Posiblemente te hayas preguntado en más de una ocasión cómo es eso de crear apps. Lo cierto es que los desarrolladores en Android tienen algo de ventaja, puesto que pueden instalar Android Studio, un completo pack de utilidades que puedes ejecutar en tu ordenador y que incluye funciones como un compilador, un emulador de Android con capturadora, un editor visual, un analizador y compresor de APKS…
Cómo crear aplicaciones y para qué sirve Android Studio

Crear aplicaciones es una actividad impulsada y fomentada desde Google y buena prueba de ello es la existencia de Android Studio. Se trata del IDE oficial para desarrollar apps Android, y se actualiza de forma constante con nuevas funciones, mejoras de rendimiento y herramientas integradas con servicios en la nube. A diferencia de otros editores de código, Android Studio es todo un entorno de desarrollo completo que incluye compilador, depurador, emulador de dispositivos, herramientas de análisis de rendimiento, asistentes visuales de interfaz y utilidades para firmar y optimizar APKs y bundles de aplicaciones.
Como decíamos, no es únicamente un editor de código inteligente, sino que es todo un entorno de programas y herramientas informáticas para el desarrollo optimizado de aplicaciones Android. Además, integra de forma directa servicios como Firebase, herramientas de análisis de fallos como Crashlytics y funciones de diseño como el Layout Editor con vista previa en tiempo real, lo que facilita tanto a principiantes como a profesionales el ciclo completo de desarrollo.
En otro blog hemos comenzado un curso en Android en el que desgranamos, primero, lo básico: requisitos de rendimiento y cómo descargar estas apps para programadores. Para contar con la información ampliada, entra en el enlace.
Requisitos del sistema para instalar Android Studio en Windows

Antes de ponerte a descargar nada es importante comprobar que tu PC cumple con los requisitos mínimos y recomendados para instalar Android Studio en Windows. De ello dependerá que el IDE funcione con fluidez y que el emulador pueda ejecutarse sin problemas.
De forma general, en Windows necesitas un sistema operativo de 64 bits relativamente moderno, al menos 8 GB de memoria RAM para trabajar con proyectos pequeños y bastante más memoria si quieres usar el emulador de forma intensiva. Además, el procesador debe contar con virtualización por hardware (tecnologías como Intel VT-x o AMD-V) activada en la BIOS, algo fundamental para que el emulador se ejecute con aceleración y no vaya extremadamente lento.
Para un uso profesional o para proyectos complejos, se recomienda disponer de 16 GB de RAM o más y, si es posible, una unidad SSD con espacio suficiente. Los proyectos Android generan muchos archivos temporales, compilaciones incrementales y múltiples dispositivos virtuales (AVD), por lo que una unidad sólida con al menos 32 GB libres ayuda a que todo el entorno se sienta ágil. Ten en cuenta también que cada AVD adicional puede ocupar varios gigas de almacenamiento.
Si además piensas usar el emulador de Android con perfiles de dispositivos potentes, una GPU dedicada moderna con varios GB de VRAM puede mejorar el rendimiento gráfico. Aunque Android Studio en sí mismo no exige una gráfica potente, el emulador se beneficia de la aceleración por hardware para reproducir animaciones, juegos y efectos visuales de forma suave.
Alternativas al emulador: dispositivos físicos y soluciones en la nube
Aunque Android Studio incluye un emulador oficial muy completo que permite probar tus apps en una enorme variedad de configuraciones (tamaños de pantalla, versiones de Android, tipos de dispositivo e incluso realidad extendida), no es la única forma de ejecutar y depurar tus proyectos.
Si tu equipo se queda algo corto de recursos o simplemente prefieres algo más directo, siempre puedes usar un dispositivo Android físico conectado por USB. Activando las Opciones de desarrollador y la depuración USB en tu móvil o tablet, Android Studio lo reconocerá como destino de ejecución y podrás instalar y probar tus apps directamente en él, lo que resulta muy útil para comprobar el rendimiento real, la cámara, los sensores o la conectividad.
Otra posibilidad es recurrir a servicios de transmisión de dispositivos Android, que ofrecen dispositivos remotos en la nube a los que te conectas desde Android Studio para instalar y probar tus aplicaciones sin necesidad de tener el hardware físicamente en tu mesa. Este enfoque resulta práctico cuando necesitas validar el comportamiento en muchos modelos diferentes y no dispones de todos ellos.
Si tu sistema tiene recursos muy limitados, también puedes valorar el uso de entornos de desarrollo en la nube como las soluciones de IDE remoto, que permiten ejecutar Android Studio o lenguajes compatibles en servidores potentes mientras tú trabajas desde un navegador. De este modo, no necesitas un PC de gama alta para compilar y probar proyectos exigentes.
Cómo instalar Android Studio, la herramienta para crear aplicaciones
Lo primero que debemos hacer para empezar en esto del desarrollo Android es descargar el pack de la página web de desarrolladores de Google. Desde allí podrás obtener siempre la versión más reciente del IDE para Windows, Mac y Linux.
En el caso de Windows, para instalar Android Studio tan solo tienes que abrir el archivo ejecutable (EXE) que te has descargado y seguir los pasos que aparecen en pantalla, como cualquier otro programa al uso. Si en lugar del EXE descargas un archivo comprimido en formato ZIP, deberás descomprimirlo, copiar la carpeta android-studio en Archivos de programa y ejecutar manualmente el archivo studio64.exe desde la subcarpeta bin.
El asistente de instalación se encarga de configurar por ti la mayor parte de elementos necesarios: selecciona las opciones predeterminadas para evitar complicaciones, salvo que tengas necesidades específicas. Durante el proceso, también se descargarán los componentes del SDK de Android y las herramientas recomendadas para empezar a trabajar cuanto antes.
Recuerda que una vez instalado, puedes hacer click en Help > Check for Update tanto en Windows como en Linux, o en Android Studio > Check for Updates en caso de MacOS para comprobar si hay disponibles herramientas nuevas y otras API. Mantener Android Studio actualizado es importante para tener acceso a las últimas funciones, mejoras de rendimiento y nuevas integraciones con servicios de Google y Firebase.
En nuestra guía hay información para la instalación en Windows de la herramienta. En cualquier caso, para instalar en dispositivos MacOS o Linux aquí tienes más información. Las versiones para cada sistema operativo comparten la misma base, pero el proceso de instalación y los requisitos pueden variar ligeramente.
Para qué usar Android Studio y qué debes saber antes de empezar
Una vez ejecutas por primera vez el Android Studio comienza a descargar el repositorio a la vez que te da la opción de importar las configuraciones de otros entornos en los que vinieses trabajando hasta ahora. Así podrás mantener tus atajos de teclado, temas, plugins y ajustes personales si vienes de una instalación previa.
Será mejor recordar que las apps de Android se escriben en los lenguajes de programación para Android como Java y también en Kotlin, que es el lenguaje recomendado actualmente por Google. Por tanto, unos conocimientos previos mínimos de programación orientada a objetos son muy recomendables para aprovechar todo el potencial de la herramienta.
Será imprescindible que te descargues el SDK de Android para poder utilizar Android Studio al 100%, aunque el propio asistente te guía para descargar todos los paquetes necesarios. Además, tienes la opción de instalar componentes adicionales como herramientas de línea de comandos, imágenes del sistema para el emulador o librerías específicas para desarrollar para televisores, relojes o coches.
En función del uso que le vayas a dar al entorno de herramientas, tendrás que seleccionar en la pantalla de inicio del programa con qué finalidad lo has puesto en marcha. Puede ser empezar un nuevo proyecto de Android Studio, abrir uno que ya habías empezado o bien comprobar la situación de tu código, solventar errores en la APK (o incluso comprimirla), importar ejemplos de código o importar proyectos creados en otros programas o versiones.
Desde esa misma pantalla también tendrás acceso a utilidades como el AVD Manager para gestionar dispositivos virtuales, el SDK Manager para instalar y actualizar plataformas y herramientas, y opciones para configurar plugins que amplían las capacidades del IDE. Con el paso del tiempo y a medida que tus proyectos crezcan, estas herramientas se convertirán en parte de tu flujo diario.
Qué versión de Android Studio es la última
Existe una versión 3.3 descargable pero que no es definitiva, está todavía inestable en fase Canary. Sin embargo, la actual, la 3.2, es la licenciada y oficial por Google, y su changelog, de mediados de este año, detalla las múltiples novedades que se incluyeron en esta versión, y lo puedes consultar aquí.
Además de la versión estable, Google ofrece canales de actualización Beta, Dev y Canary que incluyen antes que nadie las últimas características, aunque con un grado de estabilidad menor. Si estás empezando o trabajas en proyectos que no admiten riesgos, lo más recomendable es usar siempre el canal estable. Solo si quieres probar funciones muy recientes o colaborar con el reporte de errores puede tener sentido optar por versiones preliminares.
Ten en cuenta que las integraciones de servicios modernos, como las opciones avanzadas de Firebase Crashlytics o la compatibilidad con nuevas versiones de Android, suelen estar disponibles únicamente en la versión reciente del canal estable y en las versiones principales lanzadas durante un periodo limitado. Si utilizas una instalación muy antigua de Android Studio, es posible que algunas funciones de nube o análisis dejen de estar disponibles hasta que actualices.
Guía paso a paso: cómo instalar Android Studio en Windows
Si estás pensando iniciarte en eso de crear tus propias aplicaciones Android, el primer paso necesario es instalar Android Studio. No es el único IDE con el que puedes crear apps Android, pero sí el oficial y mejor adaptado para el sistema operativo.
En sus inicios Android Studio no era muy distinto de IntelliJ, en el que se basa, y requería hacer malabarismos instalando Java JDK y el IDE de Android por separado, recientemente el proceso ha cambiado y es mucho más fácil: básicamente solo es aporrear la tecla Siguiente.
1. Descarga Android Studio
El primer paso es, obviamente, descargar el instalador. Está disponible oficialmente para Windows, Mac y Linux, y encontrarás el enlace de descarga en su web oficial. Nosotros nos vamos a centrar en la versión para Windows, aunque muchas indicaciones te servirán para los otros sistemas operativos.
Asegúrate de que estás conectado a la red Wi-Fi, pues la descarga ocupa cerca de 1 GB. Dependiendo de la velocidad de tu conexión a Internet, tardará más o menos, así que ten paciencia. En cuanto termine, haz clic en el archivo descargado para iniciar la instalación.
2. Inicia la instalación
Android Studio es una herramienta enormemente compleja, pero por suerte su instalación no lo es. Aunque está disponible únicamente en inglés, lo cierto es que no hay mucha dificultad pues en la mayoría de pantallas solo necesitas pulsar Next, o siguiente.
El único lugar donde puedes tener algo más de dudas es en la configuración sobre la memoria RAM máxima que se dedicará al emulador de Android. Lo cierto es que puedes cambiar esto más tarde y la configuración recomendada es… pues eso, la recomendada, así que en esta ventana lo más sensato es pulsar de nuevo Next.
Por lo demás no hay mayor dificultad en la instalación y pronto comenzará el proceso real. Puede tardar lo suyo si tu PC va con la potencia justa, así que ten paciencia. En cuanto termine, pulsa Finish para que se abra Android Studio por primera vez.
3. Configuración inicial
Lo primero que verás al abrir Android Studio por primera vez es una pantalla como la siguiente. En ella simplemente se te pregunta si quieres importar la configuración de una versión anterior. Generalmente Android Studio detectará la configuración por sí mismo, y si no tienes ninguna configuración anterior guardada se marcará Do not import settings, o no importar configuración.
La siguiente ventana que te aparecerá te pide permiso para enviar datos de uso y estadísticas a Google, con el objetivo de que sean usados para mejorar la aplicación. Es totalmente opcional, así que acéptalo con Send usage statistics to Google o no, en este caso haciendo clic en Don’t send.
Tras este pre-asistente de configuración viene el asistente de configuración. En verdad son solo un par de ventanas con las opciones de configuración más importantes y que, en cualquier caso, siempre podrás cambiar más tarde desde los ajustes.
Lo primero que se te pregunta es si quieres hacer una instalación estándar o personalizada de Android Studio. En la gran mayoría de los casos, la instalación estándar es suficiente y te ahorrará tiempo y algún que otro quebradero de cabeza.
A continuación te toca elegir qué tema vas a usar en el editor de código. De fábrica trae dos: el tema claro Light y el tema oscuro Darcula. Elige el que más te convenza, aunque siempre lo podrás cambiar más tarde desde las opciones, así como personalizar todos los colores y fuentes si así lo deseas.
4. Descarga los componentes
¿Recuerdas cuando comentábamos al principio que antiguamente instalar Android Studio era un lío? Parte de la culpa la tenía Java y el SDK de Android, pero ahora el proceso es automático. Si elegiste la instalación estándar, Android Studio elige por ti los componentes que necesita descargar.
Una vez más la descarga seguramente supere los 500 MB, así que asegúrate de estar conectado a una red Wi-Fi y de tener suficiente espacio en el disco. Deja que el PC haga el trabajo por ti y espera a que termine la descarga e instalación. Cuando termine, pulsa Finish.
5. Disfruta de Android Studio
Ya está, Android Studio ya está instalado en tu sistema y te mostrará la pantalla de bienvenida. Seguro que estás deseando crear tu primer Hola, mundo, en Android, así que para ello necesitas hacer clic en Start a new Android Studio project.
A partir de ese momento podrás escoger una plantilla de proyecto (actividad vacía, actividad con navegación, vista de lista, etc.), configurar el nombre de tu app, el lenguaje de programación y la versión mínima de Android que quieres soportar. En pocos minutos tendrás tu proyecto inicial funcionando y podrás empezar a explorar el editor de código, el diseñador de interfaces y las herramientas de depuración incluidas en Android Studio.
Con un equipo que cumpla los requisitos, un Android Studio actualizado y algo de paciencia en la primera configuración, dispondrás de un entorno de desarrollo profesional con el que dar forma a cualquier idea de aplicación que tengas en mente.



