapa más madura, ampliando el límite inicial de 20.000. El sistema de coincidencia de temas evitaba subidas redundantes: si tu pista estaba en el catálogo de Google, se agregaba a tu biblioteca con calidad oficial. Las canciones compradas en Google Play no computaban en el límite del casillero, de modo que podías crecer ilimitadamente con tus compras.
La plataforma era accesible desde navegador web, app móvil y cliente de escritorio. En sus inicios se podía acceder desde otros sistemas móviles siempre que soportaran Adobe Flash, y fue una de las primeras aplicaciones compatibles con Chromecast, lo que facilitó llevar la música al televisor. Además, permitía listas manuales e inteligentes con recomendaciones automáticas en función de tus gustos e historial.
El ecosistema se integraba con la tienda de contenidos de Google: era posible comprar álbumes y canciones, encontrar títulos gratuitos, e incluso se ofrecía la posibilidad de devolver compras durante siete días si el disco no te convencía. El servicio añadió un modo de tarifa plana para escuchar música bajo demanda, con radios tipo Pandora basadas en artistas o estilos y promociones de lanzamiento en determinados países. También hubo páginas de artistas para publicar su música y funciones sociales de compartición.
Catálogo, sellos y disponibilidad

Productoras y distribuidoras de grupos tan grandes como Sony Music, Universal, Warner Music y Emi, además de sellos independientes, vertían su música en la tienda. A estas alturas, no encontraremos carencias demasiado notables, aparte de las grandes excepciones, como algunas discografías históricas que no siempre estaban disponibles en todos los mercados.
Google Play Music estuvo disponible en dispositivos Android e iOS, y llegó a una amplia lista de países que incluía España y gran parte de Europa y América. Entre los países en los que se pudo usar figuraban: Alemania, Argentina, Australia, Austria, Bélgica, Bielorrusia, Bolivia, Bosnia y Herzegovina, Brasil, Bulgaria, Canadá, Chile, Chipre, Colombia, Costa Rica, Croacia, Dinamarca, Ecuador, El Salvador, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Guatemala, Honduras, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Macedonia del Norte, Malta, México, Nicaragua, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rumania, Rusia, Serbia, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Ucrania, Uruguay y Venezuela, entre otros. España formó parte de la primera ola europea junto con Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, y más tarde se extendió a Austria, Bélgica, Irlanda y Portugal, consolidando su presencia en el continente.
Compra, devoluciones y gestión de biblioteca

Además de la escucha en la nube, los usuarios podían comprar directamente desde la tienda y sincronizar bibliotecas de iTunes o Windows Media mediante el gestor Music Manager. Las listas se podían crear desde cero o dejar que el sistema generara listas automáticas por coincidencia. Como punto diferencial, se habilitó una política de devoluciones de siete días para ciertas compras y la posibilidad de escuchar en streaming o descargar para reproducción sin conexión. Para quienes valoran el pago único, las canciones adquiridas no se descontaban del cupo del casillero gratuito.
Transición a YouTube Music y herramientas de migración

Con el tiempo, Google decidió unificar esfuerzos en su plataforma musical principal y Google Play Music dejó de estar disponible. La compañía impulsó el traslado a YouTube Music para la música en streaming y a Google Podcasts para los programas de audio. Para facilitar el cambio, se habilitó una herramienta de transferencia que migraba bibliotecas, listas y preferencias. Además, los usuarios podían recurrir a Google Takeout para descargar una copia de seguridad o borrar sus datos si lo preferían.
YouTube Music, como relevo, ha potenciado funciones como radios personalizadas, listas seleccionadas por especialistas, listas colaborativas, y una profunda integración con Android TV, Google Assistant (altavoces Google Home y Nest) y el reproductor de Google Maps en móviles Android. Con ello, el ecosistema mantiene la propuesta de valor de disfrutar tu música en cualquier dispositivo, con recomendaciones y curación editoriales.
Sin duda, Google Play Music es un gran añadido que llega a España por fin, y del que podremos sacar el máximo provecho si somos grandes aficionados a la música. Una ventaja con respecto a iTunes Plus, por ejemplo, es que este servicio es gratuito, no requiere de una cuota anual ni mensual, por lo que es realmente rentable.
Visto en Xataka Android.

A día de hoy, la evolución de Google Play Music en España y Europa se entiende como la evolución de un casillero en la nube con compras puntuales hacia un servicio centrado en el streaming bajo demanda con mayor integración multiplataforma. Quienes usaron Play Music pudieron conservar su biblioteca gracias a las herramientas de migración, mientras que el ecosistema actual sigue ofreciendo reproducción en todos tus dispositivos y recomendaciones cada vez más ajustadas a tus gustos.
