Teamfight Tactics sigue siendo una de las apuestas más fuertes de Riot Games en Android. La adaptación de este juego de sobremesa es prácticamente completa, contando con casi todas las funciones clave de la versión de PC. Esto significa que aspectos avanzados de la estrategia, como conseguir las tres estrellas en Teamfight Tactics, siguen siendo igual de exigentes y determinantes para ganar partidas.
Cuando hablamos de alcanzar las tres estrellas en TFT, nos referimos a mejorar al máximo a los campeones que poseemos en el tablero. Lograrlo no es una utopía, pero sí requiere planificación, paciencia y entender bien cómo funciona el sistema de tiendas, niveles y economía. Un jugador de TFT conocido como Darkhood popularizó un enfoque para ganar esas codiciadas tres estrellas de forma sostenida, maximizando las probabilidades a través de la gestión del oro y del pool de campeones.
Es un mecanismo para mejorar el nivel de las unidades
En Teamfight Tactics, el nivel de tu cuenta dentro de la partida determina cuántas unidades puedes colocar en el tablero. Si eres nivel 5, podrás tener cinco campeones luchando; si alcanzas nivel 8 o 9, podrás desplegar muchas más piezas y sinergias. Por tanto, si aventajas a un rival en nivel, tendrás una ventaja directa en número de campeones, lo que suele traducirse en composiciones más fuertes o completas.
Para subir de nivel durante una partida existen dos vías principales que siempre conviene combinar con cabeza:
- Ganar experiencia de forma automática a través de las rondas. Cada combate, ya sea contra otros jugadores o contra rondas de monstruos, te otorga una cantidad fija de experiencia que se acumula hasta subir de nivel.
- Comprar experiencia con oro desde la propia tienda. Siempre que tengas oro suficiente, puedes invertirlo en experiencia para subir de nivel de forma «artificial» y adelantarte a tus rivales, acelerando tu progresión.
Mientras gestionas ese nivel de jugador, también debes pensar en el nivel de las propias unidades. Cada campeón en TFT tiene tres «niveles de estrellas»: bronce (1 estrella), plata (2 estrellas) y oro (3 estrellas). El sistema de mejora es directo, pero muy exigente:
- Para conseguir una unidad de 2 estrellas necesitas 3 copias de la misma unidad de 1 estrella.
- Para conseguir una unidad de 3 estrellas necesitas 3 copias de la misma unidad de 2 estrellas, es decir, un total de 9 copias de ese campeón.
Cada unidad aparece de forma aleatoria en la tienda en cada ronda, dentro de un pool global compartido para todos los jugadores. Cuando te surja la oportunidad de subir de nivel una unidad que encaja en tu composición, lo más recomendable es aprovechar esa ocasión, sobre todo si ya tienes varias copias acumuladas. Nunca sabes cuándo dejarás de encontrarte la pieza que te falta y el impacto de una unidad de tres estrellas es tremendamente significativo en las peleas.
No obstante, intentar forzar siempre las tres estrellas puede convertirse en un lastre importante. Si gastas todo tu oro y tu tiempo tratando de completar un campeón a 3 estrellas, puedes perder la oportunidad de construir una composición sólida y equilibrada con buenas sinergias, aunque tenga menos brillo visual en cuanto a número de estrellas.
Cómo conseguir las tres estrellas en Teamfight Tactics
Para entender bien cómo conseguir las tres estrellas en TFT, primero hay que tener claro cómo funciona el tier o coste de los campeones. Cada unidad tiene un coste en oro (1, 2, 3, 4 o 5 monedas), y ese coste se asocia a su rareza y poder potencial:
- Coste 1: campeones muy comunes, fáciles de encontrar, ideales para estrategias tempranas y métodos como el slow roll o el hyper roll.
- Coste 2 y 3: campeones intermedios, más fuertes que los de coste 1, pero con menor presencia en el pool.
- Coste 4: unidades de alto impacto, con habilidades muy potentes, pero con pocas copias disponibles en el conjunto global.
- Coste 5: campeones legendarios, extremadamente fuertes y con un pool muy limitado.
Cuanto más alto es el tier del campeón, menos copias de ese campeón hay disponibles en el pool global. Esto significa que si intentas conseguir las tres estrellas de un campeón caro (por ejemplo, de coste 4 monedas), vas a necesitar 9 copias de una unidad que ya de por sí aparece muy poco y que, además, están buscando otros jugadores. Esta estrategia extrema se conoce como Candy Land cuando se aplica a ciertos campeones y composiciones.
El método Candy Land se hizo popular porque permitía a muchos jugadores subir rápidamente de divisiones en TFT. La idea base es sencilla: utilizar campeones de coste 1 (tier 1) para subirlos de forma muy agresiva a nivel 3 estrellas aprovechando su alta frecuencia de aparición. Como aparecen mucho en la tienda y hay muchas copias en el pool, resulta teóricamente más sencillo reunir las 9 copias necesarias para una unidad de 3 estrellas.
Una de las composiciones típicas asociadas a este enfoque consistía en formar una línea frontal sólida con Poppy y Leona como principales tanques y generadores de control, y una retaguardia de daño con Zoe, Twisted Fate, Ahri y Lux o Syndra. En esta configuración:
- El carry principal inicial solía ser Twisted Fate, gracias a su capacidad para infligir daño constante desde la línea trasera.
- En fases posteriores, el rol de carry podía pasar a Syndra o Lux, dependiendo de los objetos conseguidos y de cómo se iba desarrollando la partida.
La clave para mejorar las probabilidades de encontrar las unidades que necesitas a tres estrellas es manipular el pool de campeones comprando otros campeones del mismo coste. Esta técnica, popularizada por jugadores como Darkhood, se basa en un principio sencillo: si compras más campeones del mismo coste, reduces el número de opciones distintas en la tienda, ya que el juego tiene que seleccionar entre un conjunto más pequeño de campeones disponibles para ese coste.
Por ejemplo, si estás buscando una unidad top tier específica y ya estás en un nivel donde la probabilidad de ese coste es alta, puedes comprar otros campeones del mismo coste que no necesariamente vayas a usar a largo plazo. Al hacerlo, haces que el pool (grupo de campeones del mismo coste) sea más pequeño en cuanto a variedad, y así aumentas las probabilidades de que, al hacer reroll (actualizar la tienda), aparezca la unidad exacta que buscas y no otra del mismo coste.

Un ejemplo práctico: si estás en nivel 7 y quieres encontrar a Jhin (un campeón de coste 4), puede que solo haya 12 Jhins en el pool global. Si tienes oro de sobra, puedes comprar otros campeones de coste 4 como Soraka, Fizz u otras unidades del mismo coste, aunque no planees utilizarlos. Al hacerlo, estás retirando temporalmente esas copias del pool y, por tanto, la probabilidad de que aparezca Jhin la próxima vez que actualices la tienda aumenta en comparación con la probabilidad de que salga otro campeón de coste 4.
Sin embargo, esta técnica implica gastar una gran cantidad de oro, y ya hemos visto que quemar todo tu oro en búsqueda de una sola unidad no debe ser el objetivo central de la partita. Si pierdes el control de tu economía, te quedarás sin margen para subir de nivel, comprar otras unidades importantes o adaptarte a la presión del lobby. Lo recomendable es gastar únicamente el oro sobrante para que el método funcione sin comprometer tu economía.
Por ejemplo, si tienes 37 de oro, lo óptimo sería gastar solo 7 monedas en comprar campeones o hacer reroll. De esta forma, mantienes 30 de oro al inicio de la siguiente ronda y recibes el máximo bonus de interés por tener al menos esa cantidad. Esta gestión fina del oro es la que permite combinar economía sólida y búsqueda de tres estrellas sin quedarte atrás en poder.
Un método útil, pero peligroso en Teamfight Tactics
Si bien este tipo de métodos basados en campeones baratos y foco extremo en las tres estrellas se utiliza con frecuencia y ha ayudado a muchos jugadores a subir de división de forma sorprendentemente rápida, también es una estrategia muy arriesgada y en ningún caso garantiza la victoria. La aparente contradicción se explica por cómo funciona el pool de unidades y la competencia entre jugadores.
Este enfoque suele girar alrededor de campeones de tier 1, es decir, de coste 1. Precisamente por ser tan eficientes y baratos, muchos jugadores del mismo lobby intentarán usar a los mismos campeones. Si todos buscan las mismas piezas para llevarlas al nivel 3 estrellas, la probabilidad de que aparezcan en la tienda se reduce cada ronda.
En TFT, cada campeón de coste 1 tiene una cantidad aproximada de copias en el pool global (en torno a unas 25 unidades, aunque el número exacto puede variar según el set). Si varios jugadores acumulan muchas copias del mismo campeón, se produce una escasez artificial: la tienda «se queda sin stock» de ese campeón concreto, por lo que deja de aparecer con la frecuencia que necesitas para completar tus tres estrellas.
Si tú no consigues llevar a tu unidad clave a nivel 3 estrellas, pero tus oponentes sí, se producirá un desequilibrio brutal en los combates. En ese contexto, el método se convierte en una carrera donde «el primero que tenga más campeones con 3 estrellas, gana». Un solo jugador que logre completar varias unidades a tres estrellas de forma temprana puede llegar a dominar el lobby con mucha facilidad.
Esta situación explica por qué en algunas partidas se ven casos extremos donde, por ejemplo, un jugador llega a una ronda avanzada como la 6-1 con varios campeones de alto nivel de coste y con 3 estrellas, mientras el resto del lobby se queda rezagado. No es necesariamente trampa, sino el resultado de una combinación de buena gestión de oro, suerte con el RNG de la tienda, y poca competencia directa por las mismas unidades.
Para minimizar riesgos al usar este tipo de estrategias, conviene tener en cuenta varios puntos:
- Observa qué compran los demás: si ves que muchos rivales acumulan las mismas unidades de coste 1 que tú, quizá sea mejor pivotar a otra composición o centrarte en subir de nivel antes que en forzar tres estrellas.
- No sacrifiques tu vida por un sueño: si tu vida desciende demasiado intentando completar un campeón a tres estrellas sin éxito, es preferible asegurar una composición sólida a 2 estrellas y mantenerte vivo.
- Gestiona bien tu oro: conserva siempre un núcleo de economía estable (20-30 de oro) antes de lanzarte a hacer reroll masivo.
Fragmentos de estrella y mejora de minileyendas en TFT
Además del sistema de estrellas de los campeones dentro de las partidas, TFT cuenta con otro elemento muy relacionado con la progresión visual y la personalización: los fragmentos de estrella. Esta es una moneda exclusiva de Teamfight Tactics que sirve para subir de nivel a vuestras minileyendas, es decir, a las pequeñas criaturas que te representan en el tablero.
Los fragmentos de estrella no afectan al poder de tus campeones durante la partida, pero sí permiten evolucionar la apariencia de tu minileyenda, lo que es muy atractivo para quienes disfrutan coleccionando cosméticos y mostrando su progreso visual en cada partida.
Existen varias formas de conseguir fragmentos de estrella dentro del ecosistema de TFT. En esencia, se pueden obtener de dos maneras principales:
- Comprando paquetes específicos en la tienda del juego, donde inviertes RP (la moneda premium de Riot) para recibir una cierta cantidad de fragmentos.
- Avanzando en el pase de batalla de TFT, que ofrece fragmentos de estrella como recompensas al ir completando niveles del pase y misiones asociadas.
Una vez acumulados los fragmentos de estrella, el proceso para utilizarlos es muy sencillo. Puedes mejorar tus minileyendas desde la pantalla de selección antes de entrar en partida. Solo tienes que:
- Ir a la sección de minileyendas en el cliente de TFT.
- Seleccionar la minileyenda que quieras mejorar y hacer clic sobre ella.
- Si tienes suficientes fragmentos de estrella y posees al menos la versión de 1 estrella, podrás invertir fragmentos para subirla a 2 o 3 estrellas.
Es importante recordar que no puedes subir de nivel una minileyenda que no tienes. Necesitas, como mínimo, poseer la versión básica de 1 estrella antes de poder usar fragmentos de estrella para mejorarla.
La cantidad de fragmentos de estrella necesarios para mejorar una minileyenda depende de su tipo y rareza:
- Las minileyendas raras y las minileyendas del pase+ (como ciertas variantes temáticas) suelen requerir 100 fragmentos de estrella para subir a su versión de 2 y 3 estrellas.
- Las minileyendas de rareza épica suelen necesitar alrededor de 125 fragmentos de estrella para cada mejora de nivel.
- Las minileyendas de rareza legendaria son las más costosas y normalmente requieren 150 fragmentos de estrella para alcanzar los niveles superiores.
No todas las minileyendas pueden ser mejoradas con fragmentos de estrella. Algunas son inmunes al poder evolutivo de estos fragmentos. Por ejemplo:
- Las minileyendas victoriosas ya representan el máximo nivel de prestigio y no permiten ser mejoradas con fragmentos.
- Algunas minileyendas especiales del pase, como ciertos Espíritus asociados a cada set, están «completas» desde el inicio y no ofrecen opción de evolución mediante fragmentos.
Este sistema de minileyendas y fragmentos de estrella convive con el sistema de estrellas de los campeones, pero hay que distinguirlos bien: mientras que las estrellas de los campeones afectan directamente al combate y son cruciales para ganar, las estrellas de minileyendas son puramente cosméticas y sirven para expresar estilo y dedicación dentro del juego.
A lo largo de todas estas mecánicas, tanto para campeones como para minileyendas, el factor común es la gestión inteligente de recursos: oro, experiencia, rerolls, fragmentos de estrella y tiempo de partida. Dominar estos aspectos es lo que permite, poco a poco, acercarse a esas deseadas tres estrellas en los campeones que marcan la diferencia en cada victoria.