Desde el momento en el que Apple presentó el iPhone X y sustituyó Touch ID por Face ID, lo que reavivó el debate sobre el desbloqueo por huella dactilar o el reconocimiento facial. Ahora, Huawei presenta su propia versión de Face ID a través de su submarca Honor, pero la apuesta de la compañía va mucho más allá de copiar a Apple: su objetivo es convertir el reconocimiento facial 3D en un estándar avanzado dentro del ecosistema Android y en la gama alta de sus propios dispositivos.
Huawei muestra su propio Face ID

Recientemente ha tenido lugar la presentación del nuevo Honor V10, el nuevo teléfono móvil de la submarca Honor de Huawei. Desde la compañía china no han querido perder la ocasión y han aprovechado el evento para empezar a mostrar su propia versión de Face ID, un sistema de reconocimiento facial que busca combinar seguridad, comodidad y velocidad.
En la práctica, el reconocimiento facial de Huawei permite activar el desbloqueo facial en Android y desbloquear el dispositivo o acceder a aplicaciones protegidas utilizando los datos biométricos del rostro, incluso en lugares con poca luz. Igual que ocurre con otros sistemas avanzados, es importante colocarse frente a la pantalla del dispositivo para que todos los sensores puedan capturar la información necesaria de la cara de forma fiable.
Para registrar la cara, el proceso es similar al de otros móviles Android con desbloqueo facial: basta con iniciar el asistente de configuración, similar al flujo de Face Match de Google Assistant, pulsar en la opción equivalente a Comenzar, situar el rostro frente al dispositivo y seguir las instrucciones que aparezcan en la pantalla para que el sistema capture los datos faciales en varias posiciones. Una vez completado el registro, el teléfono utilizará esa plantilla de referencia para comparar cada nuevo intento de desbloqueo.
La gran diferencia de la propuesta de Huawei respecto al reconocimiento facial básico de Android está en que la compañía se apoya en un conjunto de sensores especializado, que va mucho más allá de la simple cámara frontal. Esto acerca su funcionamiento a lo que popularmente se conoce como Face ID, es decir, un reconocimiento facial tridimensional con mayor nivel de seguridad que las soluciones 2D.
Cómo funciona el Face ID de Huawei y qué sensores utiliza
¿Cómo funciona el Face ID de Huawei? Inspirado en el Face ID del iPhone X, el sistema se basa en una serie de sensores que trabajan en conjunto: una cámara RGB, una cámara de infrarrojos, dos LED RGB, un sensor de proximidad y un láser proyector. Todos ellos permiten un reconocimiento facial 3D capaz de crear un mapa muy detallado del rostro, incluso en entornos con poca o ninguna iluminación ambiental.
La clave está en el uso de tecnologías de tipo ToF (Time of Flight) y luz estructurada: el proyector lanza un patrón de puntos infrarrojos sobre la cara, la cámara de profundidad capta cómo rebotan y el sistema calcula distancias y volúmenes. Desde Huawei aseguran que su solución es capaz de detectar alrededor de 300.000 puntos en el rostro de una persona en apenas unos segundos, lo que se traduce en un modelo tridimensional extremadamente preciso.
Gracias a este mapeo avanzado, Huawei afirma que con este sensor se podría desbloquear el teléfono en 0,4 segundos, una cifra muy competitiva frente a los lectores de huellas dactilares bajo pantalla y a otros sistemas de reconocimiento facial 2D que dependen únicamente de la cámara frontal tradicional.
Además del desbloqueo del terminal, esta arquitectura de sensores permite implementar un sistema biométrico suficientemente robusto como para usarse en transacciones seguras, validación de pagos móviles y acceso a aplicaciones sensibles, como bancos, gestores de contraseñas o servicios corporativos. El objetivo de Huawei es reunir lo mejor de ambos mundos: una autenticación tan cómoda como mirar a la pantalla, pero con un nivel de seguridad cercano al de un lector de huellas.
Otro aspecto que destaca es el comportamiento en condiciones de oscuridad. Mientras que las soluciones basadas solo en cámara RGB tienen serios problemas cuando no hay luz, el uso combinado de infrarrojos, LEDs y sensor ToF permite que el reconocimiento facial de Huawei funcione incluso de noche, sin necesidad de encender la pantalla al máximo brillo o recurrir al flash.
Animoji, expresiones faciales y usos lúdicos del reconocimiento 3D

No solo pretenden usarlo para ser capaces de desbloquear smartphones. Desde Huawei quieren convertir toda esta tecnología en una base para nuevas experiencias visuales y de comunicación. Entre ellas, han mostrado su propia versión de los Animoji de Apple, que aprovecharon para presentar durante el lanzamiento del Honor V10.
Estos avatares animados se benefician directamente del mapeo 3D del rostro, de forma que pueden replicar con mayor precisión los gestos de la persona: movimientos de cejas, mejillas, inclinación de la cabeza y, según destaca la propia Huawei, incluso la detección de la lengua para ampliar el número de expresiones disponibles. Todo ello se traduce en emojis animados más expresivos y realistas que las soluciones que solo dependen de la cámara frontal 2D.
El uso de reconocimiento facial 3D también puede extenderse a aplicaciones de realidad aumentada, filtros en redes sociales o avatares virtuales en videollamadas. Al contar con un modelo tridimensional de la cara, es posible aplicar efectos que respetan mejor la profundidad, las sombras y la posición real de cada rasgo, algo que mejora notablemente la calidad del resultado frente a los filtros planos tradicionales.
Para el usuario final, esto significa que el reconocimiento facial de Huawei no solo sirve para abrir el móvil, sino que también se convierte en una plataforma con potencial para juegos, animaciones y funciones creativas que pueden ir llegando con futuras actualizaciones de software y nuevas versiones de la capa de personalización.
Replicando Face ID en Android y la apuesta de Huawei
Huawei ha sido la primera en mostrar una versión funcional de un Face ID propio para Android dentro de su ecosistema. Desde la presentación del iPhone X no son pocos los que han intentado replicar su tecnología de reconocimiento facial avanzado. En Android Ayuda ya os explicamos cómo funciona el reconocimiento facial de Android que viene de serie, y os contamos un método con el que replicar el desbloqueo rápido con un Face ID a lo Android, aprovechando las herramientas que ofrece el propio sistema operativo.
Sin embargo, la mayoría de implementaciones presentes en el ecosistema Android se basaban en un reconocimiento facial 2D apoyado solo en la cámara frontal, lo que las hacía más vulnerables a intentos de suplantación usando fotografías o vídeos. Hubo excepciones de móviles con sensor 3D de reconocimiento facial, como Pixel 4, Oppo Find X, LG G8 o Xiaomi Mi 8, pero esa línea se fue abandonando en favor del lector de huellas bajo pantalla y de diseños sin notch ni grandes recortes.
Huawei, por su parte, ya introdujo sensores ToF y luz estructurada en su familia Mate, convirtiéndose en uno de los representantes más sólidos del reconocimiento facial avanzado fuera de Apple. La propia marca ha seguido investigando para lograr una solución que permita mantener la seguridad biométrica de un sistema 3D sin renunciar al diseño casi «todo pantalla» que demanda el usuario actual.
Los Animoji también han sido trasladados al sistema operativo de Google gracias a Supermoji. Cabe destacar que esta versión especial de los emoji no depende de los sensores 3D, sino solo de las cámaras. El resultado es que replicar la experiencia de uso de un iPhone X es más o menos posible hoy en día, teniendo en cuenta las limitaciones que supone no disponer de estas funciones de serie y de un hardware tan especializado como el que Huawei y Apple integran en sus gamas altas.
No obstante, Huawei ya ha dado el primer paso firme y todo apunta a que seguirá evolucionando en esta dirección. Otras como Xiaomi seguirán la estela y no parece que quede mucho para contar de forma más habitual con desbloqueos faciales 3D en Android, posiblemente integrados bajo la propia pantalla para eliminar elementos como el notch o el agujero en pantalla y combinar así estética, comodidad y seguridad.
El movimiento de Huawei, reforzado por los rumores de sistemas de reconocimiento facial 3D bajo el panel OLED en futuras generaciones de la serie Mate, apunta a una nueva etapa en la biometría móvil. Si la compañía logra producir en masa esta tecnología invisible y fiable, podría forzar al resto de fabricantes Android a replantearse su dependencia casi absoluta del sensor de huellas y devolver el protagonismo al desbloqueo facial avanzado como uno de los pilares de la seguridad en smartphones.
Todo este desarrollo sitúa a Huawei como uno de los pocos fabricantes capaces de competir de tú a tú con el Face ID de Apple, ofreciendo una alternativa basada en Android y centrada tanto en la protección del usuario como en nuevas experiencias interactivas que aprovechan al máximo el mapa tridimensional del rostro.

