El teléfono de referencia de la firma taiwanesa, el HTC One, acaba de alcanzar los cinco millones de unidades vendidas hace pocos días, lo cual supone todo un logro para la compañía. Y así, imitando la tendencia de Samsung a comercializar diferentes variantes de su exitoso buque insignia, HTC podría estar preparando también diferentes ediciones del HTC One con el fin de aumentar en popularidad y ventas.
Últimamente son muchos los rumores que corren alrededor de la firma taiwanesa, y han llegado a nuestros oídos diferentes versiones y modelos que la firma podría comercializar este año. Nos llegaba por una parte un HTC que respondía al modelo M7, una versión algo menos potente del HTC One sobre el que la compañía podría estar trabajando ahora mismo.
Tambien nos llegaba un HTC M4, el que sería el nuevo gama media de la firma, que contaría un procesador de doble núcleo ayudado por 2 GB de RAM y una pantalla de 4,3 pulgadas con una resolución 720p HD, más la ventaja adicional de que vestiría la misma cámara Ultrapixel del HTC One. También nos llegó el soplo de que HTC podría estar trabajando junto a Google para lanzar un HTC One Google Edition tal como ha hecho Samsung con su Galaxy S4.
Y mientras estamos esperando que todos estos últimos rumores se confirmen o desmientan, hoy nos llega uno nuevo, también interesante. Según se comenta por la red, HTC podría lanzar muy pronto una versión de HTC One con una pantalla más grande aún que la del buque insignia, es decir, que aumentaría las 4,7 pulgadas del original para vestir una pantalla cuyas dimensiones rondarían entre las 5 y las 6 pulgadas. De esta manera también seguiría los pasos de Samsung para competir a la altura del Samsung Galaxy Mega 5.8.
No tenemos más detalles acerca de esta posible versión del HTC One, pero suponemos que de ser real, o bien correria con el mismo procesador del buque insignia igualándolo en potencia, o bien rebajaría la potencia del mismo para no quitarle mercado a su propio teléfono de referencia de este año.
HTC One con pantalla más grande: qué se espera
Las filtraciones apuntan a que HTC consolidó su estrategia con un modelo que llevó la diagonal hasta las 5 pulgadas, manteniendo el cuerpo metálico como seña de identidad y refinando los bordes para un mejor agarre. En esa evolución se destacó una Duo Camera trasera con enfoque veloz y captura de profundidad, que permite reenfocar tras la toma, grabar a cámara lenta y ajustar parámetros manuales sin renunciar a la sencillez.
El corazón de ese enfoque más ambicioso pasó por un Snapdragon 801 de cuatro núcleos acompañado de 2 GB de RAM, 16 GB de almacenamiento y ranura microSD con soporte para hasta 128 GB. El sistema de altavoces frontales BoomSound se mantuvo con más potencia, y la autonomía ganó peso con batería de mayor capacidad, modo de ahorro extremo y carga rápida para sesiones de uso prolongado.
El fabricante insistió en la experiencia: Android con HTC Sense en versión renovada, BlinkFeed más flexible, barra de notificaciones que adapta el color a cada app y gestos como doble toque para despertar o responder una llamada al acercar el teléfono al oído. Todo ello, reforzado por sensores que actúan como un “sexto sentido” para acelerar acciones cotidianas.
En conectividad, el salto fue completo: LTE/4G, WiFi 802.11ac, NFC, infrarrojos, Bluetooth 4.0 y GPS de alta precisión. Algunas configuraciones habilitaron Dual SIM Dual Active (DSDA) para mantener dos líneas operativas a la vez, y el subsistema de memoria mejoró transferencias gracias al soporte de eMMC rápido, agilizando copias de archivos pesados. El aluminio cubrió gran parte del chasis y se ofreció en gris, plata y dorado.
En fotografía, la apuesta Ultrapixel prioriza capturar más luz con píxeles de mayor tamaño y apertura luminosa, algo útil en baja iluminación. A cambio, la resolución nominal es menor que en otros rivales, lo que puede traducirse en menos detalle al ampliar tomas diurnas. La cámara frontal, generosa para selfies, alcanzó 5 MP BSI con gran angular y funciones Zoe para secuencias y efectos.
Phablet y variantes: el papel del One Max y las ediciones paralelas
El rumor de una pantalla mayor encaja con la línea de HTC One Max, una interpretación tipo phablet que llevó la diagonal hasta las 5,9 pulgadas. Este modelo mantuvo el chasis de aluminio, incorporó un sensor de huellas trasero y permitió ampliar memoria vía microSD tras una tapa desmontable. Con batería en torno a 3.300 mAh, altavoces BoomSound y cámara Ultrapixel, se posicionó como alternativa para quien busca pantalla grande sin renunciar a materiales premium.
El enfoque de rendimiento en el Max se apoyó en un acompañado de 2 GB de RAM, suficiente para mover la resolución Full HD en ese panel amplio. Su tamaño y peso fueron considerables, algo a tener en cuenta para usuarios con manos pequeñas. A su lado, HTC exploró versiones mini y propuestas como una posible Google Edition con Android más limpio, manteniendo el diseño como elemento diferenciador en toda la familia.
El ecosistema de accesorios también sumó valor, especialmente con la funda Dot View, que permite ver la hora, el tiempo y notificaciones a través de una cubierta perforada e incluso interactuar con toques sin abrirla. Esta combinación de materiales, sonido frontal y software pulido es la base sobre la que se apoya la idea de un HTC One con pantalla más grande: ofrecer más superficie sin perder identidad ni ergonomía.
Las señales del mercado y los movimientos de HTC refuerzan la posibilidad de que convivan un One clásico en torno a 5 pulgadas, una versión de pantalla más grande situada entre 5 y 6 pulgadas y variantes especializadas (mini, ediciones de software). El objetivo es cubrir preferencias de tamaño manteniendo metales, sonido frontal, cámara con profundidad y conectividad completa como pilares de experiencia.

