Los últimos rumores apuntaban a que HTC tenía casi listo el One M8 Prime, un terminal cuyas principales características pasaban por su prestaciones y alta calidad de fabricación. No obstante, según la información aparecida recientemente, la compañía habría abandonado finalmente el desarrollo de éste para centrarse en el Nexus 8.
Lo último que sabíamos del HTC One M8 Prime es que se trataría de un modelo con una pantalla de hasta 5.5 pulgadas con resolución 2K, esto es, 2.560 x 1.440 píxeles, y en cuyo interior encontraríamos un procesador Snapdragon 805 a 2,3 GHz y cámara dual de 18 megapíxeles, tal y como apuntamos hace unas semanas. Desde luego, se trataba de un modelo premium que unía las mejores especificaciones con la resistencia al agua, pero HTC ha decidido abandonarlo para centrarse en un nuevo dispositivo aún mejor para la segunda mitad del año.
Éste terminal contaría con una pantalla de 5,2 pulgadas y sustituiría al HTC One Max, pero lo más importante es que este abandono se ha debido sobre todo a la responsabilidad de la fabricación del Nexus 8. Llevamos bastante tiempo hablando de esta tableta de Google que, hasta ahora, suponíamos que aparecería durante el Google I/O que tendrá lugar dentro de apenas unos días.
HTC y el Nexus 8: señales, codenames y proveedores

La prioridad de HTC con el Nexus 8 se apoyó en distintas pistas técnicas que circularon en el ecosistema de Google. En repositorios de desarrollo aparecieron referencias al nombre en clave “flounder”, habitual en las tablets Nexus, lo que reforzaba la idea de que la marca taiwanesa asumía un papel clave en el proyecto. A ello se sumó que, aunque se había barajado previamente el identificador LG V510 como candidato para una tablet Nexus, las filtraciones posteriores desplazaron el foco hacia HTC como fabricante más probable.

En el terreno de especificaciones, las quinielas hablaban de un panel entre 8 y 8,9 pulgadas, marcos contenidos y un enfoque claro en rendimiento y multimedia. Incluso se llegó a comentar la exploración de distintas plataformas de procesador para equilibrar potencia, autonomía y temperatura, una práctica habitual en la familia Nexus cuando el software de Android introduce nuevas capacidades gráficas o de 64 bits. Paralelamente, se esperaba que Google evitara solapar anuncios con el protagonismo de Android Wear, por lo que la presentación de la tablet podía desplazarse a una ventana específica.
No obstante, según la información a la que nos referimos hoy, HTC está en estos momentos inmersa en la fabricación del dispositivo, por lo que es bastante improbable que haga su aparición durante la conferencia de desarrolladores. Si bien muchos de nosotros lo esperábamos para entonces, seguramente Google opte por presentar un nuevo evento más tarde en el que veremos por primera vez y de forma real la tableta.
Junto con Android Wear, el sistema operativo diseñado para wearables, el Nexus 8 es lo más esperado del Google I/O, aunque todo apunta a que tendremos que esperar algo más. ¿Llegará demasiado tarde el dispositivo al mercado? ¿O contará con las novedades suficientes para ser uno de los más triunfadores del año?
Lo que sí llegó con el HTC One M8: hardware y software

Aunque el M8 Prime no vio la luz, el HTC One M8 marcó el listón del catálogo de la marca: Snapdragon 801 (MSM8974AB) a 2,3 GHz, 2 GB de RAM, almacenamiento de 16/32 GB con microSD hasta 128 GB, y una pantalla SuperLCD3 de 5 pulgadas con resolución Full HD y cristal Gorilla Glass 3. El sonido fue otro punto diferencial gracias a los altavoces frontales BoomSound.
En fotografía, su apuesta por la Duo Camera combinaba un sensor de 4 Ultrapíxeles con un secundario de 2 MP para capturar información de profundidad, permitiendo reenfoque y efectos con más detalle. La frontal de 5 MP con gran angular destacó por su modo selfie. La autonomía corría a cargo de una batería de 2.600 mAh, optimizada con modos de ahorro y una gestión energética mejorada por software.
Con HTC Sense 6 sobre Android, el M8 estrenó el renovado BlinkFeed, gestos como el doble toque para activar pantalla, un modo espera extendido, integración con apps como Fitbit, control por infrarrojos para TV y la famosa funda Dot View. Todo este conjunto consolidó al M8 como un terminal de diseño metálico refinado, bordes más redondeados y ergonomía muy cuidada.
En algunas regiones, el precio de salida de la variante de 32 GB se posicionó en la franja alta del mercado, reforzando su carácter de buque insignia frente a rivales directos de la gama premium.
Actualizaciones y horizonte de soporte

Un punto llamativo fue el compromiso de HTC con el ciclo de vida del M8. A pesar de que muchos fabricantes establecen una frontera de 18 meses para grandes actualizaciones, la compañía confirmó a través de su equipo de gestión de producto (como Mo Versi) la llegada de Android M al M8. Este movimiento, más allá de aportar mejoras y parches, demostró una política de soporte destacable respecto a su competencia.
Rumbo alternativo: un M8 con Windows Phone

En paralelo, cobró fuerza la idea de un HTC One M8 con Windows Phone. La red publicitaria AdDuplex detectó el identificador HTC6995LVW, asociado a Verizon, y el equipo habría pasado la certificación WiFi de la WiFi Alliance para Windows Phone 8.1. Aunque HTC ya había mostrado su intención de volver a la plataforma de Microsoft, estos indicios situaron el proyecto más cerca del mercado y abrían la puerta a un catálogo de gama alta menos dependiente de los Lumia.
La cancelación del M8 Prime en favor del Nexus 8 se entiende como una decisión estratégica: concentrar recursos en un producto de referencia para Google, sin renunciar a pulir la propuesta del M8 y explorar variantes de sistema operativo. La combinación de señales de desarrollo, soporte de software extendido y diversificación apuntó a una HTC enfocada en calidad, coherencia de gama y colaboraciones que maximizan visibilidad.

