El Huawei Mate 8 aterriza como uno de los grandes smartphones de su generación y, por ambición y fichas técnicas, un aspirante firme a medirse con los mejores. Por eso lo comparamos cara a cara con tres pesos pesados que encarnan distintos enfoques de la gama alta: Samsung Galaxy S6 Edge+, iPhone 6s Plus y Nexus 6P. La idea es ir a los puntos que más importan en el uso diario —pantalla, rendimiento, cámara, batería, memoria y software— y explicar, con detalle, dónde brilla cada uno.
Pantalla de 6 pulgadas
El Nexus 6P es el que, sobre el papel, más debería parecerse al Huawei Mate 8. Ambos comparten sello de fabricación y apuntan a la misma franja de usuarios que quieren un gran formato. Ahora bien, no son móviles calcados. El Huawei Mate 8 apuesta por una pantalla de 6 pulgadas, mientras que el Nexus 6P y el Galaxy S6 Edge+ se quedan en 5,7 pulgadas, y el iPhone 6s Plus baja hasta las 5,5 pulgadas. Más allá del tamaño, hay diferencias importantes en tecnología y resolución.
El Mate 8 utiliza un panel Full HD (1.920 x 1.080) con cristal 2.5D y marcos contenidos. Este enfoque prioriza la eficiencia energética y la fluidez, algo especialmente interesante en pantallas grandes. En el otro extremo, Galaxy S6 Edge+ y Nexus 6P suben el listón con Quad HD (2.560 x 1.440), que aporta más densidad de píxeles y definición fina en texto e imagen. El iPhone 6s Plus, por su parte, mantiene un panel Retina HD 1080p con un excelente calibrado y un plus diferencial: 3D Touch, que reconoce diferentes niveles de presión para atajos y gestos.
En experiencia visual, la curva del Galaxy S6 Edge+ añade un punto distintivo a la interacción con sus bordes, mientras que el Mate 8 opta por bordes redondeados y cuerpo de aluminio para una apariencia sobria y premium. En todos los casos hay alto nivel de brillo y buen contraste, con ventaja habitual del Super AMOLED de Samsung en negros puros y del AMOLED del Nexus 6P en contraste, frente al LCD del Mate 8 y el iPhone, que responden con colores muy consistentes y menos variaciones en ángulos extremos.
Al final, si priorizas densidad y detalle máximo, Galaxy S6 Edge+ y Nexus 6P marcan la pauta; si buscas autonomía y suavidad a gran diagonal, el Full HD del Mate 8 es una apuesta sólida y equilibrada, en la línea de lo que ya ofrece un iPhone 6s Plus con 1080p.
El verdadero buque insignia
Hace no tanto, Huawei presentó el Mate S como una evolución del Mate 7 con panel de 5,5 pulgadas. Aun siendo notable, no alcanzaba el objetivo de un gran formato con máximo rendimiento. Ese papel lo asume el Huawei Mate 8, que estrena el Kirin 950 de ocho núcleos y se sitúa como buque insignia real de la casa. Este procesador, junto con la RAM de 3 o 4 GB según versión, permite mover con soltura la interfaz, aplicaciones pesadas y multitarea sin titubeos.
La comparativa en rendimiento puro se empatiza con sus rivales: el Exynos 7420 del Galaxy S6 Edge+ fue referencia en potencia y eficiencia en su lanzamiento, y el Apple A9 del iPhone 6s Plus brilla en rendimiento por núcleo y en la consistencia del ecosistema con 2 GB de RAM. El Nexus 6P con su plataforma de Google ofrece optimizaciones muy finas en Android, una experiencia fluida y limpia y una excelente gestión del rendimiento sostenido en sesiones largas de uso, juegos o cámara, como muestra una comparativa de IA en móviles.
En memoria interna, Huawei tomó una decisión acertada que lo diferencia: la versión base del Mate 8 arranca en 32 GB. Podría haber optado por 16 GB para ajustar precio, pero la compañía coloca el listón donde debe estar en un flagship moderno. Además, cuenta con versiones de 64 y 128 GB y, crucial para usuarios avanzados, ampliación mediante microSD. Es el único de estos cuatro con esta posibilidad, ya que Galaxy S6 Edge+, iPhone 6s Plus y Nexus 6P dependen de la capacidad comprada. De hecho, el iPhone ofrece una opción base de 16 GB en algunas configuraciones, algo justo si grabas mucho vídeo o instalas juegos pesados.
Todos incorporan lector de huellas de alta precisión: el Mate 8 lo integra en la parte trasera con desbloqueo rapidísimo, el Nexus 6P lo sitúa también detrás con gran acierto ergonómico, y tanto Galaxy S6 Edge+ como iPhone 6s Plus lo incluyen en el frontal para desbloquear y pagos móviles. La biometría en estos cuatro ya no es un extra, sino un estándar fiable.
En conectividad, el Mate 8 ofrece variantes con dual SIM (según mercado) y soporte para LTE Cat.6 con velocidades teóricas de hasta 300/50 Mbps. En la práctica, todos garantizan 4G rápido, WiFi de doble banda, Bluetooth y NFC (salvo particularidades de región en pagos móviles del iPhone). Son equipos a la altura para viajar o exprimir redes de alta velocidad.
No obstante, algo que habría que destacar es el hecho de que el smartphone cuente en su versión más básica con una memoria de 32 GB. Si el objetivo era que el móvil fuera económico, integrar una memoria de 16 GB en la versión más básica, podría haber sido incluso algo lógico. Nadie los hubiera criticado. Al fin y al cabo, es un móvil económico, si quieres algo más, puedes gastarte más dinero. Pero no, la versión más básica cuenta con una memoria de 32 GB, pues consideran que esa es la memoria con la que debería contar un buque insignia. El iPhone 6s Plus cuenta con una memoria de 16 GB en su versión más básica. E incluso el Huawei Mate 8 cuenta con una versión de 128 GB. El Nexus 6P está disponible en las mismas tres versiones de memoria interna. Además, el Huawei Mate 8 es el único de estos cuatro móviles en el que se puede ampliar la memoria con una tarjeta microSD.
Cámara
Comparar las cámaras de estos cuatro no es solo cuestión de megapíxeles. Importan el tamaño de sensor, la óptica, la estabilización, el enfoque y, muy especialmente, el procesado, como explica por qué una cámara de 12 megapíxeles puede ser mejor. Aquí cada marca apuesta por una receta distinta. El Huawei Mate 8 monta un sensor Sony de 16 MP con estabilización óptica y una frontal de 8 MP. Tanto la principal como la selfie graban en 1080p. Es, entre estos cuatro, el único que no puede grabar en 4K, un detalle a considerar si grabas vídeo de alta resolución de forma habitual.
El Nexus 6P emplea una cámara de 12 MP que, con gran tamaño de píxel y el eficaz modo HDR+, consigue resultados muy solventes, especialmente en escenas de alto contraste. El iPhone 6s Plus también apuesta por 12 MP y estabilización óptica, con un enfoque en consistencia de color y una app de cámara extremadamente simple que prioriza el “apuntar y disparar”. El Galaxy S6 Edge+, con 16 MP y estabilización óptica, ha sido referencia en enfoque rápido, detalle y HDR, apoyado por un procesado que mantiene ruido a raya sin perder demasiada textura.
Más allá de la resolución, el comportamiento en la práctica es muy parejo cuando hay buena luz: obtendrás fotos nítidas y con color muy fiel; para ejemplos, consulta los 10 móviles con mejor cámara. Donde aparecen matices es en la velocidad de enfoque y en el tratamiento del ruido con poca luz. La combinación de detección de fase y contraste ayuda a lograr enfoques veloces en los cuatro, con un plus en rapidez para Galaxy S6 Edge+ y Nexus 6P, y un modo Pro en el Mate 8 que permite ajustar parámetros manuales con rapidez, un equilibrio interesante entre control y sencillez. El iPhone, como siempre, reduce opciones para simplificar y te deja la creatividad más avanzada en manos de apps de terceros.
Batería y software
La autonomía es uno de los apartados que más condiciona la experiencia en gran formato. El Huawei Mate 8 parte con ventaja gracias a una batería de 4.000 mAh, cifra holgada que, unida a su panel Full HD y a la eficiencia del Kirin, le permite estirar el día con uso intensivo e incluso llegar al segundo día en perfiles moderados. El Galaxy S6 Edge+ se sitúa en 3.000 mAh, con carga rápida y muy buena optimización, mientras que el Nexus 6P ronda los 3.450 mAh, también solvente para completar la jornada larga. El iPhone 6s Plus, con aproximadamente 2.750 mAh, compensa con su optimización en iOS y, en uso mixto, alcanza sin problemas el final del día para la mayoría de usuarios.
En software, el Mate 8 estrena EMUI 4.0 sobre Android 6.0, con funciones propias, gestión de energía avanzada y un abanico amplio de personalización. El Nexus 6P apuesta por la experiencia Android pura, con acceso preferente a actualizaciones y un rendimiento muy limpio. El Galaxy S6 Edge+ llegó con Android y la capa de Samsung, que añade funciones útiles para sus bordes curvados y multitud de ajustes. El iPhone 6s Plus confía en iOS, un ecosistema sólido que destaca por su continuidad, su tienda de apps y un rendimiento sostenido muy pulido.
Con todo este contexto, el Huawei Mate 8 es un móvil de gama alta con capacidad real para desafiar a los mejores. Desde un punto de vista estrictamente técnico, es cierto que es algo más básico en dos puntos concretos frente a los tope de gama de Samsung, Apple o el propio Nexus: su pantalla no es Quad HD y su cámara no graba en 4K. A cambio, ofrece una autonomía superior, un gran rendimiento, microSD para crecer en almacenamiento y una experiencia general muy cercana a los mejores, manteniendo una relación calidad-precio difícil de igualar en su segmento.
Cuando los rivales directos renuevan catálogo, elevan el listón en algún apartado concreto, y aun así el Mate 8 permanece como alternativa sólida por equilibrio: gran pantalla a 6 pulgadas, batería generosa, hardware potente, memoria de base sensata y acabados premium. Si valoras ese conjunto y no necesitas 4K en vídeo ni la densidad extra del Quad HD, es una opción que encaja a la perfección.





