
Parecía imposible que ningún fabricante pudiera competir con Apple y Samsung. Marcas como HTC, LG y Sony tienen muy buenos móviles, pero sus resultados en ventas nunca acaban siendo muy muy positivos, o no al nivel de sus dos rivales. En su momento pareció aparecer en el horizonte Xiaomi. Sin embargo, Huawei ha sido la compañía que ha sido capaz de plantar cara a los dos gigantes del mercado. ¿Cómo?
Hace años, cuando Huawei todavía no tenía un papel especial en el mercado, más allá que el de comercializar móviles chinos más baratos que los de la competencia, tuve la oportunidad de probar uno de los mejores móviles de Huawei. Hay que decir, que en aquel momento me lo prestaron porque pocos redactores les pedían móviles, y a mí no me prestaban ni mucho menos los mejores. Hoy en día ha cambiado la situación tanto para Huawei como para mí, pero lo cierto es que en aquel momento recuerdo el Huawei como un móvil con un buen diseño, pero con carencias en su funcionamiento y acabados.

Hoy en día no es así. En unas cuantas generaciones los móviles de Huawei han conseguido convertirse en algunos de los mejores del mercado. El Huawei P9, por ejemplo, es un móvil simplemente magnífico. El Nexus 6P es otro ejemplo de un gran smartphone.
Pero a todo esto hay que sumar los grandes esfuerzos que hacen con los Honor, móviles de un nivel increíble y una buenísima relación calidad/precio. Y todo ello sin olvidarnos de una buena estrategia en la gama media con las versiones Lite de sus buques insignia. La compañía tiene como meta alcanzar en unos años a Apple y Samsung. Pueden conseguirlo. Tienen detrás una gran historia en el mundo de la tecnología y una gran cantidad de patentes con las que trabajar, por lo que quizás esa sea su gran baza. Veremos si finalmente lo consiguen.
I+D, patentes y una cadena de valor propia
El gran salto de Huawei llega al transformar su perfil de “fabricante económico” en referente global de investigación. La compañía destina de forma constante una parte muy relevante de sus ingresos a I+D, acumulando inversiones que superan ampliamente el umbral de los cientos de miles de millones en su última década y posicionándose en rankings internacionales de innovación.
Ese músculo se traduce en tecnologías propietarias: chips avanzados para IA, sistemas de bisagra de precisión, cristal Kunlun para mayor resistencia o su propio sistema MetaERP para gestión empresarial. El objetivo es claro: reducir dependencias, acelerar ciclos de producto y blindar su propuesta de valor.
Liderazgo en wearables y salud conectada
Los últimos informes de analistas del sector sitúan a Huawei como líder mundial en wearables, con crecimiento interanual de dos dígitos (por encima del 40% en periodos recientes) y una cuota que ronda el 17%. Este empuje llega gracias a mejoras tangibles en seguimiento deportivo y de salud, con líneas como Watch GT, Watch D (capaz de medir tensión arterial) y Watch Fit que cubren desde presupuestos ajustados hasta segmentos premium.
Además, el ecosistema se integra con sus móviles y con HarmonyOS: datos, notificaciones y apps fluyen de forma más natural, lo que refuerza el uso diario y eleva la retención de usuarios. El wearable, en Huawei, no es un accesorio aislado, sino una extensión de su plataforma.
Plegables: ingeniería de bisagras y experiencia de uso

Huawei fue de las primeras en prever que las pantallas plegables marcarían una nueva etapa. Desde el Mate X original hasta generaciones como Mate X2, Mate X3/5, Pocket y el Mate XT de triple pliegue, ha resuelto los grandes retos del formato: arrugas casi imperceptibles, reducción de peso y mayor durabilidad.
La combinación de bisagra de gota de agua, materiales avanzados y un software que realmente aprovecha el gran formato ha llevado a la marca a liderar este segmento en China en varios trimestres, con cuotas que superan con holgura el resto de competidores.
La estrategia cubre todos los frentes: Pocket 2 en formato tipo concha, Nova Flip para quienes buscan precio contenido, propuestas como Pura X con formatos originales y el tope de gama Mate XT, capaz de funcionar como móvil y como tablet. Incluso en rangos de precio premium (en torno a 1.000–1.500 euros), la acogida del público ha sido notable.
HarmonyOS Next: ecosistema propio y foco en rendimiento
HarmonyOS Next consolida la apuesta por un sistema operativo independiente de Android. Más allá del cambio técnico, y ante dudas sobre cómo instalar aplicaciones de Google en móviles Huawei, el valor está en atraer desarrolladores para garantizar apps nativas y en crear sinergias entre móvil, wearables, tablets y hogar conectado. En dispositivos activos, la plataforma ya se cuenta por cientos de millones, superando el umbral de los mil millones en el agregado del ecosistema.
Informes recientes en China señalan cuotas de doble dígito para HarmonyOS y una migración gradual de usuarios desde Android, impulsada por rendimiento, privacidad y la integración con hardware propio. Para el usuario final, esto se traduce en mejor autonomía y fluidez en el día a día.
Marketing, gamas y canales: la palanca Honor y los “Lite”
En paralelo a la tecnología, la marca ha elevado su reconocimiento global gracias a colaboraciones con influencers y presencia constante en citas como el Mobile World Congress. Estas acciones muestran innovaciones y consolidan la credibilidad del portfolio frente a Apple y Samsung.
En producto, Huawei combina buques insignia con versiones Lite muy competitivas, y empuja una propuesta de valor agresiva con Honor, que mantiene una estupenda relación calidad/precio y alimenta su cuota en gama media. La segmentación y la cobertura de precio-resolución son clave en su crecimiento.
Más allá del smartphone: cloud, redes y automoción inteligente
El negocio de consumo se apoya en dos pilares que sostienen el conjunto: la nube y las telecomunicaciones. Huawei sigue siendo un actor central en infraestructura de redes y acelera en cloud gracias a la demanda de soluciones de IA y servicios empresariales.
A esto se suma la división de software para vehículos y conducción asistida, con alianzas con fabricantes que integran sus sistemas en modelos de alto rendimiento. Este vertical, que ya ha logrado rentabilidad, diversifica ingresos y añade tecnología de vanguardia que más tarde permea al mundo del móvil (sensores, eficiencia, algoritmos).
Con esta combinación de I+D sostenida, ecosistema propio, liderazgo en wearables, dominio de los plegables y una estrategia de marketing eficaz, Huawei ha tejido una propuesta integral que explica por qué, de competir por precio, ha pasado a disputar la parte alta del mercado móvil a los gigantes tradicionales.