Minecraft Earth: una adictiva fusión entre la vida real y el mundo de cubos

Desde su lanzamiento en el año 2011, Minecraft se convirtió en un éxito mundial. Sus gráficos sencillos no muestran a primera vista la casi infinita jugabilidad del título, que poco a poco ha ido evolucionando. Ahora le ha llegado el turno a Minecraft Earth, que es exclusivo para dispositivos móviles y que además cambia la filosofía por completo apostando por la realidad aumentada. Algo en lo que, en realidad, toma de referencia a Pokémon Go.

En Minecraft, en la versión estándar, estamos acostumbrados a ponernos en la piel de un personaje ‘pixelado’ que únicamente puede golpear cubos. Y que, al hacerlo, puede crear herramientas para conseguir mejores materiales y seguir construyendo otras herramientas y objetos de una manera ‘escalable’. En Minecraft Earth las cosas cambian, porque nos ponemos en la piel de nosotros mismos. El juego, nada más abrirlo, lo que hará es solicitar permisos de ubicación porque en eso se basa: en nuestra posición en la vida real. Y nuestro mapa será, precisamente, el lugar en que estemos ubicados en la vida real, por el cual nos desplazaremos también a la velocidad que nos movamos a pie, en bicicleta, en coche…

Minecraft Earth no es solo ‘Minecraft en la vida real’

Como habrás adivinado, la mecánica es parecida a Pokémon Go. ¿Por qué íbamos a salir de casa, en este caso? Porque a medida que nos desplacemos podremos encontrar cubos y objetos. Si nos movemos a la calle de al lado podremos encontrar materiales de construcción o animales, por ejemplo. Esta es la forma de ‘lootear’ en Minecraft Earth, muy distinta a la que nos tiene acostumbrados el juego original de Mojang.

En la pantalla principal veremos en la esquina superior izquierda nuestro avatar y nuestro nivel; a la derecha la brújula y en la parte inferior un menú con varios elementos: nuestro inventario de objetos y criaturas, las placas de construcción, la fabricación y fundición –para crear otros materiales y objetos-, el menú social para enfrentarnos a desafíos y jugar con amigos, y en último lugar la tienda. Y por supuesto, en la parte central de la pantalla, el mapa con nuestro personaje y los elementos a nuestro alcance.

El objetivo es conseguir materiales y criaturas y crear nuestras construcciones en el mundo real, con estos objetos de nuestro inventario. Los desafíos nos marcarán las pautas sobre qué debemos conseguir, hacer y construir, y será lo que nos haga ganar experiencia y mejorar nuestro nivel. Como modos de juego tenemos dos, a grandes rasgos: construcciones a escala real en el mundo real, con realidad aumentada, y construcciones en miniatura sobre superficies. En este último caso, sencillamente podemos hacer construcciones, por ejemplo, en nuestro escritorio o en una mesa para jugar sin movernos de casa, pero igualmente usando la realidad aumentada.

La fórmula de Pokémon Go en otro juego más

Desde el primer momento en que entramos a Minecraft Earth nos damos cuenta de que se han tomado muchas ideas y referencias de Pokémon Go. El mapa es casi igual, aunque tematizado, y el ‘spawn’ de los objetos y las criaturas es idéntico. Sencillamente, lo que aparecen no son Pokémon sino cubos que guardar en nuestro inventario. Sin embargo, la jugabilidad y el enfoque son bien distintos, y lo más interesante de Minecraft Earth está tanto en los desafíos como en el multijugador cooperativo.

Pero Microsoft ha tenido la buena idea de darnos un modo de juego creativo y solitario, con las placas de construcción, con el cual no hace falta que nos movamos por el mundo real. Así, si en algún momento dado no tenemos alguien con quien jugar o, por ejemplo, está lloviendo y no podemos salir de casa, podremos seguir enganchados a Minecraft Earth. Estas placas de construcción tienen un tamaño predeterminado y una construcción predeterminada, pero podemos modificarlas por completo con los materiales que tengamos en nuestro inventario.

Estas placas de construcción se pueden ir desbloqueando a medida que subimos de nivel, pero también se pueden comprar con rubíes en la tienda del videojuego. El precio de los rubíes, por cierto, es de 5,49 euros para el bloqueo de 105 y de 10,99 euros para el bloque de 220 rubíes. Y para hacernos una idea de los precios del juego, que está en descarga gratis, la placa de construcción más económica nos saldrá por 75 rubíes, mientras que la más cara tiene un precio de 375 rubíes. Afortunadamente, ‘looteando’ y subiendo de nivel podemos conseguir estos rubíes gratis, aunque a un ritmo bastante lento.