El HTC One S era uno de los mejores dispositivos en relación calidad/precio que había en el mercado. Ofrecía una buena serie de características, llegando a estar cerca de la gama alta, pero con un buen precio y un buen diseño bajo el brazo. Ahora, todos los que adquiristeis un HTC One S, podéis actualizarlo a Android 4.1 Jelly Bean.
Bueno, todos aún no. En realidad, la actualización está expandiéndose a todos los dispositivos de Europa, por lo que si todavía no la habéis recibido, no debéis preocuparos demasiado. Por otro lado, lo que se ha confirmado es la versión libre, por lo que si lo adquiristeis por medio de una operadora, es posible que todavía tengáis que esperar un poco más a que aparezca la versión de operadoras correspondiente autorizada para esa operadora y región en concreto. Sea como sea, lo que parece es que va a ser cuestión de días, o unas pocas semanas, que todos los poseedores de este gama media de la compañía taiwanesa podáis disfrutar de Jelly Bean en vuestro smartphone. Si queréis comprobar manualmente si la actualización está disponible podéis acceder a Ajustes > Acerca del teléfono > Actualización de software, y verificar si tenéis la última versión de software del sistema o hay una nueva disponible. El despliegue se realiza por fases y ya comenzó a distribuirse vía OTA en diferentes mercados, inicialmente en países asiáticos, lo que confirma que su llegada al resto de regiones es inminente.
Cómo comprobar y preparar la actualización OTA

Para que todo vaya sobre ruedas, conviene seguir unas pautas básicas y tener en cuenta varios detalles que afectan a la disponibilidad y a la estabilidad tras el proceso, y conviene consultar cómo saber las novedades de una actualización antes de proceder:
- Comprobación manual en Ajustes > Acerca del teléfono > Actualización de software.
- Descarga siempre por WiFi estable para evitar cortes y consumo de datos.
- Carga de batería alta y, si es posible, el terminal conectado durante la instalación.
- Deja al menos 1 GB de espacio libre y realiza una copia de seguridad previa.
- Si el equipo está rooteado o con recovery modificado, puede ser necesario volver a recovery stock para recibir la OTA.
- Atención a las variantes: el One S con procesador S4 no comparte los mismos paquetes que el modelo con S3.
Si ya podéis haceros con la nueva actualización, pasaréis a tener la compilación 3.16.401.8, y debéis estar al tanto de que el archivo de descarga pesa 612 MB, muchísimo para este tipo de actualizaciones, por lo que recomendamos encarecidamente que solo actualicéis por medio de una red WiFi, y no por 3G, tanto por el consumo de datos como por el tiempo que podría llevar la descarga.
La llegada de Jelly Bean al HTC One S hará que de la mano lleguen todas las mejoras de Project Butter, así como la nueva interfaz de los taiwaneses, HTC Sense 4+, por lo que se notaran mejores significativas en la experiencia de usuario, como por ejemplo un funcionamiento más rápido de la cámara. Asimismo, hay muchos añadidos que podrán ser comprobados por los usuarios después de actualizar. Pero sin duda, los más destacables son los de la mejora de la autonomía. Al optimizarse el consumo de recursos energéticos, se ha conseguido que la batería dure más tiempo, algo que siempre es de agradecer en los dispositivos móviles de hoy en día, que tienen su talón de Aquiles en la autonomía.
Novedades y mejoras tras instalar Android 4.1.1 y Sense 4+
Con esta versión se activan optimizaciones de Project Butter que aportan mayor fluidez al sistema y animaciones más estables, además de cambios funcionales propios de HTC Sense 4+. Entre lo más destacado:
- Bluetooth empareja más rápido y mantiene la conexión con mayor estabilidad.
- Escritorio con desplazamiento más suave e infinito.
- Mejor cobertura en red, datos y WiFi según la zona.
- Nueva opción de ahorro de energía que reduce vibración y animaciones.
- Fotos de contacto a tamaño completo en llamadas.
- Cámara con disparo más veloz y resultados más nítidos; rendimiento general más ágil.
- Compatibilidad con USB OTG para periféricos compatibles.
Problemas conocidos y soluciones rápidas
Aunque la OTA mejora notablemente el sistema, algunos usuarios reportan incidencias puntuales que suelen resolverse fácilmente:
- Teclado sin botón para ocultar: usa el botón Atrás. Vibración de teclas más débil es esperable.
- WiFi conectado sin navegación o fallos de música por USB: reinicia y, si persiste, realiza un restablecimiento de fábrica.
- Lag en escritorio/teclado, barra de notificaciones que no se fija o bucle de arranque: desde el bootloader, ejecuta Clear Storage o, con recovery stock, Factory reset.
- Root/Recovery: si CWM da problemas con los binarios de SuperSU, cambia a TWRP. No uses SuperCID y no mezcles paquetes entre S4 y S3.
Como buena práctica, conviene hacer wipes o un factory reset antes y después de la instalación, tener la batería cargada y recordar que las unidades de operadora pueden recibir la OTA más tarde por validaciones adicionales.
Soporte y actualizaciones posteriores
HTC confirmó que el One S no recibirá nuevas versiones oficiales de Android más allá de Android 4.1.1 con Sense 4+. La decisión se asocia a la complejidad de integrar capas más recientes como Sense 5 y funciones como BlinkFeed, que demandan más recursos. Aun así, el equipo mantiene sus experiencias de cámara y audio optimizadas. Si buscas características más modernas, la comunidad de desarrollo ofrece ROMs personalizadas bajo responsabilidad del usuario. Además, el fabricante ha señalado que dispositivos con 512 MB de RAM suelen quedar fuera de saltos de versión importantes, lo que ayuda a entender la política de soporte.
Si la notificación aún no te ha llegado, paciencia: el despliegue por fases termina alcanzando a todos los HTC One S compatibles. Cuando la tengas, descarga por WiFi, reserva tiempo para completar el proceso y, tras actualizar, disfruta de una experiencia más fluida, una cámara más rápida y una autonomía mejor ajustada en el día a día.

