La nueva app de Google llamada Just a Line ha sido lanzada hace escasas horas. Esta nueva aplicación está relacionada con AR y su dinámica es sencilla a la par que divertida, por lo que os recomendamos descargarla y dar rienda suelta a vuestra imaginación si disponéis de un dispositivo compatible.
Just a Line: un experimento AR de Google Creative Lab
Estas han sido las palabras literales de Google: Just a Line es un experimento AR, ya que su utilidad es prácticamente nula, dado que únicamente se pueden dibujar líneas blancas en al aire. Aun así, forma parte de los proyectos de Google Creative Lab, un laboratorio de ideas dentro de la compañía que lanza pequeños experimentos abiertos para inspirar a usuarios y desarrolladores.
Just a Line surge de un experimento previo llamado ARCore Drawing, donde se trabajaba con una simple línea blanca articulada en el espacio. Ese concepto evolucionó hasta ofrecer una app gratuita y accesible que puedes descargar en tu smartphone, siempre que sea compatible con ARCore. De este modo, Google muestra un ejemplo práctico de cómo se puede usar la plataforma ARCore para crear experiencias inmersivas sin necesidad de hardware complejo.
Cuando abrimos la aplicación, nos encontramos directamente con la vista de la cámara y una interfaz mínima. En la parte superior aparece el botón para limpiar el dibujo y el acceso al menú, mientras que en la parte inferior podemos elegir el grosor del pincel, grabar un vídeo o deshacer el último trazo. Esa sencillez es intencionada: el objetivo es que cualquier usuario entienda en segundos cómo dibujar en el aire.
Dibujar con Just a Line es tan sencillo como pulsar la pantalla y empezar a moverse. El móvil se convierte en una especie de pincel virtual con el que vamos trazando una línea blanca flotante en tres dimensiones. Podemos añadir más hojas a una planta, crear una puerta en medio de la nada o dibujar una espiral que recorra toda la habitación. La gracia está en que los dibujos permanecen anclados al espacio donde los hemos creado, aunque cambiemos la posición del teléfono.
Los resultados son bastante sorprendentes si sabemos hacer uso de estas líneas, ya que al hacer uso de la realidad aumentada nos permite combinar a la perfección nuestro entorno con las líneas que dibujemos. Además, la app permite crear vídeos cortos que, por duración y formato vertical, son perfectos para compartir en Stories de Instagram o en otras redes sociales y apps de mensajería. Así, no solo dibujas en el aire, sino que puedes guardar y mostrar tus creaciones al instante.
Funciones, posibilidades creativas y origen del proyecto

La nueva app de Google está basada en una aplicación anterior de la propia compañía, concretamente Tilt Brush, una aplicación que nos permite pintar en un entorno 3D gracias a la realidad virtual. Tilt Brush únicamente funciona con aquellos dispositivos compatibles con VR, por lo que Just a Line viene a cubrir parte del mercado que no puede acceder a esta tecnología, llevando ese concepto de pintura tridimensional a cualquier usuario con un móvil compatible y sin gafas de realidad virtual.
Desde el punto de vista artístico, Just a Line se presenta casi como una forma de arte urbano digital. Ya no hace falta pintura ni una pared para intervenir un espacio: con un smartphone puedes dibujar sobre cualquier entorno real, sin dejar más rastro que el digital. Puedes jugar con la arquitectura de tu ciudad, con tu habitación o con objetos cotidianos, creando composiciones que desafían la gravedad, ya que las líneas pueden permanecer suspendidas en el aire, subir por el techo o cruzar puertas y ventanas.
Google ha liberado el proyecto como código abierto, permitiendo que cualquier desarrollador pueda descargar el código de Just a Line desde GitHub y crear sus propias variaciones. Esta apertura no solo favorece nuevas apps basadas en ARCore, sino que también convierte a Just a Line en un ejemplo práctico de cómo implementar funciones como el anclado de objetos virtuales, el trazado de líneas en 3D o la grabación de clips con realidad aumentada.
En cuanto a herramientas de dibujo, la app mantiene una filosofía minimalista: se puede modificar el grosor del trazo, deshacer el último movimiento y limpiar toda la escena para empezar de cero. No hay paleta de colores ni pinceles complejos, lo que obliga al usuario a centrarse en la creatividad del recorrido, en cómo se mueve por el espacio y en cómo integra la línea blanca en el entorno real.
Requisitos, ARCore y dispositivos compatibles

El único requisito que debe tener nuestro dispositivo es que sea compatible con la plataforma de desarrollo de realidad aumentada de Google, es decir, ARCore. Dicha tecnología está presente Google Píxel 2 y 2 XL y sus versiones anteriores, el LG V30 y V30+ y en los Samsung Galaxy S7, S7 Edge, S8, S8 Plus y Note 8, así como en el OnePlus 5 y 5T. A esta lista se han ido sumando más modelos con el tiempo, incluyendo otros terminales de fabricantes como Asus o diferentes generaciones de Pixel y Galaxy, de modo que cada vez hay más usuarios capaces de instalar Just a Line.
La propia Google indica que Just a Line funciona en cualquier dispositivo compatible con la realidad aumentada de ARCore. Para poder hacer uso de esta aplicación, previamente deberemos descargar la app de ARCore y, más tarde, la nueva app de Google Just a Line desde Google Play. Una vez instaladas, el sistema utiliza los sensores del teléfono y la cámara para reconocer superficies, calcular profundidad y mantener la línea estable en el espacio.
En el apartado de permisos, la aplicación requiere acceso a la cámara para poder mostrar el entorno y dibujar en AR, acceso al micrófono para grabar vídeos con sonido, y permisos de almacenamiento para guardar los clips en el dispositivo. Cuando se utiliza la función de dibujar con un amigo, también emplea la tecnología Nearby para conectar los teléfonos cercanos y sincronizar la experiencia compartida.
Con Just a Line podemos crear vídeos de realidad aumentada sencillos pero sorprendentemente llamativos. La aplicación es totalmente gratuita y está disponible en Google Play para todos los teléfonos que soporten la tecnología ARCore. De esta forma, cualquiera que disponga de un móvil compatible puede experimentar con la realidad aumentada sin coste y sin necesidad de conocimientos técnicos.
Gracias a que el proyecto es de código abierto, los desarrolladores pueden utilizar el código fuente como referencia para crear otras aplicaciones basadas en ARCore. Esta filosofía de compartir hace que Just a Line no sea solo una app curiosa, sino también una plataforma de aprendizaje y un punto de partida para futuros proyectos de realidad aumentada más avanzados.
La realidad virtual y aumentada cada vez coge más fuerza
Es un hecho más que conocido que la realidad virtual está en boca de todos, ya que las apuestas de futuro de prácticamente todas las empresas tecnológicas pasan por desarrollar mejores sistemas y mejores plataformas que nos permitan integrar la realidad virtual y aumentada en nuestro día a día, desde complejos procesos hasta insignificantes juegos para pasar el rato y dar rienda suelta a nuestra imaginación, que es lo que pretende Google con el lanzamiento de su nueva aplicación Just a Line.
De vez en cuando, Google nos sorprende con experimentos creados por sus ingenieros que terminan convirtiéndose en apps de consumo masivo, y Just a Line encaja perfectamente en esta estrategia. Del mismo modo que otras aplicaciones como Ikea Place sirven para visualizar muebles en nuestro salón antes de comprarlos, Just a Line demuestra otra faceta: el uso de la AR para expresión creativa y entretenimiento inmediato.
La app encaja dentro de una tendencia clara: cada vez más experiencias móviles incorporan capas digitales sobre el mundo real. Desde juegos que colocan criaturas virtuales en la calle, hasta herramientas educativas que superponen información sobre objetos físicos, la realidad aumentada está dejando de ser una simple demo para convertirse en un recurso habitual. Just a Line funciona como una puerta de entrada sencilla a todo ese ecosistema.
El hecho de poder grabar pequeños clips y compartirlos en redes sociales refuerza el componente social de la aplicación. Los usuarios pueden mostrar a sus amigos cómo han usado la línea blanca para transformar una habitación o un parque, lo que a su vez impulsa la difusión de la app y del propio concepto de realidad aumentada. Incluso con solo una herramienta de dibujo básica, las posibilidades de juego y experimentación son enormes.
Google busca, con Just a Line, inspirar tanto a creadores como a desarrolladores: por un lado, ofrece a cualquier persona una forma rápida de experimentar con dibujos flotantes; por otro, deja el código disponible para que otros puedan construir sobre esta base. Este tipo de iniciativas ayudan a que la realidad aumentada deje de verse como algo lejano o exclusivo y pase a ser una tecnología accesible y cotidiana en nuestros teléfonos.
Just a Line puede parecer solo una línea blanca flotando en el aire, pero en realidad se convierte en un excelente ejemplo de cómo la realidad aumentada está cambiando la manera en la que interactuamos con el espacio, invitándonos a jugar, crear y compartir sin más límites que los que marque nuestra imaginación.

