Si hablamos de HTC y Samsung, y comparamos el éxito que han tenido las dos compañías en el mundo de los smartphones, resulta fácil llegar a la conclusión de que Samsung ha tenido muchísimo más éxito. Si nos fijamos en que las dos compañías tienen diferentes estrategias de mercado, entonces resulta fácil concluir que hay una estrategia más exitosa. Y así es fácil entender que HTC se pueda plantear optar por la estrategia de Samsung y .
Como mínimo, gracias a nuevos datos publicados por medios online, sabemos que la compañía taiwanesa podría estar preparándose para lanzar 14 smartphones diferentes, que podrían ser todos de la familia HTC Desire. No obstante, también barajamos alguna otra opción, como que algunos de esos diferentes smartphones, sean en realidad versiones de otros de ellos. La lista de smartphones que HTC podría lanzar es la siguiente:
- A1
- A11
- A11E
- A12
- A2
- A21
- A31
- A31MG
- A5M
- A50
- A50M
- A51
- A51M
- A6
Podemos llegar a la conclusión de que lo smartphones que cuentan con la misma numeración pero con una letra adicional, son en realidad versiones del smartphone que no cuenta con dicha letra. Quizás podrían ser smartphones que comercializaría una determinada operadora. En cualquier caso, sigue siendo una cantidad notable de smartphones, pues aun descontando los que se «repiten», estamos hablando de unos 10 smartphones diferentes, algo que es totalmente nuevo en la compañía taiwanesa, que en los últimos años se había centrado primero en lanzar un teléfono inteligente de gama alta, y después en algunos smartphones de gama media, pero en una pequeña cantidad.
Ya sabemos de la existencia del HTC A11, un smartphone del que ya hablamos hace unos días, y que podría ser uno de los primeros teléfonos inteligentes con procesador de ocho núcleos y de 64 bits. Es posible que esta sea la nueva estrategia de HTC para conseguir reubicarse en una buena posición en el mercado. Y es que todavía quedamos los que recordamos que hubo un momento en el que HTC era uno de los mejores fabricantes del mercado. Quizás hoy lo sigue siendo, pero desde luego sus resultados de ventas no son precisamente positivos.
Por qué una gama amplia puede ser la palanca de crecimiento

Una oferta extensa permite a HTC segmentar por precio, uso y canal (libre y operadoras), cubrir nichos rentables y responder con rapidez a tendencias. La coexistencia de modelos base y variantes con sufijo (como las que aparecen en la lista) encaja con acuerdos específicos con carriers, paquetes B2B y despliegues por mercados con diferentes requisitos de conectividad.
Además, una familia amplia facilita economías de escala, reutilización de componentes y una cadencia de lanzamientos que mantiene la marca visible. Eso sí, requiere disciplina: nomenclaturas claras, hojas de ruta transparentes y diferencias reales entre variantes para evitar la percepción de “más de lo mismo”.
Lecciones del auge y la caída: diseño, software y precios

La trayectoria de HTC enseña que la coherencia en diseño no puede convertirse en repetición. Hubo etapas icónicas como el HTC One M7 (aluminio y carácter) y decisiones discutibles como One A9 con estética demasiado cercana a Apple. La expansión a formatos como HTC One mini demostró que existe demanda por móviles compactos de corte premium, siempre que el precio y el recorte de especificaciones estén bien calibrados.
En software, HTC Sense fue referente cuando Android era más inmaduro, pero la ventaja se diluyó. Una estrategia moderna pasa por una capa ligera, rápida en actualizaciones y con funciones diferenciales genuinas (multimedia, privacidad, continuidad con accesorios), no por duplicar apps del sistema.
En multimedia, la marca supo diferenciarse con BoomSound y Ultrapixel, aunque no siempre acertó. Recuperar una identidad clara en cámara y audio —con sensores de calidad, procesado consistente y altavoces bien sintonizados— ayudaría a volver a liderar la experiencia.
Y en precios, el aprendizaje es evidente: la gama media y de entrada concentra el volumen. Competir sólo con buques insignia y PVP muy altos limita el alcance. Un porfolio escalonado, con relación calidad-precio sólida, resulta clave para reconstruir cuota.
VR/AR como diferenciador: Viverse y el puente con el smartphone
HTC ha priorizado su apuesta en realidad virtual y aumentada con Vive, consolidando alianzas tecnológicas y una orientación B2B de alto valor. Bajo el paraguas de Viverse, la firma plantea un ecosistema inmersivo en el que el móvil no es un accesorio más, sino la puerta de entrada para usuarios que no poseen cascos XR.
Las declaraciones de directivos de la compañía en foros del sector han apuntado a un regreso a la gama alta con funciones integradas para el metaverso, algo coherente con su estrategia XR. La clave competitiva no es sólo “compatibilidad”, sino la integración fluida entre smartphone y gafas (por ejemplo, emparejamiento sencillo, streaming de apps, notificaciones contextuales y control avanzado).
Este movimiento reduce la distancia entre el negocio móvil y el de VR/AR, y puede crear un efecto de red con servicios, contenidos y accesorios propios, reforzando el valor percibido del teléfono frente a rivales que no tienen un stack inmersivo propio.
La gama media como pilar: U23 Pro y U24 Pro en el tablero
En el frente de volumen, HTC ha presentado propuestas de gama media competitiva que ilustran hacia dónde puede ir la familia Desire o equivalentes. Un ejemplo es el HTC U23 Pro, con pantalla OLED de 120 Hz, cámara frontal de 32 MP, módulo trasero con sensor principal de 108 MP, protección IP67, batería de 4600 mAh con carga por cable e inalámbrica, y un Snapdragon 7 de la serie 1 acompañado de 8/12 GB de RAM y 256 GB ampliables.
En paralelo, el HTC U24 Pro sube el listón con OLED de 6,8 pulgadas a 120 Hz, Snapdragon 7 Gen 3, 12 GB de RAM y 256/512 GB expandibles. Destaca su cámara trasera con sensor principal de 50 MP, ultra gran angular y telefoto de 50 MP con zoom 2x, además de una frontal de 50 MP. La batería es de 4600 mAh con carga rápida de 60 W, inalámbrica de 15 W e inversa, y un precio al cambio que ronda los 550 euros en su versión base.
Ambos enfoques muestran virtudes y retos: buen equilibrio de pantalla, memoria y protección; pero en precio, el mercado compara con marcas muy agresivas. Para que esta estrategia cale, HTC debe aprovechar su valor de marca, ajustar PVP y comunicar mejor su diferenciación (XR, audio, durabilidad, soporte).
Rumores de regreso a la alta gama y posicionamiento
Informes del canal apuntan a un móvil de primera línea centrado en funciones XR y pensado para integrarse con el universo Vive. La idea no es nueva, pero ahora llega con un enfoque más maduro en servicios y hardware optimizado para AR/VR. Si HTC acierta en cámara, rendimiento sostenido y conectividad, podría recuperar visibilidad frente a Samsung, Pixel y los grandes fabricantes chinos.
Gobernanza, sostenibilidad y señales para inversores
La compañía ha afinado su eficiencia operativa, prioriza estándares éticos y transparencia, y avanza en iniciativas ambientales para reducir su huella de carbono. En paralelo, el negocio VR/AR ofrece vías de crecimiento mientras el móvil se reorienta. La volatilidad en mercados financieros ha sido notable, pero los analistas ven con optimismo prudente la apuesta por tecnologías emergentes y las alianzas estratégicas.
En este contexto, ampliar la gama de smartphones —con variantes como las listadas A1/A11/A12 y sus sufijos— cobra sentido si se acompaña de una propuesta clara por segmento, una capa de software ligera y un relato de marca que conecte su herencia móvil con su liderazgo en XR. Si HTC ejecuta con foco en experiencia, precio y disponibilidad, esta hoja de ruta puede devolverle tracción comercial y reputacional.

