La llegada del iPhone 6s Plus pone en jaque a los modelos más importantes de la gama de los phablets que ahora mismo están en el mercado con sistema operativo Android. El caso es que en esta comparativa procederemos a mostrar las diferencias de hardware y los detalles más importantes entre el nuevo modelo de la compañía de Cupertino y modelos como, por ejemplo, el Huawei Mate S o el conocido Samsung Galaxy S6 edge+.
Lo primero que hay que decir es que en este modelo se mantiene la pantalla de 5,5 pulgadas, pero incorpora una novedad clave: la tecnología 3D Touch, que reconoce la presión en el panel y le hace ser diferente a la mayoría de los modelos con los que comparamos al iPhone 6s Plus (excepto el Huawei Mate S que integra Force Touch). Otros teléfonos destacan por ofrecer resolución QHD, algo a lo que el nuevo modelo de la compañía de Cupertino no llega, y en Android también aparecen propuestas con pantalla curva como el Galaxy S6 edge+. Es decir, se mantiene en el modelo de Apple una resolución más baja, pero la tecnología de reconocimiento de presión le da un toque distintivo. Lo comido por lo servido, se podría decir.
Al margen de la resolución, el ecosistema Android ha avanzado con paneles AMOLED/Dynamic AMOLED, tasas de refresco de 120 Hz, compatibilidad HDR10+, modos Always-On y niveles de brillo pico muy altos que mejoran la legibilidad en exterior. Además, muchos modelos incorporan cristal reforzado de última generación y protección frente a arañazos mejorada, algo a tener en cuenta si la durabilidad de la pantalla es una prioridad.
El procesador del A9 ha pasado a ser el corazón del dispositivo, un modelo compatible con arquitectura de 64 bits y que incorpora el conocido co-procesador M9. Lo cierto es que su buena respuesta depende en gran parte de la optimización del sistema operativo, y en cifras puras algunos SoC de Android ofrecen mayor potencia bruta.
Si ponemos el foco en lo que ya ofrecen muchos Android de referencia, encontramos chips de alto rendimiento como Snapdragon de última hornada con GPU potentes y procesos de fabricación más eficientes, además de memorias LPDDR5X con hasta 12 GB y almacenamiento UFS 4.0 en configuraciones que llegan a 1 TB. Esta combinación se traduce en cargas más rápidas, mejor multitarea y apertura instantánea de apps pesadas. El iPhone 6s Plus, en cambio, apuesta por un equilibrio basado en software, y aunque mantiene un desempeño suave, no compite en cifras puras frente a los Android más ambiciosos.
Pantalla y experiencia visual

El panel del iPhone 6s Plus, con su diagonal de resolución Full HD, brilla por la calibración de color y la inclusión de 3D Touch, que añade atajos y acciones contextuales al detectar diferentes niveles de presión. En Android, la tendencia dominante se orienta a pantallas de mayor tamaño, tecnología AMOLED con negros puros, tasas de refresco para una navegación y juegos más fluidos, y soporte de alto rango dinámico para contenidos compatibles.
Además, hay diferencias en la relación pantalla-cuerpo donde muchos Android apuran marcos y ofrecen ratios cercanos al borde total, e incluso curvaturas laterales que favorecen gestos y una estética más futurista. La dureza del cristal también se ha reforzado en varias propuestas, y es frecuente ver protección IP68 para resistir agua y polvo, algo que no encontramos en el iPhone 6s Plus.
Cámaras
Apple ha avanzado en el iPhone 6s Plus, ya que el sensor integrado es de 12 megapíxeles y permite grabar a 4K (y el flash se ha mejorado para que los blancos aparezcan de esta forma en las fotos, no amarillentos). El caso es que las muestras que se han visto en la presentación son muy buenas… pero no dejan de ser eso. Lo cierto es que si el post-procesamiento no se comporta bien con su apertura de f/2.2 no tendrá nada que hacer frente a las cámaras de modelos como por ejemplo el LG G4, Galaxy S6 edge+ o el propio Xperia Z5 Premium, que tiene mejores especificaciones sobre el papel.
En el terreno Android, los teléfonos más equipados apuestan por sistemas multicámara con sensores de alta resolución, teleobjetivos que incorporan zoom óptico, ultra gran angular estabilizado y grabación que puede alcanzar 8K además de 4K a múltiples tasas. La estabilización OIS/EIS combinada ayuda a generar vídeo suave, y funciones como el HDR avanzado o modos nocturnos dedicados elevan el rendimiento en escenas complicadas. En fotografía de retrato, el juego de longitudes focales ofrece más flexibilidad que la cámara única del iPhone 6s Plus; puedes ver comparativas entre rivales como el Galaxy S6 en la comparativa de sus rivales.
El caso es que lo tiene complicado Apple en este apartado, por lo que habrá que estar atentos a las primeras fotos reales que se vean. Por cierto, que la cámara sigue saliendo de la carcasa trasera, aunque menos que por ejemplo la del modelo de Samsung… pero no destaca frente al resto. La cámara frontal se queda en los 5 Mpx, que no está mal pero tampoco es rompedora, ni mucho menos. En el lado Android, es común ver cámaras frontales de mayor resolución que mejoran videollamadas y selfies con más detalle y rango dinámico.
Además, muchas capas de fabricante integran asistentes fotográficos con IA para reconocimiento de escenas, exposición más precisa y reducción de ruido en tiempo real; por su parte, el iPhone 6s Plus se apoya en un procesado más clásico donde la fidelidad cromática y la consistencia son su fuerte, pero sin el abanico de focales y herramientas computacionales que aportan los Android más completos.
Por cierto, es importante comentar que habrá modelo de 16 GB, lo que hará más accesible el iPhone 6s Plus, con otras opciones disponibles para ser compradas… pero sin opción de utilizar tarjetas microSD. Esto iguala los Android en su mayoría, pero lo esencial es que las posibilidades en este apartado se han igualado debido a lo que ha ofrecido Apple y, también, a la forma de trabajar del resto de los fabricantes Android: por ejemplo, Samsung también ha descartado la ampliación de almacenamiento… algo que la inmensa mayoría de las compañías mantienen, siendo un acierto.
Entrando más en detalle, en Android conviven dos enfoques: uno, en gamas altas, que prescinde de la microSD pero compensa con memorias rápidas UFS y mayores capacidades internas; y otro, en segmentos más económicos, que mantiene la ranura expandible e incluso Dual SIM con bandeja dedicada. En el iPhone 6s Plus no hay expansión por tarjetas y la gestión de espacio es clave, sobre todo si se graba en 4K con frecuencia.
Diseño
No hay mucho que destacar ya que se mantienen las líneas ya conocidas del anterior modelo de Apple. Esto quiere decir bordes redondeados y con el metal como protagonista. ¿Se habrán solucionado los problemas de resistencia? Esto habrá que verlo. El caso es que el gusto por uno u otro modelo es muy personal en este apartado, por lo que es difícil valorar.
No falta el lector de huellas, NFC y el resto de opciones que también están presentes en la mayoría del resto de la gama alta. Con excepciones, claro está. Pero el caso es que no se ha avanzado en este apartado ya que es continuista. Modelos como el Xperia Z5 Premium o el Galaxy S6 edge+ sí que han mejorado en este apartado y han dado un paso importante y plantan cara sin problemas al modelo de Apple.
En Android, además, se han consolidado chasis con marcos de aluminio y traseras de cristal con refuerzos, junto con certificaciones de protección, y también encontramos opciones diferenciadoras como el S Pen en equipos compatibles o lectores de huella ultrasónicos bajo pantalla que desbloquean sin necesidad de botón físico.
Redes y conectividad
El iPhone 6s Plus es un terminal con 4G de buenas bandas y una conectividad clásica que cumple: WiFi ac, Bluetooth, NFC para pagos y GPS con GLONASS. En el universo Android se ha dado un salto significativo con soporte 5G SA/NSA en gran parte de los modelos avanzados, velocidades de descarga muy superiores y menor latencia en juegos o streaming.
Asimismo, se extienden estándares como WiFi 6/6E para saturar menos la red en entornos con muchos dispositivos, Bluetooth 5.3 con menor consumo y mejor alcance, y USB Type-C 3.2 que habilita tasas de transferencia rápidas y, en algunos equipos, salida de vídeo y modos escritorio como DeX. En navegación, cada vez más terminales suman GALILEO y BeiDou para mejorar el posicionamiento. Este conjunto de extras marca una diferencia clara si buscas una conectividad lo más completa posible.
Batería y carga
La autonomía ha sido siempre un pilar en la experiencia diaria. El iPhone 6s Plus, pese a ajustes internos por la tecnología 3D Touch, mantiene un rendimiento solvente durante la jornada, con un consumo equilibrado fruto de su integración hardware-software. Sin embargo, la competencia ha apostado por capacidades de 4.500-5.000 mAh como base, logrando más margen para dos días de uso moderado.
Un diferencial habitual en Android es la carga rápida por cable de gran potencia (hay soluciones que alcanzan cifras muy altas), junto con carga inalámbrica y, en algunos casos, carga inversa para dar energía a accesorios. El iPhone 6s Plus, por su parte, carece de carga inalámbrica y no presume de potencias elevadas, por lo que una parte del valor añadido en autonomía de los Android modernos reside en la versatilidad a la hora de recargar.
Lo cierto es que el nuevo iPhone 6s Plus es realmente continuista, algo que no deja de sorprender y, a excepción hecha de la nueva tecnología de la pantalla, no se han visto novedades impactantes. De esta forma, parece que los modelos Android van avanzando más en los diferentes fabricantes, y en muchos casos en lo que se refiere al hardware puro y duro (y siempre teniendo en cuenta que el sistema operativo es diferente y esto marca mucho), los modelos con los que comparamos al nuevo iPhone 6s Plus son superiores sin ninguna duda. Luego, ya se verá si en el rendimiento global la cosa es así.
La competencia en formato phablet no tiene tantos protagonistas como en gama alta. Y eso no quita que los propios phablets compitan precisamente en esa gama por precio. Uno de los referentes desde la generación anterior es el iPhone con apellido Plus. Hemos analizado el iPhone 6s Plus en profundidad para valorar su uso prolongado como terminal principal y contrastarlo con las alternativas Android más sólidas.
Más agarre, más resistente pero muy grande
Sin novedades disruptivas en diseño, hay que hilar fino para apreciar aluminio más resistente respecto al modelo previo en términos de acabado. Este iPhone estrenó un material que se deja notar en el día a día: tras una temporada de uso sin funda y con alguna caída, no hemos sufrido desperfectos visibles en bordes como solía ocurrir en ediciones anteriores.
También se ha notado una mejora en el agarre. Su tamaño sigue siendo importante para la diagonal que alberga si miramos a la competencia, así que mejorar la sensación en mano no es un detalle menor. En dimensiones y peso, el iPhone 6s Plus queda por detrás de rivales que han reducido marcos, afinado chasis y equilibrado mejor la balanza, algo que conviene valorar si la ergonomía es prioritaria.
3D Touch llega a la rutina del manejo del smartphone
Sin cambios en resolución o tamaño de la pantalla, el iPhone 6s Plus tenía otro valor que demostrar: que la llegada de la tecnología 3D Touch no fuera flor de un día. Tras un periodo de uso continuado, se integra de forma natural en la rutina gracias a previsualizaciones y accesos rápidos en los iconos, aunque la adopción por parte de apps de terceros es irregular y la experiencia varía entre aplicaciones.
La ventaja de 3D Touch es evidente en tareas repetitivas: responder más rápido, abrir funciones concretas sin navegar menús o consultar contenido con presión. En Android se consiguen atajos con gestos y widgets, y algunos modelos con pantallas de gran brillo dan un plus de fluidez visual que compensa la ausencia de presión sensible.
Rendimiento fantástico pero con dudas puntuales
El iPhone 6s Plus estrena procesador y 2 GB de RAM para rendir al nivel que se espera en su categoría. En el día a día se traduce en fluidez general, pero en ocasiones aparecen titubeos en cambios de orientación o transiciones concretas. En el lado Android, los chips de gama alta más recientes y memorias más rápidas permiten abrir múltiples apps pesadas a la vez con gran solvencia, apoyados por capas de software que exponen opciones de personalización avanzadas.
Respecto al almacenamiento, el modelo de 16 GB resulta ajustado, sobre todo si se graba 4K y se instalan juegos pesados. En Android, la variedad del catálogo ofrece equipos con gran capacidad interna y otros con microSD, por lo que resulta más fácil encontrar un ajuste fino al uso que se le va a dar al teléfono.
Más megapíxeles para las mismas fotos y por fin vídeo 4K
El salto a 12 MP y la posibilidad de grabar en 4K posicionan bien al iPhone 6s Plus en vídeo, donde su estabilización ayuda a lograr resultados muy sólidos. En fotografía, el aumento de resolución permite reencuadrar con menos penalización, aunque sin aportar cambios radicales en otras áreas como apertura o tamaño de sensor. En Android, la multiplicidad de cámaras y la presencia de teleobjetivos y ultra gran angular amplían la creatividad y cubren más escenarios sin recurrir al recorte digital.
Si te importan aspectos como el zoom óptico, la grabación en 8K o la estabilización avanzada para deporte, las alternativas Android de gama alta sacan músculo con claras diferencias. Si priorizas consistencia cromática y vídeo 4K muy estable, el iPhone 6s Plus sigue siendo una opción competente, aun cuando su hardware fotográfico no alcance la versatilidad de los mejores Android.
El iPhone 6s Plus apuesta por un valor seguro: experiencia pulida, 3D Touch como diferenciador y buen vídeo; Android responde con pantallas más rápidas y brillantes, cámaras más versátiles, conectividad más completa (5G, WiFi 6/6E, USB-C) y cargas más veloces, además de opciones como IP68 o S Pen. La decisión depende de qué peses más: si buscas estabilidad y tacto iOS, el 6s Plus cumple; si quieres el máximo en especificaciones y flexibilidad, un phablet Android avanzado ofrece hoy un margen notable.





