Hay móviles más allá del Samsung Galaxy Note 5 y del iPhone 6s de cara a lo que nos queda todavía de año. Uno de ellos podría ser un claro rival de estos en el sector de los móviles de gran pantalla. Hablamos del Huawei Mate 8, que es más que un móvil grande al contar con un conjunto de componentes de altísimo nivel y una clara apuesta por la productividad.
Nuevo procesador
Uno de los componentes a destacar del nuevo móvil tendrá que ver con su procesador. Hace nada Huawei ha presentado el Kirin 950, un chipset de gama alta fabricado en 16 nm con arquitectura big.LITTLE (4x Cortex-A72 + 4x Cortex-A53) y GPU Mali-T880 MP4. Este procesador es de 64 bits y de ocho núcleos, capaz de alcanzar hasta 2,3-2,4 GHz, con un salto notable en eficiencia y rendimiento respecto a generaciones previas. En CPU compite sin complejos con los mejores, mientras que en GPU rinde muy bien moviendo resolución Full HD. El módem del chipset admite hasta LTE Cat.10, aunque el Mate 8 integra LTE Cat.6 para su comercialización global, un equilibrio que prioriza estabilidad y autonomía.
Junto al procesador, el Mate 8 llega con versiones de 3 GB de RAM + 32 GB y de 4 GB de RAM + 64/128 GB, con almacenamiento ampliable mediante microSD (hasta 256 GB en función de la región). El conjunto se completa con una pantalla de 6 pulgadas IPS-NEO Full HD y una cámara principal de 16 megapíxeles con sensor Sony IMX298, además de una frontal de 8 megapíxeles.

¿Cómo será y cuándo llegará?
Hoy mismo han aparecido unas fotografías del Huawei Mate 8, que finalmente han resultado ser falsas y ser una modificación del Huawei Honor 7. En cualquier caso, Huawei ha sido una compañía que desde hace tiempo utiliza materiales de alto nivel para sus smartphones de mayor gama. Por lo que podríamos ver, o bien un móvil con una carcasa posterior completamente metálica, o bien un móvil con una carcasa posterior de cristal y tan solo un marco metálico.
En la práctica, el Mate 8 apuesta por un cuerpo unibody de aluminio muy bien rematado, con dimensiones de 157,1 x 80,6 x 7,9 mm, peso de 185 g y un frontal muy aprovechado gracias a marcos contenidos. Ofrece varios colores (champagne gold, moonlight silver, space grey y mocha brown). Su lanzamiento internacional se realizó en un gran evento de tecnología y se puso a la venta en más de 30 países. Dependiendo del mercado, se comercializó la variante de 3/32 GB y, en determinadas regiones, también 4/64 y 4/128 GB. Como referencia, el precio de salida oficial se situó en torno a 599 € (3/32) y 699 € (4/64).
Diseño y pantalla
Huawei ha conseguido un lenguaje de diseño reconocible: aluminio de primera, líneas limpias y cristal 2.5D al frente con Gorilla Glass 4. El lector de huellas circular se sitúa en la parte trasera, en una posición natural, con desbloqueo rapidísimo (aprox. 0,5 s) y alta fiabilidad. El altavoz principal se coloca en el borde inferior.
Rendimiento, conectividad y sonido
El Kirin 950 es el hardware que necesitaba Huawei: gran CPU, eficiencia térmica y un salto claro en la parte gráfica con la Mali-T880 MP4. En benchmarks y en las primeras pruebas de rendimiento se codea con lo mejor y, al moverse en Full HD, los juegos van muy fluidos. El salto a 16 nm se nota en menos consumo y menor calentamiento.
En conectividad, el Mate 8 cumple con LTE Cat.6, WiFi 802.11 a/b/g/n/ac (2,4 y 5 GHz), Bluetooth 4.2, NFC y posicionamiento global con GPS, GLONASS y BeiDou. Hay radio FM y puerto microUSB 2.0 con OTG. La bandeja Dual SIM es de tipo híbrida: debes elegir entre una segunda nanoSIM o una microSD. A nivel de bandas, el terminal cubre múltiples frecuencias 2G/3G/4G para una compatibilidad amplia en numerosos países.
El sonido por auriculares es limpio y potente, apto para usar como fuente externa; el altavoz integrado cumple, aunque no es el más cañero de su rango. Funciones como Super Hands‑Free 3.0 mejoran las manos libres con varios micrófonos, detección direccional y buena captación hasta unos 3 metros.
Batería y carga
La batería de 4.000 mAh es uno de los grandes valores de la familia Mate. Con esta capacidad, pantalla Full HD y el Kirin 950 eficiente, el Mate 8 ofrece dos días reales para la mayoría de usuarios. En pruebas de autonomía y de estrés gráfico consigue resultados muy por encima de muchos rivales. Incluye carga rápida 9V/2A: alrededor de 37% en 30 minutos y en torno a 90 minutos para completar.
El gestor de energía de EMUI añade modos de uso (Rendimiento, Inteligente y Ultra), avisos sobre apps que consumen en exceso y optimizaciones automáticas. Android 6.0 aporta Doze para dormir procesos y alargar aún más los tiempos en reposo.
Cámaras y vídeo
El sensor principal Sony IMX298 (16 MP) con OIS de 3 ejes, PDAF y óptica f/2.0 entrega fotos con mucha definición y buen color cuando hay luz. En condiciones complicadas, mantiene el tipo, si bien algunas propuestas tope de gama logran algo menos de ruido. Los modos Panorámico, Light Painting y Super Night permiten jugar con largas exposiciones; también hay controles manuales y separación de enfoque/exposición al pulsar y mantener en pantalla.
Para selfies, la cámara frontal es de 8 MP con modo belleza configurable. En vídeo, el Mate 8 graba hasta 1080p a 60 fps, con opción de estabilización electrónica a 1080p/30 y cámara lenta a 720p/120 fps. No ofrece 4K, pero la calidad de imagen y, especialmente, el audio capturado están a buen nivel.
Software y seguridad
El Mate 8 llega con Android 6.0 Marshmallow y EMUI 4.0, una capa muy pulida a nivel de estabilidad y optimización. Incorpora multiventana, gestos con nudillos (capturas, recortes o activar pantalla dividida), botón flotante y herramientas para uso a una mano. EMUI también incluye desfragmentación automática y ajustes finos de permisos.
El sensor de huellas trasero es de última generación, siempre activo, extremadamente rápido y compatible con estándares como FIDO. Permite registrar varios dedos, desbloquear el terminal y proteger datos y pagos compatibles con mayor robustez.
Con su pantalla grande, autonomía descomunal, procesador eficiente y un diseño de primer nivel, el Huawei Mate 8 se afianza como una de las phablets más completas para quien prioriza productividad, rendimiento sostenido y batería sin renunciar a una cámara competente y una experiencia de software estable.
